Organizadas
por el Departamento de Turismo, Santuarios y Peregrinaciones
de la Comisión Episcopal de Pastoral de la Conferencia
Episcopal Española, han tenido lugar en la casa
de Espiritualidad de El Escorial, los días 23,
24 y 25 de octubre las Jornadas Nacionales de Pastoral
de Turismo bajo el lema “Presencia de
la Iglesia en el Turismo”. Estas Jornadas
se inscriben en el marco de los encuentros que bajo
distintos nombres (asambleas, encuentros, jornadas,…)
han sido organizados desde 1964.
Los más
de cuarenta participantes en estas Jornadas estaban
integrados por delegados diocesanos de diecinueve diócesis,
por agentes de pastoral de turismo y por expertos y
técnicos del turismo. Por parte de la Conferencia
Episcopal han participado en estas Jornadas, Mons.
Jesús Catalá, Obispo de Alcalá
de Henares y Obispo Presidente de la Comisión
Episcopal de Pastoral, Mons. Carles Soler,
Obispo de Girona y obispo Promotor del Departamento;
D. Sebastià Taltavull, Director
del Secretariado de la Comisión Episcopal de
Pastoral; P. Josep-Enric Parellada,
Rector del Santuario de Montserrat y Director del Departamento
de Pastoral de Turismo, Santuarios y Peregrinaciones;
y la Sra. María Luisa Martín Lunas,
secretaria de la Comisión Episcopal de Pastoral.
Al inicio de las
Jornadas, junto con los parlamentos de rigor se dio
a conocer y se distribuyó el mensaje que el Pontificio
Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes
ha dirigido a los participantes.
El trabajo, denso
e intenso, ha contado con cuatro ponencias, intercambio
en grupos y momentos de oración, entre los cuales
hay que destacar la celebración de Vísperas
y la Eucaristía en el Real Monasterio de San
Lorenzo del Escorial, colofón de la visita que
se realizó a dicho cenobio, donde fuimos acogidos
por el P. Antonio Iturbe, prior de
la comunidad agustina
Contenidos
de las Jornadas
El desarrollo
de las Jornadas ha contado con cuatro importantes aportaciones
que han ayudado a contemplar la realidad de la presencia
de la Iglesia en el Turismo, y que han constatado una
vez más la diversidad y en algún caso
la complejidad del Turismo y de cómo la Iglesia
ha estado presente en él a lo largo de los años.
La primera aportación
ha tenido un carácter eminentemente técnico.
Así, en un primer momento, D. Raimon
Martínez Fraile, Secretario General
de Turismo de España presentó el status
qüaestiones del mundo del turismo hoy desde
la perspectiva de la administración y cuales
son los objetivos que se propone, ya que de él
depende una parte importante de la economía nacional,
de la que representa el 11,4 % del P.I.B. Destacó
el cambio que se ha producido estos últimos años
en el que se ha pasado de un turismo únicamente
de sol y playa a ser España un destino turístico
de carácter cultural, deportivo, urbano …
Afirmó que el turismo que nos visita es un turismo
de calidad globalmente, con las excepciones que confirman
la regla y que están perfectamente localizadas.
También hizo hincapié en el cambio que
se ha realizado en cuanto al tiempo de estancia, dando
lugar a un turismo de cortas estancias. Ha insistido
en la necesaria colaboración entre la Iglesia
y las administraciones. Por parte de la Administración
Central del Estado ha recordado que la Iglesia española
está presente en el Consejo Español de
Turismo (CONESTUR) en la persona de Mons. Carles Soler.
Finalmente, entre algunos consejos que según
Martínez Fraile son imprescindibles para una
buena gestión del turismo, también a nivel
eclesial, destacamos el no menospreciar el turismo nacional,
es decir, el que realizan en el interno del país
los propios españoles y que el turismo es esencial
para la economía española también
en la financiación de las actividades de la misma
Iglesia.
