El día 8 de febrero se celebra la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la trata de personas, con el lema “Juntos contra la trata”. El papa Francisco convoca esta Jornada desde el año 2015 y eligió el día en el que se recuerda la memoria litúrgica de Santa Josefina Bakhita, la religiosa sudanesa que padeció durante su vida los sufrimientos de la esclavitud.

La Jornada de Oración y Reflexión 2019 pretende la implicación de toda la sociedad en este tema del tráfico de personas. Esta Jornada está promovida por el Comité para la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la trata, coordinado por Talitha Kum, la Red Internacional de la Vida Consagrada Contra la Trata de Personas. Colabora la Sección Migrantes y Refugiados del nuevo Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral

 

> Mensaje Mons. Juan Carlos Elizadalde, obispo responsable

Mensaje Mª Francisca Sánchez Vara, directora de la sección Trata de Personas

> Trabajo de la Iglesia en red contra la trata

 

La Conferencia Episcopal Española se une a esta jornada a través del departamento de Mujeres en la calle y trata, dentro de la Comisión Episcopal de Migraciones. Además, se promueve en las diócesis la organización, en torno a estas fechas, de vigilias de oración y diferentes actividades.

El obispo de Vitoria y responsable de este departamento, Mons. Juan Carlos Elizalde Espinal, en su mensaje para esta Jornada, afirma que “no podemos acostumbrarnos a este crimen abominable de lesa majestad. Ésta es una ocasión privilegiada para seguir luchando contra esta realidad”. Recuerda las palabras del papa Francisco el año pasado a los participantes en esta Jornada en Roma: “hay mucha ignorancia en el tema de la trata. Pero a veces parece que haya también poca voluntad de comprender la dimensión del problema. ¿Por qué? Porque toca de cerca nuestras conciencias, porque es escabroso, porque nos avergüenza. Hay además quien, conociéndolo, no quiere hablar de ello porque se encuentra al final de la «cadena de consumo», como usuario de los «servicios» que son ofrecidos en la calle o en internet. Está, finalmente, quien no quiere que se hable, por estar implicado directamente en las organizaciones criminales que de la trata obtienen buenos beneficios”. “Es necesario actuar aquí y ahora”, subraya el obispo responsable.

Recuerda que el sentido general de la Jornada se recoge perfectamente en el lema de este año “Juntos contra la trata de personas”. “Prevenir las situaciones de origen –añade Mons. Elizalde– es parte de la solución”.

También ha escrito un mensaje la directora de la sección Trata de Personas en la CEE,  Mª Francisca Sánchez Vara. “Es un objetivo esencial -afirma- asumir el compromiso de visibilizar e incluso ir mucho más allá, es decir, no solamente transmitir una información y unos hechos, sino concienciar de la gravedad de un problema que nos concierne y afecta a todos, y de las graves consecuencias sobre las personas que lo sufren y sobre nuestra propia sociedad y convivencia”.

Trabajo de la Iglesia en red contra la trata

Las entidades eclesiales han optado por trabajar en red, adquiriendo un compromiso conjunto como Iglesia. Esta forma de trabajo, respetando las diversas identidades, une y fortalece en la misión; permite compartir experiencias; e intercambiar información para ser más eficaces.

Forman parte de esta red contra la trata el grupo Santa Marta; la sección de Migrantes, Refugiados y Víctimas de trata dentro del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral; Christian Organisations  Against Trafficking in Human Beings Network  (COATNET); Religious in Europe Networking Against Trafficking and Explotation (RENATE); Foro sobre la trata; Red Internacional de la Vida Consagrada contra la trata de personas (TALITA KUM); el grupo intereclesial contra la trata; y el grupo de coordinadores diocesanos. (Información sobre estas entidades)


Más información:

> Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas 2019

> Página web de la Red Internacional de la Vida Consagrada Contra la Trata de Personas

> Vídeo del Papa