Mensaje
del Sr. Obispo a los fieles de la diócesis
de Osma-Soria

Mons.
Vicente Jiménez Zamora,
Obispo de Osma-Soria
El Burgo de Osma,
2 de abril de 2005
Oración,
dolor y esperanza ante la muerte de Juan Pablo
II
El Santo Padre
Juan Pablo II ha muerto en el Señor,
acompañado de la oración de toda
la Iglesia y el respeto y admiración
de todo el mundo. Descansa ya en el seno del
Padre, en la compañía de la Virgen
María y de los santos.
Al dirigirme
en estos momentos, desde el dolor profundo y
la serena esperanza, a cuantos formamos la Iglesia
de Dios en Osma-Soria: sacerdotes, comunidades
religiosas, fieles laicos, os pido a todos que
sigáis elevando oraciones a Dios por
el eterno descanso del que ha sido Vicario de
Cristo y Sucesor de Pedro.
Nuestra oración
es de acción de gracias a Dios por el
gran don de la persona y del ministerio de Juan
Pablo II durante más de veintiséis
años al servicio de Cristo, de la Iglesia
y del mundo.
El Papa Juan
Pablo II, como Sucesor de Pedro, ha hecho de
su vida una profesión de fe y amor a
Cristo, Redentor del hombre. Ha servido con
amor apasionado hasta la muerte a la Iglesia.
Ha sido fiel en la recta interpretación
y aplicación del Concilio Vaticano II,
un Concilio de la Iglesia y para la Iglesia.
Ha alzado su voz profética y valiente
sobre la verdad del hombre y las grandes cuestiones
de la humanidad: la defensa de la vida humana
desde el comienzo hasta el final; de la dignidad
y derechos humanos; de la justicia; de la paz;
de la persona y su fundamento en Dios.
DISPOSICIONES
Unidos
a la Iglesia Universal y como homenaje póstumo
de nuestra Iglesia Diocesana de Osma-Soria,
DISPONGO lo siguiente:
Unido
a toda la Iglesia en el dolor, en la
oración y en la esperanza, os saluda
y bendice,
+ Vicente
Jiménez
Obispo de Osma-Soria