Comunicado de prensa de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida sobre el curso "Preparación inmediata al matrimonio"

Comunicado de prensa de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida sobre el curso "Preparación inmediata al matrimonio"

 Bajo el título “Preparación próxima e inmediata al matrimonio”, la Subcomisión para la Familia y Defensa de la Vida ha organizado durante los días 11-14 de julio, en El Escorial, un curso de formación para agentes de pastoral familiar en el que han participado miembros de las Delegaciones diocesanas y de los movimientos familiares de toda España.

La apertura del Curso estuvo a cargo del Presidente de la Subcomisión, Mons. Juan Antonio Reig, Obispo de Segorbe-Castellón, quien aludió al encargo del Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal Española para los próximos cuatro años, que ha pedido a esta Subcomisión la elaboración de Materiales prácticos para los Cursillos Prematrimoniales. Con este objetivo se ha preparado este Curso donde, con la ayuda de los ponentes y las aportaciones de los asistentes al mismo, tendremos la base para la elaboración de dichos Materiales que habrá de preparar el Secretariado de la Subcomisión.

Ponencias y experiencias pastorales

El Curso se inició con unas Ponencias relativas a la Educación Afectivo-Sexual, como forma de Preparación próxima al Matrimonio, enmarcada en la universal vocación al amor y orientada a la construcción de un sujeto humano integrado que, siendo dueño de sí, pueda entregarse y comprometerse en matrimonio.

Las Ponencias posteriores trataron de la Preparación inmediata al Matrimonio con intervenciones que, partiendo de la Antropología (Ser persona, ser esposos), se centraron en el Matrimonio y su significado para la Iglesia (Sacramento, Pequeña iglesia, Comunidad educativa y abierta a la sociedad, Camino de santidad), y se complementó con Cuestiones Pastorales y Canónicas.

Conclusiones

Entre las Conclusiones cabe destacar la necesidad de una Pastoral prematrimonial en clave de Evangelización profunda, a través de amplios itinerarios de formación y de vida cristiana, diversificados según las situaciones y circunstancias de los novios que piden celebrar su matrimonio en la Iglesia.

Preocupación por una reciente Resolución del Parlamento Europeo

Antes de comenzar el Curso, la Subcomisión episcopal, en reunión ordinaria, tomó la decisión de expresar públicamente su profunda preocupación ante una reciente Resolución del Parlamento Europeo, del pasado día 3 de julio sobre “Salud Sexual y Reproductiva y Derechos en esta materia”. Aunque se trata de una recomendación que carece de fuerza jurídica vinculante para los Estados miembros, es un acto de una indudable importancia institucional, que conlleva una cierta coacción a los países candidatos al ingreso en la unión europea.

Entre otras indicaciones, recomienda que el aborto sea “legal, seguro y accesible a todos”. Semejante afirmación evidencia una inversión de los valores éticos de la mejor cultura europea. Se pretende que matar a los seres humanos más inocentes ya no sea un crimen sino un derecho. Tal deformación de lo legal, que priva del derecho fundamental a la vida, mina las bases del Estado de derecho y de la democracia.

Por otra parte, se quiere facilitar el acceso al aborto incluso a los menores, sin contar con los derechos educativos de los padres. En este punto y en muchos otros, el texto ofrece una visión rebajada y distorsionada de la sexualidad humana.

La Resolución del Parlamento Europeo -con una fuerte carga ideológica contraria al bien de los ciudadanos- ofrece la triste imagen de una Europa envejecida que mata a sus hijos, que no respeta la vida ni la dignidad humana, insolidaria e hipócrita, cerrada al futuro.

Gracias a Dios, en otros ámbitos descubrimos rasgos y gestos de una Europa joven: acogedora de los niños y los emigrantes, y que cuida a sus mayores; que basa la convivencia en el reconocimiento del valor sagrado de toda vida humana, y creadora de tantas obras de servicio, libertad, ciencia y progreso.

Con Juan Pablo II queremos reafirmar la altísima dignidad de toda persona humana manifestada en Jesucristo, y llamar a Europa al reencuentro con sus raíces cristianas para que continúe siendo promotora y servidora de la cultura de la vida.