En un segundo
momento, Dña. Amparo Fernandez,
Directora de TurEspaña, presentó a través
de soporte informático, la estrategia de actuaciones
por parte de la administración central para el
año 2007 en base a los datos que les ofrece el
Observatorio del Turismo y los datos que se facilitan
desde las comunidades autónomas al ser el turismo
una competencia transferida. En su exposición
hizo ver como a lo largo de estos últimos años
la oferta del mercado turístico español
sigue a la cabeza de la oferta europea y, como la marca
diseñada por el pintor Joan Miró es una
marca reconocida mundialmente; y de reconocido prestigio
el destino turístico que es España. Señaló
asimismo que los mercados emergentes en la zona del
Mediterráneo no representan una competencia en
sentido estricto sino que son complementarios, ya que
la oferta española es muy superior incluso a
la que existe en Italia. Al contrario de lo que pueda
parecer, y en la misma línea del Secretario General,
la diversidad de oferta turística de España
es un plus que favorece el crecimiento en este sector
de la vida social y económica.
El segundo bloque
de trabajo, el de carácter pastoral, fue a cargo
de D. Jordi Gayà, director del
Centro de Estudios Teológicos de Mallorca y director
emérito del Departamento de Pastoral de Turismo,
Santuarios y Peregrinaciones de la CEE y coordinador
del mismo ámbito, durante 9 años, en el
Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes
e Itinerantes. Su intervención constó
de dos partes. En la primera, hizo un balance histórico
de cómo la Iglesia ha estado presente en el mundo
del turismo. Su presentación no pretendía
ser un anacronismo valorativo sino la presentación
de las diversas acciones pastorales llevadas a cabo
por parte de la Iglesia en los últimos 40 años.
“No se trata de presentar actividades muertas”
sino de presentar lo que se ha realizado y ver la importancia
de esas iniciativas a nivel pastoral. Estas actividades
nos ayudan a preparar el futuro. Se trata pues de hacer
un diagnóstico de la situación actual,
a nivel eclesial, de cómo hemos llegado hasta
hoy y poder hacer un pronóstico. Globalmente,
sin menoscabo de los estudios realizados por algunos
expertos, la pastoral del turismo ha consistido en la
asistencia espiritual de los que nos visitan y en la
ayuda para que puedan vivir cristianamente el tiempo
libre. Es importante el capital acumulado a lo largo
de estos años, tanto a nivel de material, folletos,
centros de acogida …, que nos permiten augurar
un futuro esperanzador. Este futuro será posible
si nos paramos y nos preguntamos en qué dirección
va todo el complejo tema del turismo y en que dirección
tiene que ir la pastoral de este ámbito específico.
Tener en cuenta que el elemento turismo ha transformado
la realidad circundante y por ende también la
realidad eclesial de las comunidades cristianas que
no sólo deben ser acogedoras si no que deben
preparar a sus fieles para vivir el tiempo libre y las
vacaciones o simplemente el hacer turismo. Concretar
formulas de colaboración con las administraciones
y trabajar profesionalmente con el mundo del mecenazgo
con el fin de que el patrimonio de la Iglesia no sea
meramente patrimonio para ser conservado sino un medio
para la evangelización. Ahondar en el tema de
la profesionalidad, incluso de los mismos voluntarios
que colaboran en las delegaciones diocesanas. Tomar
posiciones de liderazgo para que no se desvirtúe
el papel de la Iglesia en el turismo. No se trata, afirmaba
Gayà, de hacer muchas cosas, sino que las pocas
que hagamos hacerlas bien. Y finalmente, el punto central
de la reflexión y de las actividades pastorales
en el mundo del turismo debería caracterizarse
por ser un espacio de humanidad y en todo caso para
el hombre estresado por la actividad laboral, el tiempo
libre o las vacaciones, un momento para reconstruir
su humanidad. Humanidad de los que llegan, humanidad
de los que acogen, de los que viven el turismo y también
en muchas ocasiones de los que lo sufren.
La reflexión
de D. Jordi Gayà dio paso a un trabajo en grupos
en el que los participantes presentaron las actividades
que han llevado a cabo en sus respectivas diócesis,
sobre los medios que disponían o disponen para
realizarlos y también en presentar los objetivos
a corto y medio plazo. También se reflexionó
en los grupos sobre la coordinación de las delegaciones
de pastoral de turismo con otras delegaciones diocesanas
y las relaciones con los entes de la administración.
Se comenzó el estudio de las coordinaciones a
nivel de zonas o provincias eclesiásticas con
el fin de aunar criterios y aprovechar las sinergias.
