La Cuaresma: Cambiar de vida.

Lc 5, 27-32. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan.

Después de esto, salió y vio a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Y murmuraban los fariseos y sus escribas diciendo a los discípulos de Jesús: «¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?». Jesús les respondió: «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan».

Otras lecturas del día:

– Is 58, 9b-14. Cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo, brillará tu luz en las tinieblas.

– Sal 85. Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad.