Jerusalén, 14 de enero de 2010.- En nuestro décima reunión en Tierra Santa, el Patriarca latino de Jerusalén S. B. Fouad Twal reflexionó sobre la peregrinación del Papa Benedicto XVI en mayo de 2009. En unión con nuestro Santo Padre nosotros pedimos la justicia y la paz  para toda la gente de esta tierra. Hacemos nuestra su petición:

Ocho meses después, la solución de los dos Estados no parece más cercana. Muchos expresan un deseo de paz, pero lo que se necesita es un compromiso por la justicia que garantice la paz. Las soluciones son bien conocidas por los dirigentes conocen los líderes, pero lo que se necesita es voluntad política y valor.   

Jerusalén, ciudad sagrada para Judíos, Cristianos y Musulmanes, ofrece un lugar especial donde las diferentes pueblos y religiones diferentes llegar a  religión tener diálogo y respeto; tristemente esto es el corazón volátil del conflicto. Está creciendo la distancia entre israelíes y palestinos – una carencia de contacto humano que mina la confianza y el diálogo-. Violencia, inseguridad, hogares demolidos, problemas para el permiso de visas, la ruta del muro, expropiación de tierras, y otros tratados políticos que amenazan tanto la solución para los dos estados como la presencia cristiana. Además, animamos al pleno desarrollo del  del “Acuerdo Fundamental” entre la Santa Sede y el Estado de Israel (Fundamental Agreement) y la facilidad para ofrecer los visados para los agentes de pastoral que la Iglesia necesita para poder cumplir con su misión.

El deterioro de la situación no es bueno para Israelíes ni para Palestinos, ni para la región ni para el mundo. Con nuestros esfuerzos esperamos atraer los ojos de los católicos del mundo entero sobre lo que sucede aquí. Hacemos un llamamiento a los fieles de nuestras naciones para que se rece por la Iglesia en la Tierra Santa, para una paz justa, y por el éxito del próximo Sínodo sobre Oriente Medio que es importante para toda la región y el mundo entero.

Animamos a nuestras comunidades a aprender de la situación y a que vengan en peregrinación para dar testimonio de la fe profunda “de las piedras vivas ” de la Iglesia local en tierra Santa – “el Quinto Evangelio “-. Instamos a  que apoyen a los funcionarios públicos a que toman iniciativas valientes para una justa resolución del conflicto – la solución de dos Estados con la seguridad y el reconocimiento de Israel, y un estado independiente y viable para los Palestinos. Para nosotros, esto no es simplemente una cuestión política; es una cuestión de derechos humanos básicos.

En la situación diaria actual, es difícil mantener la esperanza, pero como cristianos, todos hemos nacido con Jesucristo en Belén, y todos morimos y resucitamos a la nueva vida en Jerusalén. A pesar de las heridas de esta tierra, el amor y la esperanza están vivos. La paz con la justicia está dentro de nuestro alcance, pero los líderes políticos y toda la gente de buena voluntad necesitan coraje para lograrlo.  

 

Firmantes: 

Stephan Ackermann
Obispo of Trier, Conferencia Episcopal alemana 

Peter Bürcher
Obispo de Reykjavik, Conferencia de Obispos Nórdicos 

Michel Dubost
Obispo de Evry, Conferencia Episcopal Francesa 

Riccardo Fontana
Arzobispo de Arezzo-Cortona-Sansepolcro, Conferencia Episcopal Italiana 

William Kenney CP
Obispo ausiliar de Birmingham, Conferencia de obispos Católicos de Inglaterra y Gales.
Representante de la  Comisión de conferencias Episcopales Europeas 

Gerald F. Kicanas
Obispo de Tucson, Vicepresident de la conferencia de obispos Católicos de Estados Unidos 

Pierre Morissette
Obispo de Saint-Jérôme, Presidente de la Conferencia de obispos Católicos de Canadá 

Joan-Enric Vives Sicilia
Obispo Urgell y Co-Principe de Andorra, Conferencia Episcopal Española


La Coordinadora representa a las Conferencias de Obispos Católicos de Europa y América del Norte,
y fue formada en 1998 a petición de la Santa Sede.