El diácono, pobre y fiel en lo poco

El diácono, pobre y fiel en lo poco

El diácono, pobre y fiel en lo poco
Meditaciones bíblicas en primera persona
Pedro Jara Vera
Editorial EDICE

Para para los diáconos, la pobreza es ante todo ‘vocación’ para seguir a Jesús pobre. La pobreza es una actitud del corazón que impide considerar el dinero como objetivo de vida y una condición indispensable para la felicidad. El ejemplo del diácono san Francisco, testigo de la auténtica pobreza, sirve también hoy para los diáconos de nuestro mundo, precisamente porque él mantuvo siempre los ojos fijos en Cristo, fue capaz de reconocerlo y servirlo en los pobres. Si queremos encontrar a Cristo, es necesario que toquemos su Cuerpo en el cuerpo llagado de los pobres. «Si queréis honrar el cuerpo de Cristo, no lo despreciéis cuando está desnudo; no honréis al Cristo eucarístico con ornamentos de seda, mientras que fuera del templo descuidáis a ese otro Cristo que sufre por frío y desnudez» (San Juan Crisóstomo, Homilías sobre el evangelio de san Mateo 50, 3: PG 58).