Madrid, 2 de abril de 2005
El Nuncio
Apostólico en España, Mons. Manuel
Monteiro de Castro, profundamente apenado, se
apresura a comunicar al pueblo español,
que en el día de hoy a las 21:37 horas
ha fallecido piadosamente el Santo Padre.
El Nuncio
Apostólico se une a las plegarias de
la Iglesia Universal, muy especialmente a la
de sus hermanos en el Episcopado y a la del
querido pueblo español, tan amado por
Juan Pablo II, pidiendo al Señor por
el eterno descanso del Sumo Pontífice.
El Nuncio
Apostólico aprovecha la ocasión
para reiterarles fraternales saludos en el Señor.