Nuria Gispert
Directora de Cáritas Diocesana de Barcelona
Quisiera decir dos palabras sobre los medios propios de la Iglesia: radio, televisión, etc.
Primero remarcar que bien utilizados pueden jugar un papel importante de cara a la proclamación de la palabra o la evangelización. También deben permitir explicar ciertos estereotipos de la Iglesia, de alguna manera llevar el agua a su molino, evitando siempre la manipulación, y poniendo en la transparencia y la ética.
Si alguna cosa caracteriza nuestra sociedad de final de este milenio, es la gran capacidad de comunicación y el cabal de información, que nos llega no sólo por la vía de los medios de comunicación, digamos tradicionales: prensa, radio, televisión ..., sino por las nuevas posibilidades de intercomunicar a través del fax, correo electrónico e internet.
En esta sociedad, pues, podemos decir sin exagerar que quién no comunica no existe.
Por otro lado, vemos en nuestro país desde hace ya algunos años, el incremento de organizaciones y entidades no gubernamentales que buscan recursos para hacer realidad sus proyectos. Algunas de ellas gastan mucho dinero para tener una presencia constante en los medios de comunicación tradicionales, y usan las más variadas técnicas de marketing para conseguir socios y dinero.
El resultado es una especie de escalada peligrosa y una competitividad creciente entre entidades. En algunos momentos concretos, esta presencia publicitaria masiva ha comenzado a provocar cierta saturación en los receptores de los mensajes (véase algunas cartas publicadas en periódicos sobre el tema). Si estas entidades siguen en la misma línea puede llegar a producirse el efecto "perverso" que se ha dado últimamente en Italia: pérdida de credibilidad de las ONG y saturación de la sociedad receptora de los mensajes.
Por parte de Cáritas diocesana de Barcelona, siempre ha mantenido que la presencia de Cáritas en los medios de comunicación será posible en tanto que seamos capaces de crear noticias. De hecho la experiencia nos donfirma que cuando hemos tenido cosas que decir: informes sobre pobreza, estudios, etc, los medios han informado sobre ello, generando una presencia informativa importante.
Sin ningún tipo de duda es importante tener canales de comunicación propios ("Més a prop de Cáritas" -Mac-, los Extras de la Hoja Dominical) pero a través de ellos llegamos a un número limitado de personas.
La presencia informativa en los medios de comunicación que llega a la mayoría de la sociedad, es la que dibuja y refuerza, cuando no crea, la imagen que la mayoría de personas tienen de nuestra entidad. Es también la más barata y la que contribuye a crear opinión sobre las limitaciones que se dan en nuestra sociedad. Informar a la sociedad de la realidad que Cáritas detecta en su trabajo, es también una obligación moral respecto a las personas atendidas. Si sólo atendiéramos y diésemos respuestas a los problemas, pero no informáramos y denunciáramos, estaríamos haciendo paternalismo.
Las demandas de los medios y nuestras propias Campañas de Comunicación hacia las parroquias y la sociedad en general, nos plantean problemas éticos que sin duda deberemos resolver (¿podemos usar imágenes de usuarios de los servicios sociales de Cáritas en nuestras campañas?) ¿Tenemos que facilitar personas usuarias de nuestros servicios para los programas de televisión ...?)
En el tratamiento sociológico e informativo de estos datos, hay que preservar siempre el anonimato, tal y como sostiene el documento elaborado hace unos años por el antiguo secretario general de Cáritas Española, don Pedro Jaramillo.