junio 2019

https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/audios/O13M.mp3 Mt 8, 23-27. Se puso en pie, increpó a los vientos y al mar y vino una gran calma. Subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron. En esto se produjo una tempestad tan fuerte, que la barca desaparecía entre las olas; él dormía....

https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/audios/O13L.mp3   Mt 8, 18-22. Sígueme. Viendo Jesús que lo rodeaba mucha gente, dio orden de cruzar a la otra orilla. Se le acercó un escriba y le dijo: «Maestro, te seguiré adonde vayas». Jesús le respondió: «Las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero el Hijo del...

https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/audios/0703.mp3   Jn 20, 24-29. ¡Señor mío y Dios mío! Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor». Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de...

https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/audios/O13S.mp3   Mt 9, 14-17. ¿Es que pueden guardar luto mientras el esposo está con ellos? Los discípulos de Juan se le acercan a Jesús, preguntándole: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «¿Es que pueden...

https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/audios/O13V.mp3   Mt 9, 9-13. No tienen necesidad de médico los sanos; misericordia quiero y no sacrificio. Al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él se levantó y lo siguió. Y estando en la casa, sentado...

https://www.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/audios/O13J.mp3   Mt 9, 1-8. La gente alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad. Subió Jesús a una barca, cruzó a la otra orilla y fue a su ciudad. En esto le presentaron un paralítico, acostado en una camilla. Viendo la fe que tenían, dijo...

Los misioneros son hombres y mujeres que entregan su vida para anunciar el Evangelio a quienes aún no lo conocen. Son sacerdotes, religiosas, religiosos y laicos que proclaman la Buena Nueva hasta en el último rincón. Hacen vivo y eficaz lo que anuncian desarrollando labores...

Dios es el que llama: la vocación cristiana, o la vocación específica –sacerdotal, religiosa, etc.–, es una iniciativa de Dios, que nos mueve interiormente por su Espíritu (cf. 2 lect.) y a través de mediaciones humanas; por ejemplo, llama a Eliseo a través de Elías...