La segunda aportación
de D. Jordi Gayà tuvo un carácter dinámico
a partir de las cuestiones y de los resúmenes
de los trabajos en grupo, concretando la presentación
del día anterior a la realidad de las iglesias
particulares de España. Una realidad plural pero
que en todo momento, también en el mundo del
turismo tiene que ser una experiencia de Dios.
La tercera
conferencia o tercer bloque de reflexión
fue a cargo de D. Manuel Iñiguez,
Director del Secretariado de la Comisión Episcopal
de Patrimonio, que partió de la idea de que el
patrimonio es también la vida de nuestro pueblo
y que la cultura religiosa que expresa nuestro patrimonio
es tan importante como el hombre porque forma parte
de su misma esencia. Por ello que el arte y sus guías
son también guías de la fe. El hombre
de todos los tiempos, también el de hoy, aunque
no logre en muchas ocasiones formularlo está
ávido por conocer, descubrir sus raíces
que son eminentemente religiosas. Es muy importante,
decía Iñiguez, servirnos del patrimonio
para la catequesis, ya que este puede ser considerado
como el rostro histórico y creativo de la comunidad
cristiana, de la cual constituye un signo claro de identidad.
Finalmente, la
cuarta conferencia la ha
pronunciado D. Alejandro Sanz, técnico
de turismo, y buen conocedor de la administración
por sus responsabilidades anteriores como vice consejero
y director general en la Comunidad Autónoma de
Madrid, que versó “sobre que espera un
técnico del turismo de la Iglesia”. Podemos
resumir en ocho puntos lo que según su parecer
es necesario. 1. Pararse a pensar y discernir. 2. Elaborar
unas estrategias de acción pastoral, “no
hay viento favorable para que quien no sabe donde llegar”,
afirmó. 3. Establecer vínculos de colaboración
y cooperación con las administraciones. 4. Acometer
procesos de organización, ya que cuesta menos
que no estar organizado. 5. Formar especialitas ya que
el mundo del voluntariado es necesario pero no suficiente.
6. La Iglesia tiene que marcar el ritmo. No hay que
hacer muchas cosas y dispersas sino hacer bien lo que
hemos de hacer. 7. Sin perder la identidad hay que cambiar
y tomar las decisiones necesarias para ir al ritmo del
hombre de hoy, que está siempre en el centro
de todo trabajo pastoral. 8. Ser auténticos en
nuestras actividades. Sanz finalizó su reflexión,
plagada de oportunas citas eruditas de autores clásicos
y contemporáneos, creyentes o no creyentes, con
un ruego: “pongan los cinco sentidos en el formidable
mundo del turismo” y con un consejo: “el
gran problema de los españoles es hacer fácil
lo difícil, difícil lo fácil y
hosco lo fácil y lo difícil”.
Hubo también
un espacio dedicado a las comunicaciones, es decir,
al compartir experiencias concretas. En esta ocasión
dos delegados, D. Joan Bestard, de
la diócesis de Mallorca y D. Manuel Martínez,
de la diócesis de Almería, presentaron
su delegación y los trabajos que llevan a cabo
así como los medios e instrumentos pastorales
de que disponen. También en este espacio D.
Álvaro Villalonga, responsable del servicio
de prensa de Torreciudad presentó la Ruta Mariana
que engloba los santuarios del Pilar, Torreciudad y
Lourdes.
Los participantes
en estas Jornadas Nacionales de Pastoral de Turismo,
han coincidido, a lo largo de la asamblea final, en
valorar muy positivamente esta experiencia pastoral
de compartir de nuevo los anhelos y las dificultades
que los agentes de pastoral de turismo viven en el día
a día. En dicha asamblea se pidió al Equipo
Nacional que reflexionara sobre la oportunidad de celebrar
estos encuentros cada dos años, respondiendo
a la sugerencia que el Director del Departamento hizo
el pasado mes de mayo de trabajar ante todo a nivel
de zonas o regiones. También se constató
el buen clima de participación y de oración
que ha sido favorecido gracias al marco de la naturaleza
y de las instalaciones de la casa de espiritualidad
donde se celebraron las jornadas.
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