1.- Elevación, con carácter indefinido del porcentaje de asignación tributaria que pasa del 0,5239 al 0,7%.

No se establece un periodo concreto de vigencia del sistema para evitar el que cada año tenga que regularse el porcentaje, que será del 0,7% salvo que se establezca lo contrario.

2.- Desaparición del carácter mínimo de los pagos a cuenta.

Desde el 1 de enero la Iglesia percibirá únicamente, para su sostenimiento la cantidad que resulte de la asignación tributaria.

Desaparece el complemento presupuestario, es decir, la Iglesia deja de percibir cantidades con cargo a los presupuestos Generales del Estado para su sostenimiento básico.

3.- Operativamente, el sistema entra en vigor en la renta de 2007, cuya declaración se hará en 2008.

La próxima de declaración de renta, a realizar en 2007, como corresponde al ejercicio 2006 se realizará con el sistema antiguo.

La primera declaración en la que los contribuyentes podrán asignar el 0,7% se realizará en 2008

4.- El importe a cuenta a recibir durante el año 2007 se eleva en un 4%, con relación a 2006.

Se ha pactado un incremento pequeño de los pagos a cuenta con criterios de prudencia.

5.- El dinero recibido a cuenta en 2007 se liquidará en noviembre del 2008, cuando se tengan los datos de la declaración efectuada meses antes.

Los contribuyentes harán la declaración de 2007 en la primavera de 2008 y antes del 30 de noviembre se efectuará una liquidación provisional que podrá ser en un sentido u otro.

6.- Se elevan a definitivas las cantidades recibidas en 2006.

Dado que en 2006 se había fijado el importe máximo a percibir, que coincidía con el mínimo según la redacción de la ley de presupuestos del año 2000, parecía lógico dejar como definitivo el importe de los pagos a cuenta.

7.- Hay un compromiso de mejora de la memoria justificativa que ya venía entregando la Iglesia cada año.

Se trataría de entregar una información más sencilla y útil sobre el destino de los fondos obtenidos por la asignación tributaria.

8.- Renuncia a la exención por IVA en la adquisición de bienes inmuebles y a la no sujeción en la adquisición de objetos destinados al culto.

Dicha renuncia se tendrá que establecer mediante el instrumento legal correspondiente.