Para
que la Iglesia pueda llevar a cabo su misión y ayudar a los
demás necesita recursos económicos.
La
Iglesia se financia, fundamentalmente, con las aportaciones de los
católicos. También con la Asignación Tributaria,
cuando ponemos la X
en la casilla de la Iglesia Católica al hacer la Declaración
de la Renta.
La
Iglesia todo lo que recibe, lo da. Es transmisora de la fe, pero
también de bienes humanos y materiales.
Como
las necesidades son grandes, necesita recibir para seguir dando.
Lo recibe de ti y de todas las personas de buena voluntad.
También
si la declaración
es
a devolver
Si
tu Declaración te sale a devolver, pon
también la X.
No te van a devolver menos.
La
Iglesia destina sus ingresos a:
El
culto y al desarrollo de los programas de pastoral que aseguran
la dimensión religiosa y humana de la persona.
El
mantenimiento de los templos y salas de reuniones y a la construcción
de otros nuevos para llevar a cabo su misión.
La
retribución de los sacerdotes, religiosos y seglares
que dedican su tiempo a proyectos pastorales para adultos, jóvenes
y niños.
La
evangelización y el desarrollo de los pueblos del Tercer
Mundo.