Conclusiones del curso para agentes de Pastoral de Familia y Vida

Conclusiones del curso para agentes de Pastoral de Familia y Vida

Bajo el título «Los Centros de Orientación Familiar», la Subcomisión para la Familia y Defensa de la Vida ha organizado un curso para agentes de pastoral familiar y de la vida, en el que han participado miembros de los Centros de Orientación Familiar (COF) y de las Delegaciones diocesanas de Familia y Vida.

La apertura del curso estuvo a cargo del Presidente de la Subcomisión y obispo de Segorbe-Castellón, Mons. D.  Juan Antonio Reig Plá, quien presentó el curso como una ocasión de encuentro de los que trabajan en este servicio eclesial a la familia, unidos al resto de la acción pastoral a favor de la familia, no sólo para atender a los heridos, sino realizando una importante labor educativo-preventiva, mostrando así el rostro misericordioso de Dios y las entrañas maternales de la Iglesia.

Ponencias y experiencias pastorales

El curso se inició con un acercamiento al ambiente cultural y social sobre sexualidad, matrimonio y familia de nuestra sociedad, para reflexionar después sobre la identidad eclesial y misión de los COF, su estatuto jurídico, así como procedimientos de evaluación y diagnóstico, procedimientos de intervención en el ámbito matrimonial y familiar, asesoramiento y terapia, etc. También se conocieron experiencias concretas de diversos Centros de Orientación Familiar, sobre su creación y funcionamiento.

Finalmente, se analizo el área de prevención y formación, escuelas de padres, educación afectivo-sexual de adolescentes y jóvenes, enseñanza de métodos naturales de regulación de la fertilidad, etc. como la mejor manera de preparar al matrimonio y acompañar la vida familiar, ayudando a la superación de las crisis y evitando las rupturas.

Conclusiones

Como resumen de las aportaciones de las ponencias y experiencias presentadas, el Secretariado de la Subcomisión Episcopal para la Familia y defensa de la Vida ha redactado una serie de conclusiones entre las que destacan la necesidad de actuar con una visión integral de la persona, anunciando la buena noticia del matrimonio y de la familia, la belleza de la vocación al amor conyugal, el valor de la fidelidad, la sacralidad de la vida humana, la grandeza del perdón, etc. mostrando a Cristo, como el único capaz de la sanación total del corazón humano.

Señala, así mismo, la importancia de la coordinación de los diversos profesionales que actuan en los COF: orientadores, psicólogos, psiquiatras, sacerdotes, mediadores familiares, etc, su formación académica en su especialidad, así como en las cuestiones actuales de la bioética, lo cual requiere una formación permanente y un diálogo entre todos los profesionales que trabajan en estos Centros.

También es necesario que los miembros y colaboradores delos COF tengan una fuerte vivencia de fe, para mostrar al hermano la verdad y la misericordia de Dios, y que vivan fuertemente su pertenencia a la Iglesia, identificandose con sus valores y criterios sobre sexualidad, matrimonio y familia.

Por otra parte, se hace necesario seguir reflexionando sobre las tareas específicas de los COF, sobre todo en los problemas que plantea la llamada mediación familiar, así como su relación con la pastoral familiar de las diócesis, los tribunales eclesiásticos, y también las instituciones civiles.

Finalmente, se señala la necesidad de introducir en la educación cristiana – enseñanza y catequesis – los elementos de la educación afectivo-sexual, de la familia y de la vida. No obstante, los COF han de ofrecer un servicio especializado de educación afectivo-sexual de los adolescentes y jóvenes, así como ayudar a la preparación al matrimonio, y en general a toda la acción educativo-preventiva de la familia, en relación estrecha con la pastoral familiar de las diócesis.