La Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española aprobó en su última reunión (13-17 de marzo de 2017) las Intenciones de la CEE para el año 2018 por las que reza el Apostolado de la Oración.

Las intenciones son:

> Enero: Por los inmigrantes y refugiados, para que sea reconocida su dignidad, sean acogidos con generosidad y atendidos adecuadamente en sus necesidades espirituales y materiales.

> Febrero: Por todos los consagrados y en especial por los llamados a la vida contemplativa, para que, siguiendo el consejo del Señor oren sin desfallecer, tengan siempre sus ojos fijos en el Señor y con su oración sostengan la misión de la Iglesia.

> Marzo: Por las vocaciones al sacerdocio, al diaconado y a la vida consagrada para que los jóvenes escuchen la llamada del Señor y respondan con generosidad a ella.

> Abril: Por los que son bautizados, los que reciben la Eucaristía por primera vez o la Confirmación; para que sean miembros vivos de la Iglesia y colaboradores activos de su misión.

> Mayo: Por las familias cristianas, para que sean auténticas iglesias domésticas donde se viva y trasmita el Evangelio de Jesucristo.

> Junio: Por el Papa Francisco, Obispo de Roma y sucesor de Pedro, por los obispos en comunión con él y por los sacerdotes, para que el Señor les asista en su misión de ser pastores del pueblo de Dios.

> Julio: Por los que sufren de manera especial las consecuencias de la crisis económica: los desempleados y sus familias, sobre todo los más jóvenes, para que con la ayuda de Dios y la solidaridad de todos encuentren un trabajo digno y estable.

> Agosto: Por todos los cristianos, para que, con su testimonio de vida y con su palabra, anuncien el Evangelio de Jesucristo en las actividades de cada día: familia, trabajo, ocio.

> Septiembre: Por los catequistas, profesores de religión y quienes tienen el encargo de anunciar a Jesucristo: para que tengan siempre presente la gran importancia de su misión y se formen adecuadamente a fin de que su labor produzca frutos abundantes.

> Octubre: Por los no creyentes o lo que se han alejado de la fe, para que por el testimonio de las buenas obras de los creyentes y los signos del amor de Dios puedan llegar a reconocerlo como Padre de todos los hombres.

> Noviembre: Por los cristianos perseguidos para que sientan el consuelo y la fortaleza de Dios, así como la ayuda de nuestra oración. Y con el fin de que nunca se invoque el nombre santo de Dios para justificar la violencia y la muerte.

> Diciembre: Por la paz entre todos los hombres y entre todos los pueblos, para que la celebración del nacimiento del Hijo de Dios impulse a los fieles cristianos a luchar por instaurar en el mundo la paz que Cristo trajo con su venida.