1. En este periodo de guerra, los Obispos de la Comisión de Episcopados de Comunidad Europea rezamos por la paz y la justicia en Irak y en todo el mundo. Recordamos y apoyamos las declaraciones del Santo Padre y de nuestras Conferencias Episcopales. Expresamos nuestra inquietud sobre todo por los pueblos que sufren desde hace mucho tiempo la injusticia y ahora padecen la guerra. Aquí no se trata de un conflicto entre religiones y nunca el nombre de Dios debería ser invocado para justificar el recurso a la guerra o la utilización de la violencia. Llamamos a cristianos, judíos y musulmanes a trabajar juntos de manera solidaria para poner fin al actual conflicto de esta región y a promover las relaciones armoniosas en nuestros países.

2. Saludamos el compromiso de la Unión Europea a proporcionar ayuda humanitaria al pueblo de Irak. Este compromiso a favor de las víctimas de la guerra constituye un paso importante hacia un orden justo en esta región. Por esta misma razón, animamos vivamente a la Unión Europea y a sus socios de la comunidad internacional a redoblar sus esfuerzos para ayudar a encontrar una solución duradera al conflicto entre palestinos e israelíes. Si sigue este camino, la Unión Europea, con su actuación en común, contribuirá de forma decisiva a la paz y la justicia para nuestro tiempo.

3. Esta situación refuerza nuestra convicción de que el mundo necesita un sistema de gobierno mundial capaz de promover y de mantener la paz y el bien común, en el que la Organización de las Naciones Unidas debe tener un papel central. Esperamos que los trabajos de la Convención Europea conducirán a una Europa más unida a asumir sus responsabilidades en un sistema así. Para lograrlo, pensamos que son esenciales unas buenas relaciones entre la Unión Europea y los Estados Unidos de América, fundadas en el respeto mutuo.

Firmada por los Obispos delegados en la COMECE de las Conferencias Episcopales de los Estados miembros y de los Países adheridos a la Unión Europea :

+Josef Homeyer, Obispo de Hildesheim (Alemania), Presidente.
+Adrianus van Luyn, Obispo de Rótterdam (Países Bajos), Vicepresidente
+Hippolyte Simon, (Arzobispo de Clermont (Francia), Vicepresidente.
+ John Crowley, Obispo de Middlesbrough (Inglaterra y País de Gales)
+Teodoro De Faria, Obispo de Funchal (Portugal)
+Jozef de Kesel, Obispo auxiliar de Malinas-Bruselas (Bélgica)
+Mons. Joseph Duffy, Obispo de Clogher (Irlanda)
+Egon Kapellari, Obispo de Graz-Seckau (Austria)
+ William Kenney, Obispo auxiliar de Estocolmo (Suecia)
+ Giuseppe Merisi, Obispo auxiliar de Milán (Italia)
+ John Mone, Obispo de Paisley (Escocia)
+Elías Yanes Alvarez, Arzobispo de Zaragoza (España)
+Amédée Grab, Obispo de Coira,(Suiza), Presidente del CCEE.
+Václav Malý, Obispo auxiliar de Praga (República Checa)
+Henryk Muszynski, Arzobispo de Gdan (Polonia)
+ Frantisek Rabek, Obispo de las Fuerzas Armadas (Eslovaquia)
+ Antón Stres, Obispo auxiliar de Maribor (Eslovenia)
+András Veres, (Obispo auxiliar de Eger, (Hungría).

Bruselas, 27-28 de marzo de 2003