El
día 3 de Febrero se celebró
en Madrid la segunda reunión de responsables
del catecumenado, con un total de 30 asistentes,
entre los que se encontraban algunos sacerdotes
designados por los Obispos, que sin ser
estrictamente responsables del catecumenado,
fueron enviados por el interés existente
en las diócesis.
En
la reunión, Mons. Javier Salinas
presentó el documento Orientaciones
pastorales sobre la Iniciación Cristiana
de niños no bautizados en su infancia,
recientemente aprobado en Asamblea
Plenaria. En dicha presentación,
D. Javier abordó las distintas cuestiones
acerca de la iniciación cristiana
y su gravísima importancia como manera
de “hacer cristianos”, resaltando como la
iniciación es parte fundamental de
la misión de la Iglesia.
Puesto
que, según algunos datos, 7800 niños
con uso de razón fueron bautizados
el año pasado en las diócesis
españolas, existía la necesidad
de orientar de forma clara y precisa el
proceso catecumenal que habían de
seguir estos niños, así como
el de todos aquellos que, habiendo sido
bautizados en su infancia, no tienen formación
cristiana ni vida de fe. Ante estas situaciones,
la catequesis de infancia al completo habría
de adquirir un carácter catecumenal,
siendo el catecumenado más un modelo
catequético, que un mero proceso
de adquisición de conocimientos.
Tras
esta introducción, Mons. Javier Salinas
explicó detalladamente el contenido
del documento, resaltando: la iniciación
cristiana como don de Dios, la importancia
de la unidad de las acciones catequéticas
y litúrgicas, las funciones y ministerios
para llevar a cabo el catecumenado, el grupo
catecumenal como experiencia de comunidad,
y las etapas, ritos y celebración
de los sacramentos dentro del itinerario
catecumenal.
Asimismo,
siendo conscientes de que la propuesta que
se plantea en el documento supone una situación
pastoral idónea en la catequesis
de infancia, conociendo el momento actual
de la catequesis y la posible dificultad
para formar grupos catecumenales tal y como
son planteados, D. Javier explicó
las orientaciones a este respecto.
- Tener en cuenta
siempre que el bautismo de los niños
mayores de siete ha de ser según
el Ritual de Iniciación Cristiana
de Adultos y no según el Ritual
de Bautismo de niños .
- Ir caminando
en la renovación de los itinerarios
catequéticos desde el criterio
de la unidad de los sacramentos de la
iniciación cristiana.
- También
destacó la importancia del acompañamiento
de la familia, que en caso de no ser
posible, ha de ser sustituida por el
acompañamiento de los padrinos.
Por
último insistió en el bautismo
de párvulos como la práctica
que debe mantenerse, por ser la idónea,
en el caso de familias cristianas y en la
necesidad de no bajar la guardia, de no
hacer concesiones en el ámbito catecumenal,
de tal manera que todo lo que se haga, aunque
sea poco, se haga adecuadamente y teniendo
en cuenta la gran importancia de la pastoral
de iniciación cristiana.
Tras
esta presentación se abrió
paso al diálogo en el que salieron
a la luz los siguientes temas:
-
Renovación
de la catequesis de niños.
Valoración más que positiva
de la renovación que, en la catequesis
de niños, esta orientación
catecumenal puede provocar. Por otro
lado, se advirtió del riesgo
de que a la catequesis infantil se le
de un tinte de iniciación cristiana
solamente añadiendo ritos, situación
a evitar teniendo en cuenta que se plantea
una renovación profunda.
-
Iniciación
cristiana como proceso . La
iniciación cristiana se trata
de todo un proceso, combinación
del don de Dios que llama y la respuesta
de conversión. Por esto, es muy
importante que se caiga en la cuenta
de que la pastoral no puede estar orientada
sólo a la recepción de
los sacramentos, ya que si esto es así,
la celebración de los mismos
se convierte en un fin de etapa, desapareciendo
la ilusión en ese momento.
-
Unidad
de los tres sacramentos de iniciación
cristiana. Se alaba que el
documento haya destacado y resaltado
la unidad de los tres sacramentos ,
así como la importancia de administrarlos
en la misma celebración, a pesar
de las dificultades. En esta tarea tienen
una gran responsabilidad los delegados
del catecumenado, como expertos en la
diócesis para aconsejar la mejor
manera de llevar esto a cabo.
-
Relación
interdiocesana. El documento
es una gran pauta de orientación
y adquiere gran importancia la coordinación
y relación entre diócesis
para llevar a cabo las propuestas, trabajando
conjuntamente y buscando soluciones
concretas ante los problemas.
-
Catequistas
y padrinos. Se destaca que
el documento trate el tema de la formación
de los catequistas y de los padrinos,
y dada la importancia que estos tienen,
se piensa que se podría incidir
más en este aspecto, al igual
que, por otro lado, en el modo de acercar
a la Iglesia a los padres de estos niños.
-
Itinerario
catecumenal . El documento
plantea una duración de 4 o 5
años. Dadas las dificultades
que, en muchos, las parroquias tienen
con los padres al no aceptar éstos
un periodo tan largo, se hace en un
periodo de 2-3 años. En Italia
por ejemplo, existe la opción
de un itinerario catequético
largo y otro corto, y aunque la opción
larga es menos acogida, ya hay algunos
niños que la llevan a cabo.
-
Implicaciones
para la pastoral de adolescencia.
