Carta del Santo Padre Benedicto
XVI |
Compendio de la Doctrina
Social de la Iglesia
|
Con ocasión del Encuentro Continental para América
sobre el «Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia»
|
Vaticano, 19 de noviembre de 2005 |
Al Señor Cardenal
Norberto Rivera Carrera
Arzobispo Primado de México
Con ocasión del Encuentro Continental para América sobre el Compendio
de la doctrina social de la Iglesia que tiene lugar en esa Ciudad,
me es grato dirigir un cordial saludo a los organizadores y participantes,
provenientes de los diversos países americanos, que asisten a ese importante
Encuentro movidos por su compromiso en la evangelización de la vida social.
Se cumple así el deseo de mi venerado Predecesor, el Siervo de Dios Juan
Pablo II, el cual indicó la utilidad de un "compendio o síntesis autorizada
de la doctrina social católica" (Ecclesia
in America, 54), consciente de la importancia prioritaria que
tiene el conocimiento y la difusión de la doctrina social de la Iglesia.
En efecto, dicho Compendio es un instrumento valioso, que facilita en
los diversos ámbitos un estudio más profundo y sistemático de las orientaciones
de la Iglesia en campo político, social y económico, favoreciendo al mismo
tiempo su aplicación práctica en el contexto concreto de cada País o Continente,
teniendo en cuenta sus propias peculiaridades.
Me complace constatar que ese Encuentro pretende dar mayor vigor en América
a la misión evangelizadora de la Iglesia, que debe extenderse también
al campo social, teniendo siempre en cuenta la primacía de la verdad sobre
el hombre y su dignidad inviolable con todos sus derechos.
De este modo, el mundo que tanto multiplica cada día sus
formas de organización y su interrelación, hasta llegar a la hoy llamada
globalización, podrá disponer también de un alma que le haga crecer además
en humanidad, justicia y espíritu solidario.
En esta misión evangelizadora y humanizadora de la Iglesia participan
los fieles laicos de un modo peculiar y acorde con su índole secular,
pues viven y actúan allí donde se organiza la vida social, donde se toman
las decisiones o se transforman las estructuras que condicionan la vida
civil. Ellos han de seguir su vocación específica de "buscar el reino
de Dios tratando y ordenando, según Dios, los asuntos temporales" (Lumen
gentium, 31) y, por tanto, poniendo sus capacidades profesionales
y el testimonio de una vida ejemplar al servicio de la evangelización
de la vida social, haciéndola al mismo tiempo más justa y adecuada a la
persona humana. Para ello necesitan una sólida formación que les permita
discernir en cada situación concreta, por encima de intereses particulares
o propuestas oportunistas, lo que realmente mejora al ser humano en su
integridad y las características que han de tener los diversos organismos
sociales para promover el verdadero bien común. En este sentido, el Compendio
objeto de estudio en ese Encuentro, por su carácter orgánico y la formulación
sintética de cada uno de los puntos tratados, es una ayuda preciosa para
la formación de los fieles cristianos en las cuestiones sociales, sobre
todo si va acompañado de una acción pastoral y catequética sabia, constante
y capilar.
Ruego al Señor, por la intercesión maternal de Nuestra Señora de Guadalupe,
que ilumine los trabajos de ese Encuentro continental, para que dé frutos
abundantes y sea él mismo una ocasión propicia para vivir con espíritu
cristiano la sed de justicia, así como para fomentar el compromiso solidario
con los necesitados y el irrenunciable impulso de la caridad. Con estos
sentimientos, imparto de corazón a todos los congresistas la Bendición
Apostólica.
Vaticano, 19 de Noviembre de 2005
Optimizado para IExplorer 800x600 - © Copyright, Conferencia Episcopal Española |