Comunicado final de la Jornada sobre la Vida Consagrada de la Iglesia en España

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Comunicado final de la Jornada sobre la Vida Consagrada de la Iglesia en España

vidaconsagrada1aEn un intenso clima de comunión espiritual y eclesial se celebró el sábado 18 de noviembre la Jornada sobre la Vida Consagrada en la Iglesia de España «De Perfectae caritatis a Vita consecrata», organizada por la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal Española. El salón de actos del Seminario Conciliar de Madrid, sede de la misma, se vio desbordado por la gran afluencia de participantes, ya que se contó con la participación de cerca de 600 personas procedentes de toda España y pertenecientes a diferentes formas de consagración: 130 pertenecían a institutos religiosos, 22 de institutos seculares, 3 de nuevas formas de vida consagrada, 48 vírgenes consagradas, y otras 50 personas entre vicarios y delegados episcopales para la vida consagrada y asistentes religiosos para las federaciones monásticas. Contó, asimismo, con la adhesión de numerosos prelados y la presencia de los obispos de Vitoria, Tarazona y auxiliar de Toledo, Mons. D.  Miguel Asurmendi, Mons. D.  Demetrio Fernández y Mons. D.  Ángel Rubio, respectivamente. 

En el ánimo de todos resonaron las palabras del recordado Juan Pablo II cuando, consciente de la importancia del papel de la vida consagrada en la Iglesia, decidió convocar un Sínodo para profundizar en su significado y perspectivas, en vista del nuevo milenio. Efectivamente, la Exhortación Apostólica fruto de este Sínodo, Vita consecrata, reza al inicio: «Todos somos conscientes de la riqueza que para la comunidad eclesial constituye el don de la vida consagrada en la variedad de sus carismas y de sus instituciones. Juntos damos gracias a Dios por las Ordenes e Institutos religiosos dedicados a la contemplación o a las obras de apostolado, por las Sociedades de vida apostólica, por los Institutos seculares y por otros grupos de consagrados, como también por todos aquellos que, en el secreto de su corazón, se entregan a Dios con una especial consagración» (Vita consecrata, 2).

vidaconsagrada2aCon ocasión del décimo aniversario de la Exhortación Apostólica Vita Consecrata (25 de marzo de 1996) y cuadragésimo del Decreto Perfectae Caritatis (28 de octubre de 1965), importante documento que recogió las indicaciones del Concilio Vaticano II sobre la adecuada renovación de la vida religiosa, se convocó por vez primera en un mismo foro las diferentes vocaciones consagradas en la Iglesia: vírgenes consagradas, monjes, religiosos y religiosas, miembros de sociedades de vida apostólica, de institutos seculares y de nuevas formas de consagración. Se dieron cita para juntos dar gracias y acoger la invitación a profundizar en el gran don de la vida consagrada en su triple dimensión de la consagración, la comunión y la misión y, en plena sintonía con la Iglesia y su Magisterio, poder encontrar estímulos para afrontar espiritual y apostólicamente los nuevos desafíos (cf. Vita consecrata, 13). Así lo resaltaron Mons. D.  Ricardo Blázquez Pérez, Presidente de la Conferencia Episcopal Española, en sus palabras de apertura, y el Nuncio de Su Santidad en España, Mons. D.  Manuel Monteiro de Castro, quien subrayó que la vida consagrada al Señor ha de caracterizarse por la paz interior y una cada vez mayor sed de Dios.

