Mi Napoléon ****
Ficción Histórica
Título original: Sidewalks Director: Alan Taylor. Intérpretes: Ian Holm (Napoleón), Iben Hjejle (Pumpkin), Tim McInnerny (Lambert), Tom Watson (Gerard). Producción: Uberto Pasolini para Redwave. Presentada por: FilmFour. Guión: Kevin Molony, Alan Taylor, Herbie Wave. Argumento: basado en la obra La muerte de Napoleón de Simon Leys . Música: Rachel Portman. Fotografía: Alessio Gelsini Torresi. Dirección Artística: Andrea Crisanti. Montaje: Masahiro Hirakubo. Distribuidora cine: Alta Films.

Reino Unido 2001 - Duración: 105 minutos
Público Adecuado: Jóvenes


Se estrena Mi Napoleón, una película inglesa recomendable por fondo y forma. El guionista Kevin Molony, se inspira libremente en la novela de Simon Leys La muerte de Napoleón, y fantasea con lo que pudieron haber sido los últimos años de la vida de aquel hombre que creyó tener en sus manos los destinos del mundo. La historia cuenta que murió en su exilio de la Isla de Santa Elena en 1821. Pero imaginemos que una red secreta de leales bonapartistas hubiera estado preparada para llevarle de regreso a París mientras un doble se hacía pasar por él en la isla. Así, cuando el Emperador llegara a París, su doble de Santa Elena confesaría ser un impostor, y Napoleón reclamaría su trono. Esos son los planes iniciales que se cuentan la película Mi Napoleón de Alan Taylor, un director vinculado al mundo de las series televisivas americanas. Haciéndose pasar por el marinero Eugene Lenormand, Napoleón parte hacia París con las intenciones apuntadas. Pero los acontecimientos se desarrollan de otra manera. El barco cambia de destino y Napoleón pierde una conexión crucial en la red de sus partidarios. Finalmente, al llegar a París, solo y sin amigos, conoce a una viuda vendedora de melones y juntos forjan una relación improbable pero que cambiará sus vidas, mientras Napoleón aguarda con impaciencia que llegue su momento.

El famoso actor Ian Holm, que inmortalizó a Bilbo Bolsón en El Señor de los Anillos, es quien da vida en esta ocasión a Napoleón Bonaparte. Mi Napoleón es una película tan divertida como inteligente, y hace un digno esfuerzo de producción para trasladarnos a una ficción con visos de verosimilitud histórica. Pero más interesante que la peripecia napoleónica, que lo es mucho, es la aventura humana que propone: la de un hombre que encuentra la felicidad cuando renuncia a la imagen que tiene de sí mismo, una imagen prepotente y voluntarista que le ha hecho conquistar el mundo y perderse a sí mismo. Es la compañía de una extraordinaria mujer la que induce poco a poco una mirada nueva. Así, declara el director: "No creo que sea una coincidencia que tanto en esta película como en Palookaville - su anterior film- las mujeres son las que hacen que los hombres pongan los pies en la tierra y las que les abren los ojos. Me da la impresión de que la tendencia a aspirar a lo imposible y a no mirar de frente la realidad es mucho más común entre los varones".

Aunque es probable que muchos franceses no aprueben esta película británica, lo cierto es que es un derroche de buen gusto, de humor inteligente y sabiduría humana. Unos excelentes secundarios, como excelente es la fotografía de paisajes asombrosos, y excelente también la banda sonora de Rachel Portman, todo al servicio de una deliciosa moraleja: cuanto menos te esfuerces en controlar tu destino, más sorprendente y rica es la vida que te espera. Es curioso que el equipo técnico sea italiano; los actores, ingleses y daneses, y el director, el único americano. Por cierto, el productor es el que lo fue de The Full Monty, Uberto Pasolini.

Juan Orellana
 
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