Comunicado
de la diócesis de Salamanca ante el fallecimiento
de S.S. Juan Pablo II

Mons.
Jesús García Burillo,
Obispo de Ávila
2 de Abril
Con gran dolor
y pena hemos conocido hoy el fallecimiento de
Su Santidad Juan Pablo II. Nos deja con el corazón
roto por la tristeza, pero con la misma serenidad
que ha mostrado en sus últimas horas
basada en la firme esperanza de que Dios le
ha acogido en su gloria.
Su recuerdo,
sus enseñanzas, su ejemplo de vida nos
han calado hondo. Deja tras de sí un
importante legado teológico y humano.
En nuestra memoria permanecerán las innumerables
muestras de cariño que las gentes le
brindaban allá donde fuera. Todavía
le recordamos con cariño en su visita
a Ávila en el año 1982. Ancianos,
adultos y jóvenes. Todos han sucumbido
ante el candor de los ojos de un Padre cercano,
de un amigo, de la imagen de la Iglesia viva.
Un Papa que
ha querido seguir dando ejemplo hasta las últimas
consecuencias. Ha aceptado su personal calvario
con una admirable resignación cristiana.
Una vida que vence a todas las culturas de la
muerte. Su frase de abrazar la cruz como Cristo
aceptó la suya está cargada de
fuerza y mística, lo que le convierte
en toda una muestra de Evangelio vivo.
Hacemos nuestras
sus palabras, el resumen de su pontificado:
"No tengáis miedo: abrid las puertas
a Cristo. Él es nuestra esperanza".
Ahora, más que nunca, este deseo debe
fortalecer nuestra Fe. Cristo ha sido la esperanza
de Juan Pablo II, su abrigo en el sufrimiento,
la clave de su serenidad ante las puertas de
la muerte.
Invitamos a
todos los abulenses a orar por el Santo Padre,
por su eterno descanso, y por que pueda reunirse
con Aquel que le mantuvo firme, pese a toda
dificultad, mientras tuvo un hálito de
vida. Y que María, la que, según
él mismo, ha intercedido en muchas ocasiones
por su vida, lo acoja en su seno maternal.
Descanse en
paz
NOTA:
Mañana, a las 11, según como estaba
previsto, el Sr. Obispo oficiará la misa
en la SAI Catedral. En ella, como es natural,
se tendrá un recuerdo y una oración
especial por el alma del Santo Padre.
No obstante,
esta misa no se ha programado dadas las circunstancias,
sino que ya estaba prevista con anterioridad,
y no tendrá un carácter especial,
sino que será la misa del domingo correspondiente.
En el momento
en que se tenga previsto realizar algún
otro acto, se les comunicará oportunamente.