Miércoles de la II semana de Navidad. San Eulogio de Córdoba, mártir y presbítero

Miércoles de la II semana de Navidad. San Eulogio de Córdoba, mártir y presbítero

 

– Mc 6, 45-52. Lo vieron andar sobre el mar.

Después de haberse saciado los cinco mil hombres, Jesús enseguida apremió a los discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran hacia la orilla de Betsaida, mientras él despedía a la gente. Y después de despedirse de ellos, se retiró al monte a orar. Llegada la noche, la barca estaba en mitad del mar y Jesús, solo, en tierra. Viéndolos fatigados de remar, porque tenían viento contrario, a eso de la cuarta vigilia de la madrugada, fue hacia ellos andando sobre el mar, e hizo ademán de pasar de largo. Ellos, viéndolo andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma y dieron un grito, porque todos lo vieron y se asustaron. Pero él habló enseguida con ellos y les dijo: «Animo, soy yo, no tengáis miedo». Entró en la barca con ellos y amainó el viento. Ellos estaban en el colmo del estupor, pues no habían comprendido lo de los panes, porque tenían la mente embotada.

Otras lecturas del día:

– 1 Jn 4, 11-18. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros.

– Sal 71. Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra.