Entrevista a D. Ginés García Beltrán “Desde el punto de vista objetivo, (con la piratería) se está faltando a la virtud de la justicia”

Entrevista a D. Ginés García Beltrán “Desde el punto de vista objetivo, (con la piratería) se está faltando a la virtud de la justicia”

Acaban hacer público un documento desde la Comisión de Medios de Comunicación Social de la CEE sobre la piratería en el cine firmado por todos los obispos miembros de la comisión. ¿Por qué han decidido sacar este documento?

 

Desde hace dos años, dentro de la Comisión de Medios, estábamos pensando en la cuestión de la piratería en el Cine. La Comisión tiene un departamento de Cine que hace críticas de películas a través de Pantalla90.es y que organiza pases de películas en relación con las distribuidoras, de aquellas películas que pueden tener un interés para nuestro ámbito de trabajo, como la cuestión religiosa los valores y las virtudes. Fue el departamento de Cine el que señaló esta cuestión para realizar una reflexión por parte de los obispos de una cuestión tan extendida entre la gente que estaba pasando desapercibida desde el punto de vista del orden moral.

En el documento califican la piratería como “un pecado contra la virtud de la justicia”…¿Un católico que consume cine o series a través de descargas o plataformas ilegales está pecando?

 

Igual que si una persona coge del kiosko un periódico o una película y se va sin pagar, desde el punto de vista objetivo, se está faltando a la virtud de la justicia. Luego habrá que saber en qué circunstancias ha actuado, qué motivos tenía, etc. pero objetivamente hay un pecado contra la justicia. Las películas tienen unos propietarios que las distribuyen según unos cauces establecidos. Sin embargo, a partir de ese producto se ha creado un negocio paralelo que lo distribuye, ocasionando grandes beneficios para personas que no han hecho nada. La consecuencia no es sólo el daño que se hace al legítimo propietario. Está también el daño a todo una industria compuesta por miles de personas que trabajan en el cine, en todos los ámbitos, y, por otro lado, la desaparición de una de las bellas artes que, bien orientada, sirve para difundir cultura, crear espacios de encuentro y hacer propuestas de sentido para la sociedad.

Probablemente este documento sorprenda a más de un católico que descarga de manera ilegal cine, ¿cree que va a tener acogida y que la gente se concienciará del problema?

 

La formación moral de las personas no se hace en un día, ni con un documento, pero es algo que no se puede dejar de hacer. El conocimiento técnico se va acumulando de día en día pero el conocimiento moral hay que explicarlo a cada generación, precisamente para dar respuesta, desde ese punto de vista, a los desarrollos tecnológicos que nuestra sociedad promueve. No todo lo que es técnicamente posible es moralmente lícito. Además será necesaria la educación en los colegios y la sensibilización de la sociedad. No es un camino sencillo pero hay que abrirlo, poco a poco.

 

En este documento desean que el “fenómeno de la piratería en el mundo del cine disminuya hasta desaparecer” ¿Se puede conseguir?¿Cómo se puede erradicar estando tan extendido?

 

Supongo que del mismo modo que otros comportamientos morales erróneos muy extendidos, que ha habido que corregir en el tiempo. La ley suele actuar sobre las consecuencias de una acción mala, y eso es labor de las autoridades civiles y en parte de la reflexión moral. Si alguien hace algo malo le corresponde un castigo. Por su parte, la educación actúa sobre las causas de esa mala acción, y en ese ámbito la Iglesia puede aportar mucho. Explicar, con nuevos ejemplos, más actuales, que llevarse lo que es de otro es un mal para el otro, un mal para la sociedad y un mal para mí.

 

¿Se han reunido con algún colectivo del mundo del cine para presentar estas consideraciones de la CEMCS?

 

En el origen de la reflexión sobre la piratería entramos en contacto con técnicos y expertos del mundo del cine para conocer el alcance de este fenómeno y la repercusión que estaba teniendo desde distintos puntos de vista. Después se elaboró la reflexión y recientemente se ha presentado a los responsables de los distintos sectores de esta industria, desde la Academia del Cine, a los productores, distribuidores y exhibidores.

 

Como presidente de la CEMCS, y dependiendo de esta comisión toda labor pastoral en el ámbito cinematográfico, ¿cómo ve usted el horizonte de esta pastoral?

 

La Iglesia ha concebido el cine, desde principios del siglo XX como un medio de comunicación que contribuía poderosamente a la difusión de un modelo de persona en la sociedad. Como la Iglesia tiene esa misma misión, siempre ha estado muy atenta a las aportaciones del cine a la sociedad y hoy sigue en esa labor. Nos gustaría que el cine estuviera también al servicio de una cultura del encuentro, como dice el Papa Francisco, que sirviera para la relación entre las personas y para la superación de las fracturas políticas, culturales y económicas de nuestro tiempo.

 

 

Entrevista para Agencia SIC de Mons. Ginés García Beltrán – Presidente de la CEMCS