Mons. D. Jesús Sanz Montes, OFM, Presidente de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, en la presentación del acto, expuso las características del mismo: “Lo que nos ha movido a la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada es dedicar esta Jornada para agradecer el don que supone para toda la Iglesia la presencia de los distintos carismas que el Espíritu Santo ha suscitado para bien de su Pueblo. Y no sólo dar gracias, sino también poder conocer esos diferentes caminos, a fin de poder acompañarlos con gozo y con responsabilidad como Pastores. Una gratitud y un conocimiento que se hace desde el realismo de cuanto en estos años transcurridos entre el asombro o el escepticismo, entre la fidelidad creativa y la refundación, la restauración o la mediocridad, entre la comunión fecunda con la Madre Iglesia y el disenso estéril en nombre de la comunidad. Toda esta gama de luz y de sombra, de gracia y de pecado, de alegría evangélica y de tristeza mundana, han estado presentes en el periodo de tiempo que estos años transcurridos desde la promulgación de estos documentos. Por este motivo, y con una mirada generosa y positiva, pero realista y humilde a la vez, queremos en esta Jornada asomarnos a la herencia que Perfectae Caritatis y Vita Consecrata nos han legado, para uncirnos a la tarea que nos compromete en las distintas formas de seguimiento del Señor, buscando los caminos que dan gloria a Dios, que edifican su Iglesia y que son para el mundo una bendición”.

vidaconsagrada3aLa Jornada se celebró en el marco del encuentro anual de los vicarios y delegados para la vida consagrada y los asistentes religiosos de las federaciones monásticas, encuentro que en esta ocasión se ha querido abrir a cuántos han deseado participar, dada la importancia del tema y de los ponentes, entre los que ha destacado el Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, Card. Franc Rodé, CM, quien nos acompañó todo el día e impartió la ponencia de la tarde. Con el título Los grandes desafíos de la vida consagrada actual, se centró en algunos puntos que hoy adquieren en el contexto cultural, social y eclesial español una mayor relevancia, señalando que “la luz para iluminar los desafíos históricos de cada momento no puede provenir sino de una profundización en el fondo teologal más radical de lo que la misma vida consagrada es». En su intervención, interrumpida en tres ocasiones por los aplausos del auditorio, resaltó que “hay que dejarse llevar por la fuerza del Espíritu Santo, dejarse interpelar por los propios fundadores y su historia, para redescubrir, como nos invita Perfectae Caritatis, los propios orígenes y desde ahí, reprender el vuelo hacia horizontes de vida auténtica y libre. Dejemos –expresó el Card. Rodé– que resuenen en nuestros oídos y corazón las palabras de Juan Pablo II “non tengáis miedo”, pues no hay
nada más contrario al mensaje cristiano que el miedo que paraliza, cohíbe, coarta y divide a la persona. “Si la sal se vuelve sosa, ¿para qué sirve?”. Así pues, testimoniar a Dios es misión fundamental de los consagrados, lo que es posible y creíble desde una espiritualidad vigorosa enraizada en Jesús y su mensaje, en la doctrina de la Iglesia, en el carisma propio de cada instituto, auténtico camino de santidad que a lo largo de los años han recorrido tantos consagrados que la Iglesia ha reconocido como beatos y santos».

vidaconsagrada5aLa comunión en la vida consagrada fue otro de los aspectos remarcados por el Prefecto: “La vida consagrada ha de ser testigo creíble de comunión, de unión primeramente entre los propios miembros de la comunidad y el instituto. Ha de ser testigo de comunión con los pastores, con el Santo Padre, con las decisiones y normas de la Iglesia, sabiendo descubrir en cada circunstancia el bien que se quiere tutelar, ayudando a los creyentes a entrar en la dinámica formativa y enriquecedora, que fortifica la comunión y la pertenencia”. Finalmente, remarcó que el amor trinitario es fuente de toda misión. “Este amor trinitario genera la Iglesia, como cuerpo misionero y engendra la vida consagrada, como signo visible de su amor, a través del cual se extiende su solicitud amorosa por los pobres, su deseo de darse a conocer a todos, para que lleguen a gustar la riqueza de la Palabra, a descubrir la Verdad que hace libres, la Vida que brota del corazón traspasado”. Una cultura que cada vez se va haciendo más secularizada, la preferencia por los pobres, y la presencia activa en el campo de la educación y la sanidad, son ámbitos concretos en los que la vida consagrada tiene también hoy una tarea evangelizadora fundamental, para ser signo creíble y luminoso del Evangelio, sin acomodarse a la mentalidad de este mundo sino trasformándolo y renovándolo, como nos recuerda Benedicto XVI.

