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El pontífice Gregorio
X[1], después del largo conclave de Viterbo,
publicó, en el concilio ecuménico
de Lyon, el 7 de julio de 1274, una severa ley,
la cual, además de hacer obligatorio el
“conclave” (es decir, la clausura
rigurosa, tanto para la entrada como para la salida
de elementos ajenos), de hecho actualizado en
su elección y también en otras elecciones,
estableció, entre otras, rigurosas normas
de conducta para los cardenales.
Duración de los cónclaves desde
entonces hasta hoy:
Inocencio
V, Arezzo, 1276: un día.
Adriano
V, Roma, 1276: dieciocho días.
Juan
XXI, Viterbo, 1276: veinte días.
Nicolás
III, Viterbo, 1277: seis meses.
Martín
IV, Viterbo, 1280-1281: seis meses
(murió
un cardenal durante el conclave y
dos
cardenales fueron secuestrados)
Honorio
IV, Perugia, 1285: cinco días.
Nicolás
IV, Roma, 1288: un año.
Celestino
V, Roma- Rieti-Anagni-Roma, 1292-1294: veintisiete
meses.
Bonifacio
VIII, Nápoles, 1294: un día.
Benedicto
XI, Perugia, 1303: un día.
Clemente
V, Perugia, 1305: once meses.
Juan
XXII; Carpentras, 1314-1316: dos años
y catorce días.
Benedicto
XII, Avignon, 1334: seis días.
Clemente
VI, Avignon, 1342: trece días.
Inocencio
VI, Avignon, 1352: doce días.
Urbano
V, Avignon, 1362: un mes y medio.
Gregorio
XI, Avignon, 1370: un día.
Urbano
VI, Roma, 1378: dos días.
Bonifacio
IX, Roma, 1389: un mes y medio.
Inocencio
VII, Roma, 1404: una semana.
Gregorio
XII, Roma, 1406: doce días.
Martín
V, Roma, 1417: tres días.
Eugenio
IV, Roma, 1431: tres días.
Nicolás
V, Roma, 1447: dos días.
Calixto
III, Roma, 1455: cuatro días.
Pío
II, Roma, 1458: nueve días.
Pablo
II, Roma, 1464: un día.
Sixto
IV, Roma, 1471: tres días.
Inocencio
VIII, Roma, 1484: ocho días.
Alejandro
VI, Roma 1492: cuatro días.
Pío
III, Roma, 1503: seis días.
Julio
II, Roma, 1503: pocas horas.
León
X, Roma, 1513:una semana.
Adriano
VI, Roma, 1521-1522: trece días.
Clemente
VII, Roma, 1523: cincuenta días.
Pablo
III, Roma, 1534: dos días.
Julio
III, Roma, 1549-1550: dos meses y diez días.
Marcelo
II, Roma, 1555: seis días.
Pablo
IV, Roma, 1555: doce días.
Pío
IV, Roma, 1559: cuatro meses.
Pío
V, Roma, 1565-1566: diecisiete días.
Gregorio
XIII, Roma , 1572: dos días.
Sixto
V, Roma, 1585: cuatro días.
Urbano
VII, Roma, 1590: ocho días.
Gregorio
XIV, Roma, 1590: dos meses.
Inocencio
IX, Roma, 1591: un día.
Clemente
VIII, Roma, 1592: veinte días.
León
XI, Roma, 1605: dieciocho días.
Pablo
V, Roma, 1605: ocho días.
Gregorio
XV, Roma, 1621: dos días.
Urbano
VIII, Roma, 1623: dieciocho días.
Inocencio
X, Roma, 1644: un mes y dieciséis días.
Alejandro
VII, Roma, 1655: cincuenta días.
Clemente
IX, Roma, 1667: dieciocho días.
Clemente
X, Roma, 1670: cuatro meses.
Inocencio
XI, Roma, 1676: dos meses.
Alejandro
VIII, Roma, 1689: un mes y veintiún días.
Inocencio
XII, 1691
Clemente
XI, 1700
Inocencio
XIII, Roma, 1721: un mes.
Benedicto
XIII, Roma, 1724: dos meses y doce días.
Clemente
XII, Roma, 1730: más de cuatro meses.
Benedicto
XIV, Roma, 1740: seis meses.
Clemente
XIII, Roma, 1758: cincuenta y dos días.
Clemente
XIX Roma, 1769: dos meses y cuatro días.
Pío
VI, Roma, 1775: más de cuatro meses.
Pío
VII, Venecia, 1799-1800: tres meses y medio.
León
XII, Roma, 1823: veintiséis días.
Pío
VIII, Roma, 1829: más de un mes.
Gregorio
XVI, Roma, 1831: cincuenta y cuatro días.
Pío
IX, Roma, 1846: poco más de dos días.
León
XIII, Roma, 1878: un día y medio.
Pío
X, Roma, 1903: cuatro días.
Benedicto
XV, Roma, 1914: tres días.
Pío
XI, Roma, 1922: cuatro días.
Pío
XII, Roma, 1939: un día.
Juan
XXIII, Roma, 1958: tres días.
Pablo
VI, Roma, 1963: tres días.
Juan
Pablo I, Roma, 1978: dos día.
Juan
Pablo II, Roma, 1978: tres días.
Benedicto
XVI, Roma, 2005: dos días.
[1] Dos años
y medio tardaron los cardenales, recluidos en
el Palacio papal de Viterbo, en elegir a Gregorio
X
Fuente:
Revista ECCLESIA (2 septiembre 1978)
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