Mensaje
a los fieles, consagrados y presbíteros
de la diócesis de Sant Feliu de Llobregat

Mons. Agustí Cortés Soriano
Obispo de Sant Feliu de Llobregat.
EN LA
MUERTE DE JUAN PABLO II
Sant Feliu de Llobregat , 3
de abril de 2005
Muy queridos germanos:
Hoy, al compartir
el profundo sentimiento por la pérdida
entre nosotros del Papa Joan Pau II, nos sentimos
particularmente unidos como Iglesia diocesana,
como miembros de todo el Pueblo de Dios. Este
sentimiento, a la vez de dolor por su ausencia
y de agradecimiento al Espíritu por el
don que hemos recibido en su persona, aumenta
más todavía nuestro vínculo
con la Iglesia universal.
En comunión
pues con toda la Iglesia nos dirigimos al Padre
de la vida, por su Hijo Jesucristo, reunidos
por el Espíritu, como una sola voz, para
que el Papa Joan Pau II disfrute plenamente
de la Verdad que él tan fielmente buscó,
vivió y predicó ya aquí
a la tierra. Se nos ha concedido el inmenso
beneficio de su ministerio, y hoy queremos alabar
Dios, porque ha conducido providencialmente
su Iglesia a lo largo de los últimos
veintiséis años por la vía
de su humanidad, su fe y su entrega personal
en sacrificio por el Evangelio y por los hermanos.
Con este espíritu
celebraremos, en nombre de la Diócesis,
una Eucaristía en la catedral de Sant
Feliu, el próximo 7 de abril a las 20
h. Asimismo os pedimos que celebréis
en las parroquias y lugares de culto la Eucaristía
con la intención del Papa difunto, y
que hagais plegarias por él en otras
celebraciones dónde se consideren adecuadas.
Confiados además
en la mano del Espíritu que nunca dejará
su Iglesia, nuestra oración se dirige
igualmente a Dios por el nuevo Papa, que de
ahora adelante nos presidirá en el amor
y será vínculo visible de unidad.
Roguemos por él y por toda la Iglesia,
para que sepa ser fiel y acierte en el cumplimiento
de su misión en el mundo de hoy.
Unidos en la plegaria
y en la vida:
+ Agustí Cortés
Soriano
Obispo de Sant Feliu de Llobregat.