La Jornada se hizo eco del rico magisterio eclesial sobre la vida consagrada que se ha ido emanando a lo largo de los cuarenta años postconciliares. Los principales hitos de este periodo histórico han sido magistralmente señalados por el P. Severino María Alonso, CMF con la ponencia De «Perfectae Caritatis» a «Vita consecrata»: un itinerario de consagración. Tras comentar la novedad y originalidad del Concilio Vaticano II, se detuvo en la explicación del sentido jurídico, teológico y teologal de la “consagración” partiendo del discurso providencial de Pablo VI cuando el 23 de mayo de 1964 se refiere a la vida religiosa como “vida especialmente consagrada”, en relación con la Consagración de Cristo y la consagración bautismal. En este contexto expuso cómo los consejos evangélicos son modos de una realidad teologal, tres maneras de vivir como Cristo vivió en sectores que abarcan toda la existencia, la triple expresión de un único “sí”; por los votos queda comprometida la persona entera, en su totalidad. El carisma es siempre don para todos: para la persona que lo recibe y redunda en bien de la comunidad. La consagración consiste justamente en una configuración real con Cristo; por eso allí donde haya parecido verdadero con Cristo en una dimensión de su vida allí hay consagración, y según sea la dimensión distinta es distinta la consagración.

vidaconsagrada4aEstas diferentes formas de consagración que han ido surgiendo a lo largo de la historia fueron presentadas en dos sesiones de comunicaciones. Por la mañana, Dª. Gloria Irene Álvaro, virgen consagrada de la diócesis de Valladolid; el P. Pablo Gordillo, Abad del Monasterio de la Oliva; y el P. Elías Royón Lara, Superior Provincial de España de los Jesuitas, presentaron la peculiaridad y actualidad del orden de las vírgenes, el monacato y la vida religiosa apostólica, respectivamente. Continuando el orden cronológico, la sesión de la tarde mostró cómo vivir hoy el seguimiento radical de Cristo y la evangelización en comunión con la Iglesia en este tramo de la historia desde la peculiaridad de las sociedades de vida apostólica, los institutos seculares y las nuevas formas de vida consagrada, en una mesa redonda compuesta por Sor Ramona Alonso, Hija de la caridad; Dª María Albert Martorell, Directora General del Instituto Lumen Christi; y Dª Maruja Serrano Vargas, Consejera de la Presidencia del Instituto Id de Cristo Redentor, Misioneras y Misioneros Identes.

En la Clausura tomó de nuevo la palabra el Presidente de la Comisión Episcopal para la vida consagrada, agradeciendo a Dios, a los numerosos participantes y a cuantos han hecho posible la celebración del encuentro, mostrando su augurio y complacencia al sentir común: poder continuar en ulteriores ediciones estas Jornadas. Una prolongada ovación rubricó este deseo compartido por los participantes.

A continuación nos trasladamos a la Catedral de Nuestra Señora de la Almudena donde el Arzobispo de Madrid, Cardenal Antonio Mª Rouco Varela, ofició la Eucaristía de acción de gracias, alentándonos a vivir en plenitud y multiplicar la riqueza recibida. Los asistentes al encuentro lo han valorado como una ocasión privilegiada de formación, para conocimiento de la teología de la vida consagrada así como de las diferentes formas de consagración que el Espíritu Santo inspira en la Iglesia en un gozoso clima de fraternidad y comunión. Encomendamos sus frutos a María, nuestra Madre, modelo de consagración y seguimiento.

 

Lourdes Grosso García, M. Id
Directora del Secretariado de la Comisión Epis
copal para la Vida Consagrada



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