Actualmente la pastoral de adolescencia
está claramente vinculada a la
confirmación, por lo tanto, si
la confirmación se impartiera
en la infancia, esta pastoral debería
ser distinta y tener en cuenta que quizá
un adolescente necesita otra cosa distinta
a una catequesis sistemática.
Es necesario pensar y acoger con ilusión
y alegría los nuevos y distintos
modelos de catequesis que va a haber
a partir de ahora.
Las
experiencias de cada una de las diócesis
que tienen en marcha el Servicio Diocesano
del Catecumenado, así como de aquellas
que aún no lo han instaurado,
y que fueron contadas durante la reunión,
se exponen a continuación:
León.
Ha instaurado el Servicio Diocesano
para el Catecumenado en Junio de 2004, tiene
actualmente 5 adultos catecúmenos
y trabajan en la formación de los
catequistas con mucha ilusión y fuerza.
Barcelona.
Desde hace años existe el
Servicio Diocesano para el Catecumenado
y el delegado, Felip Juli, destaca algunos
aspectos, que desde la experiencia recomienda:
-
Ante
la precariedad de algunas parroquias,
tener parroquias catecumenales, de referencia,
que acojan a los candidatos al catecumenado.
- Potenciar la
formación de catequistas y acompañantes.
- La implicación
de la comunidad parroquial en el proceso
catecumenal
Tortosa.
Desde hace 3 años existe
el Servicio Diocesano para el Catecumenado,
que fundamentalmente se encarga de hablar
con los párrocos y personalizar al
máximo el itinerario catecumenal,
formando a los acompañantes, coordinando
las celebraciones, y proporcionando materiales.
Se trabaja con ilusión desde la convicción
de que el Servicio genera catecúmenos
y las estructuras son necesarias para normalizar
y dar a conocer el proceso catecumenal.
Baleares.
Lluc Riera, delegado del catecumenado
en Baleares, insiste también, al
igual que el delegado de Tortosa, en que
cuando se instituye el catecumenado, aparecen
los catecúmenos. La experiencia de
los catecúmenos hace que otros, que
no han completado la iniciación,
quieran hacerlo. Con 3-4 años desde
la instauración del catecumenado
en su diócesis, expone distintos
aspectos, entre ellos, la tarea de coordinación
promoción y comunicación del
catecumenado que realiza el Servicio Diocesano,
y cómo es éste el que toma
contacto en un primer momento con el catecúmeno
en nombre del Obispo, enviado por el párroco,
y ayuda en el proceso catecumenal.
Diócesis
aragonesas. Los delegados tienen
el deseo de ofrecer a los Obispos la creación
del Servicio Interdiocesano del Catecumenado
para comenzar la labor catecumenal coordinada
y normalizada.
Valencia.
Se señala como significativa
la elaboración de un directorio diocesano
que va contemplar las orientaciones pastorales
acerca del catecumenado de niños
no bautizados en su infancia. Por otra parte,
el trabajo de orientar la catequesis en
clave de iniciación cristiana se
comienza a hacer mentalizando primeramente
a los arciprestes.
Málaga.
No tiene instaurado el Servicio
Diocesano del Catecumenado, puesto que en
la diócesis parece no existir la
necesidad. Se trabaja con un Plan pastoral
de Iniciación Cristiana y para los
casos de niños y adultos sin bautizar
existe una nota pastoral propia, aunque
los casos son pocos, aumentando, eso sí,
el de los adultos debido a la inmigración.
Cartagena.
No existe el Servicio Diocesano
para el Catecumenado pero se está
trabajando en ello. En cuanto a los niños,
son pocos los que llegan sin bautizar, aunque
sí hay muchos casos de Confirmación
de adultos. Por otra parte los materiales
catequéticos tienen carácter
catecumenal y son usados prácticamente
en todas las parroquias.
Alcalá
de Henares. Está en la fase
inicial de instauración del catecumenado
Toledo.
No existe el Servicio Diocesano
para el Catecumenado, pero sí un
secretariado para el catecumenado. Para
el catecumenado de niños se va a
realizar un proyecto acorde con las orientaciones
pastorales recientemente publicadas. Actualmente
se cuenta con un grupo de 5 o 6 niños
que junto con sus padres se preparan para
el bautismo.
Getafe.
La catequesis en la diócesis
tiene una orientación catecumenal.
Respecto al catecumenado de adultos existe
un documento orientativo, no siendo así
para el caso de los niños. Aunque
no hay Servicio Diocesano para el Catecumenado,
si se existe formación con los sacerdotes
entorno a la iniciación cristiana
y el catecumenado, centrada especialmente
en los arciprestes.
Castilla
Duero. No hay Servicio Diocesano
para el Catecumenado. Actualmente se está
revisando la catequesis como proceso de
iniciación cristiana.
El
Secretariado Nacional de Catequesis presentó
también una serie de materiales para
poder trabajar y dar a conocer el documento;
unas pautas para el trabajo y la reflexión,
y una presentación del mismo, ordenado
a la difusión entre sacerdotes y
catequistas principalmente. También
informó de próximas publicaciones,
entre las que reencuentra el libro acerca
del catecumenado: “Nacidos del agua y del
Espíritu”, que recogerá documentación,
comentarios sobre el catecumenado y experiencias
nacionales e internacionales entorno a él.
Por
último Mons. D. Javier Salinas informó
acerca de la formación del equipo
del catecumenado, que se pretende participe
en la próxima elaboración
de las orientaciones pastorales para los
que vuelven a la fe, así como de
las guías para los itinerarios catequéticos
de adultos y algunos otros aspectos relacionados
con los catecismos que la Conferencia Episcopal
está elaborando. |