Acercar el Seminario Diocesano (Mayor y Menor o Pre-Seminario) a toda la Diócesis, de modo que se conozca mejor y se valore su importancia para la vida cristiana y el futuro de la Diócesis.
Sensibilizar a la sociedad en general y particularmente a la comunidad cristiana sobre la necesidad de la vocación sacerdotal y el servicio que prestan los sacerdotes.
Motivar a los sacerdotes y demás responsables de pastoral, catequistas, etc., para que descubran jóvenes y niños que pueden ser candidatos al sacerdocio y les animen y preparen para ir al Seminario.
Potenciar en toda la comunidad cristiana la oración por las vocaciones sacerdotales, como el Señor nos mandó, y enseñar a los niños y jóvenes a orar, como condición y clima necesario para poder escuchar la llamada de Jesucristo a su seguimiento.
Apoyo económico al Seminario, para que tenga medios suficientes y pueda ofrecer a los futuros sacerdotes una buena preparación. Y para que ninguna familia deje de enviar un hijo al Seminario por problema de dinero.