Carta
del Administrador diocesano de Jaen a sacerdotes,
religiosos y seglares

Rafael Higueras Álamo
Administrador Diocesano
Jaén,
2 de Abril de 2005
Queridos amigos:
A todos nos
ha conmovido la noticia de la muerte de Juan
Pablo II, aunque la esperábamos minuto
a minuto en estos dos últimos días.
La noticia ha llegado justamente mientras celebrábamos
una larga y ferviente vigilia de oración
por el Papa a la que asistían varios
cientos de fieles, principalmente jóvenes.
La lección
de la vida y de la agonía y muerte del
Papa Juan Pablo II nos llena a todos de gratitud
a Dios por el inmenso regalo que la Divina Providencia
ha hecho a su Iglesia y al mundo entero; aunque
esa gratitud a Dios se mezcla con la tristeza
y la pena por lo que de separación supone
la muerte del Santo Padre.
Su vida ha
sido tan rica que no nos cabe más que
bendecir a Dios. ¿Tendremos que decir
que sin duda Juan Pablo II es la figura más
querida del mundo? Lo que sí es cierto
es que todos los católicos necesitamos
sentir en lo más hondo la grandeza de
su figura: su amor apasionado por Jesucristo,
su valentía en defender el Evangelio,
su encendido amor a la Virgen, su incansable
servicio a la misión apostólica
que se le confió...
Por todo ello,
esta grandeza que es el don y regalo de Dios
a su Iglesia por la vida y ministerio del Papa
Juan Pablo II, que ya ha concluido su caminar
por la tierra y ha llegado a la casa del Padre,
la Diócesis de Jaén manifestará
del mejor modo posible sus sentimientos.
En cuanto a
detalles concretos de funerales y otros actos
de oración por el Santo Padre Juan Pablo
II, se señala lo siguiente:
1) En la Santa
Iglesia Catedral de Jaén se celebrará
una Misa de Funeral el próximo viernes,
8 de Abril, a las 8 de la tarde.
Se ruega a
los sacerdotes tanto de la ciudad de Jaén
como de la Diócesis que en ese día
y a esa hora no señalen horario de culto
en las respectivas parroquias para que ellos
mismos puedan asistir a esta celebración
y a ella inviten a sus feligreses.
2) En el resto
de la Diócesis, cada Párroco fijará
el día en que la propia Parroquia pueda
celebrarse también un funeral por el
Papa Juan Pablo II dentro de estos siete próximos
días, procurando que precisamente no
sea el viernes, 8 de Abril, el día que
se señale en las diversas Parroquias.
Se ruega, no
obstante, a los sacerdotes de las ciudades con
varias parroquias que se celebre un único
funeral en el templo más espacioso y
concelebrando los sacerdotes de la ciudad.
3) Las misas
del domingo, día 3 de Abril, podrán
celebrarse con los textos bíblicos del
domingo de la octava de Pascua y las oraciones
de la misa exequial, haciendo una oración
y memoria especial de la figura del Papa Juan
Pablo II.
4) En el mismo
domingo deberán doblar las campanas de
todos los templos de la Diócesis como
señal y signo de la muerte del Papa.
5) Los jóvenes
de toda la Diócesis celebrarán
un acto de oración, como signo de la
predilección especial que por la juventud
siempre tuvo el Papa Juan Pablo II. La Delegación
de juventud enviará en breve datos concretos
de horas y lugar de este acto.
Con mi afecto
en el Señor,
Rafael Higueras
Álamo
Administrador Diocesano