Tras
Las hermanas de la Magdalena, se estrena Evelyn, que es como el
antídoto contra la sectaria película de Peter Mullan.
Evelyn ha sido dirigida por el australiano Bruce Beresford, director
de películas como Crímenes del corazón, Paseando
a Miss Daisy
-Oscar al mejor filme en 1989- o Camino al paraíso.
El sólido guión de Paul Pender recrea la historia
real de Desmond Doyle, un pobre pintor dublinés, algo alcohólico
y sin trabajo fijo, que en 1953 batalló contra el Estado
irlandés para recuperar la custodia de sus cinco hijos, reducidos
a tres en la película. Cuando la esposa de Desmond abandonó
a su familia y huyó a Australia con su amante, los jueces
aplicaron al caso la Ley de Familia vigente, y los niños
fueron internados en diversas instituciones religiosas. Pero Doyle
luchó para dejar el alcohol y ganar un dinero cantando con
su padre de pub en pub. Así contrató a tres excelentes
abogados y recurrió la sentencia hasta el Tribunal Supremo.
Producida y protagonizada por Pierce Brosnan, Evelyn presenta una
factura de gran película. Por fuera tiene mucho del nuevo
realismo social irlandés, al estilo de Mi pie izquierdo,
de Jim Sheridan. En este sentido, la fotografía y la banda
sonora redondean constantemente la brillante planificación
de Beresford que, unida a un excelente montaje, logra unas cuantas
escenas con una capacidad emotiva arrebatadora.
Sin embargo, por dentro, Evelyn tiene más del cine clásico
y en concreto de películas como El hombre tranquilo, de John
Ford. Al igual que sucedía en esa obra maestra, en Evelyn
se ofrece una visión rica, atractiva y ponderada de la sociedad
irlandesa, delimitada por la alegría de vivir -a pesar de
los pesares-, el valor esencial de la familia y la importancia decisiva
de la religión católica. Esa alegría de vivir
impone un sorprendente tono festivo, que oxigena y hace más
verosímil la modulación melodramática de la
historia. En cuanto a la familia, se subraya acertadamente el valor
de su unidad y la tragedia del alcoholismo y el divorcio, aunque
este último se acaba dando por bueno en el caso extremo que
relata el filme. Finalmente, el catolicismo irlandés es retratado
de un modo sugestivo, presentando lo habitual como habitual y las
excepciones como excepciones. En este sentido, el film critica acertadamente
la vieja y rigorista Ley de Familia y la represión violenta
como método pedagógico. De ahí su dureza al
perfilar a la monja agresiva y perjura. Sin embargo, estas condenas
se compensan con decididas alabanzas a la labor social de la Iglesia
católica y a la religiosidad sincera y sencilla, magistralmente
exaltada en el juicio a través de las intervenciones del
protagonista y de su pequeña hija Evelyn. J.J.M.
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FICHA TÉCNICA
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Título
Original: Evelyn
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Director:
Bruce Beresford
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Intérpretes:
Pierce Brosnan (Desmond Doyle), Sophie Vavasseur (Evelyn Doyle),
Aidan Quinn (Nick), Julianna Margulies (Bernardette), Stephen
Rea (Michael), John Lynch (Wolfe), Alan Bates (Tom Connolly).
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Producción:
Pierce Brosnan, Beau St. Clair y Paul First para Look Media
y Cinerenta Present en asociación con United Artist,
Irish DreamTime y CineEvelyn Productions
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| Argumento:
Basado en la historia real de Desmond Doyle |
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Guión:
Paul Pender
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| Música:
Stephen Endelman |
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Fotografía:
André Fleuren
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Montaje:
Humphrey Dixon
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Distribución::
DeAPlaneta
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