Parad la violencia! Parad los asesinatos! Empezad a construir la paz!

Belén-Jerusalén.- Una y otra vez hemos escuchado esos gritos durante la novena visita  de la Coordinadora de Conferencias Episcopales a la Iglesia Madre de Jerusalén  en esta tierra dividida y doliente. La violencia en Gaza estaba en la boca y en la mente de todos. Hemos escuchado directamente  sobre esta tragedia humana  al párroco de Gaza, el P. Manawel Musallam.

No puede haber paz a menos que  la gente crea en la paz. No puede haber seguridad a menos  que haya seguridad para todos. No puede haber justicia a menos que haya justicia para todos en esta tierra. La fe nos da la esperanza de que la justicia, la paz y el perdón son posibles –una convicción compartida por nuestros anfitriones, el Patriarca de Jerusalén S. B. Fouad Twal y la Asamblea de  Ordinarios Católicos de Tierra Santa.

Nosotros somos pastores, no líderes políticos, pero la voz de los creyentes es vital para la búsqueda de la paz. La realidad de que cada persona humana es creada a imagen de Dios exige la dignidad para todos. El mensaje del Príncipe de la Paz, nacido en esta Tierra, nos recuerda que la paz es posible.  “El Pueblo que caminaba en las en tinieblas ha visto una gran luz “ (Isaías 9,2).  La oscuridad de este tiempo  dará paso a la luz.

A los líderes de la comunidad internacional les decimos: trabajad con los israelíes y palestinos para poner fin a la violencia en Gaza y proporcionar con urgencia   la asistencia humanitaria necesaria. Pero no hay que parar ahí. Con una sola voz, presionad a los Israelíes y Palestinos para que construyan una paz  justa, con seguridad para Israel y un Estado viable para los palestinos.  

Al Pueblo de Dios de nuestros propios países les decimos: intensificad vuestra oración por el bienestar de la Iglesia Madre y por la paz en Jerusalén. No tengáis miedo. Venid como peregrinos a Tierra Santa  y encontraos  con las comunidades cristianas vivas de aquí. Uníos a nosotros para convencer a nuestros gobiernos de que conseguir la paz entre Israelíes yPpalestinos sea una alta prioridad. Apoyad proyectos concretos y los hermanamientos con las comunidades cristianas locales  que están luchando por sobrevivir. 

A los cristianos de la Iglesia Madre en Tierra Santa les decimos: vemos en vosotros el rostro doliente de Cristo, quien lo perdió todo por nuestra salvación. No estáis solos. Somos una familia, una comunión universal con Cristo. Escuchamos vuestros gritos, como sufrís junto a los hermanos y hermanas de toda la comunidad. Os aseguramos nuestro amor, nuestra oración y nuestra continua solidaridad. Os pedimos que también vosotros oréis por nosotros.

Firmantes:

Peter BürcherObispo of Reykjavik,
Conferencia Episcopal Escandinava

Michel DubostObispo of Evry,
Conferencia Episcopal Francesa

Raymond FieldObispo auxiliar de Dublín,
de la Comisión de Justicia y Asuntos Sociales de la Conferencia de Obispos Católicos de Irlanda

Patrick KellyArzobispo de Liverpool,
Vicepresidente de la Conferencia de obispos Católicos de Inglaterra y Gales

William Kenney CP Obispo Auxiliar de Birmingham,
Conferencia de Obispos Católicos de Inglaterra y Gales.
Representante de la Comisión de Episcopados de la Unión Europea

Gerald F. KicanasObispo de Tucson,
Vicepresidente de la Conferencia de obispos Católicos de Estados Unidos

Mons. Reinhard MarxArzobispo de Munich and Freising,
Conferencia Episcopal Alemana

Joan-Enric Vives SiciliaObispo de Urgell y Copríncipe de Andorra,
Conferencia Episcopal Española

James WeisgerberArzobispo de Winnipeg,
Presidente de la conferencia de obispos Católicos de Canadá

(Traducción no oficial del original en inglés realizada por la Conferencia Episcopal Española)