|
El Día del Seminario,
en este año 2005, lo celebramos el domingo,
día 13 de marzo, y el día de San José,
día 19 de marzo.
Y lo celebramos en el
contexto eclesial del año de la Inmaculada en la Iglesia
de España (150º aniversario de la definición
del dogma) y del año de la Eucaristía en la
Iglesia Universal (Congreso internacional Eucarístico
en Guadalajara (México), próximo Sínodo
de los Obispos sobre la Eucaristía, Año de la
Eucaristía).
Se desarrolla esta Campaña
del Día del Seminario en la semana anterior a la Semana
Santa, cuando podremos ver a una Madre generosa y entregada
“Mater dolorosa” y a un Cristo Señor que entrega la
vida, que se entrega por nosotros y por todos…
El lema, el
cartel y la campaña del Día del Seminario de
este año, en este contexto, nos invitan a
ser generosos y entregados como María, Madre y Señora
Inmaculada, como Jesús, Cristo Señor que se
entrega en el Pan de Vida y Bebida de Salvación, en
la Cruz Resucitada y Vencedora. Como María, limpios,
generosos, entregados a la misión, respondiendo a la
llamada de Dios.
Todos somos provocados
a descubrir la llamada de Dios, a la alegría de la
generosidad y la entrega, a responder y compartir, a la alegría
de dar y de saber recibir. Experiencias –la alegría,
el dar y el recibir– que constituyen el núcleo fundamental
de la institución y de la vida del “Seminario” que
recordamos y celebramos en estos días.
Es bueno y merece la
pena que, en estos tiempos de manifiesta y difícil
crisis vocacional, se nos llame y provoque, se nos invite
a la generosidad y a la entrega, a darse, a compartir y entregar
la vida, como María, Madre Inmaculada y Señora
nuestra, a vivir la vida como vocación, a escuchar
la llamada de Dios y responder con la entrega de nuestra vida.
Se nos ofrecen unos materiales
para la Campaña del Día del Seminario:
MATERIALES
– El cartel:
María Inmaculada, la Eucaristía,
unos jóvenes y un niño.
– El lema:
“Generosos y entregados…como María”
deseando resumir en este lema el sentido y la profundidad
de quien es llamado a ser sacerdote.
– Reflexión
teológico-catequética-pastoral: María,
espejo de vida y vocación. La vocación de
María, vocación de entrega y generosidad,
ofrenda permanente que se culmina en la Eucaristía.
– Guión
para la liturgia: Para el domingo V de Cuaresma,
día 13 de marzo; y para el día de la fiesta
de San José, día 19 de marzo.
– Unas ofertas de
“lectio divina”: Sobre la vocación
de Moisés, la vocación de María, y
la entrega de la Eucaristía.
– Oraciones
por el Seminario: Una oración para toda
la comunidad eclesial y una oración para los niños.
– Un material para
la catequesis: Que puedan adaptarse a los
niños, a los adolescentes y a los jóvenes,
provocadoras de respuesta a la llamada de Dios, desde el
testimonio personal y desde la Iglesia en la que la Eucaristía
y María son centro, vocación y compromiso.
– Un tríptico
catequético: Significativo de la llamada
desde Cristo Eucaristía y desde María.
– Un video:
Que juega con el lema y con la vida, con el compromiso
del niño y del joven de responder a la llamada de
Dios,…
– “Pin” de
María Inmaculada.
– Pegatina:
Llamada directa a entrar en el Seminario, para
“ser cura”.
– Marcalibros:
Con el cartel y la oración del Día
del Seminario.
– Sobre: Para
la colecta del Día del Seminario
OBEJTIVOS
Apoyar
a nuestro Seminario Diocesano y seminaristas, con la respuesta
y colaboración cercana desde la comunidad cristiana,
desde cada uno de los cristianos. Una respuesta de simpatía
y comunión, de generosidad con la ayuda económica
y cordial.
Crear
conciencia en nuestras parroquias, sensibilizar a las comunidades
cristianas de la urgencia de la vocación al ministerio
sacerdotal. De nuestras familias, de nuestras parroquias,
de nuestras comunidades y movimientos, en donde Dios llama
y está presente, han de surgir niños y jóvenes
que, respondiendo a la llamada, ingresen en nuestros Seminarios
diocesanos con el deseo de ser sacerdotes.
Intensificar
las actividades vocacionales y en torno al Seminario diocesano,
creando un clima, un ambiente, entre los agentes de pastoral
y catequistas a favor de la vocación sacerdotal,
a favor del Seminario como institución de la Diócesis
para formar a los futuros presbíteros.
Orar
por el Seminario, por las vocaciones sacerdotales, por los
niños y los jóvenes, para que, con responsabilidad
y alegría, respondan a la llamada de Dios.
Favorecer
la colecta económica para ayuda del Seminario, para
ayuda de los seminaristas.
|