SANTA TERESA DE JESÚS

vcentenario_santateresaLa imagen que procesiona cada 15 de octubre, festividad de La Santa, en Ávila se ubica durante el resto del año en la capilla de Santa Teresa, en el convento de carmelitas descalzos construido sobre la casa natal de La Santa. En el lugar de la capilla se cree que fue donde nació la santa abulense. La imagen barroca, atribuida a Gregorio Fernández y a su escuela, y datada en 1634, pertenece a un grupo escultórico denominado “Aparición de Cristo flagelado a Santa Teresa de Jesús”. El Cristo flagelado también está en la iglesia del convento carmelita. Esta imagen pertenece a un grupo escultórico: “Aparición de Cristo flagelado a Santa Teresa de Jesús”, que se completa con el Cristo flagelado de la iglesia de La Santa. Fue realizado en 1634 para el convento de Carmelitas Descalzos de Ávila, donde ahora se encuentra.

La temática de este conjunto escultórico está muy relacionado con la devoción teresiana a la imagen de Cristo flagelado, que se repite en otras obras pictóricas. De hecho, Santa Teresa mandó construir una ermita dedicada Cristo atado a la columna en su primera fundación, el convento de San José de Ávila. Allí solía retirarse muchas veces a rezar.

En mayo de 2014 concluyeron las obras de restauración acometidas en toda la capilla y que también afectaron a esta bella imagen, que presentaba leves rozaduras. Las obras, financiadas al 50 por ciento por los carmelitas y por la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León,

Gregorio Fernández nació en 1576 en Sarria (Lugo) y falleció en 1636 en Valladolid. ES el máximo exponente del barroco castellano y su obra se caracteriza por su gran expresividad y hondura en la escultura religiosa. Pasó buena parte de su vida en Valladolid, donde se trasladó en 1605. Reyes, nobles, órdenes monásticas y cofradías requirieron sus servicios artísticos. Su prolífica obra se relaciona en buena parte con la imageniería de la Semana Santa castellana, especialmente vallisoletana. Sus influencias artísticas le llegan de grandes autores, como Juan de Juni y Alonso Berruguete, pero también del clasicismo de Pompeo Leoni y Juan de Arfe. La mayor parte de su obra está recogida en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

LA VIRGEN DE LA CARIDAD

clausruacentenari_virgendelacaridadLa imagen de la Virgen de la Caridad, suele encontrarse ubicada en la Capilla de la Piedad o de la Virgen de los Dolores, primera de las capillas situadas a la izquierda de la puerta principal del templo catedralicio. Se trata de una “imagen de vestir” del siglo XV, procedente de la desaparecida Iglesia de San Lázaro, que se levantaba junto al puente de origen romano sobre el río Adaja que servía de salida de la ciudad (cerca de la ermita de San Segundo). Es una imagen de especial significado para Santa Teresa de Jesús, a la que consideraba su “Madre y Maestra”, ya que su madre, Beatriz de Ahumada murió cuando ella tenía 12 años (en 1527). Al fallecer Doña Beatriz, Teresa se encomendó a la Virgen maría delante de esta misma imagenacude a la Virgen de la Caridad a pedirle con muchas lágrimas, que sea ella ahora su madre. Así lo cuenta en el “Libro de la Vida: “Acuérdome que cuando murió mi madre, quedé yo de edad de doce años, poco menos. Como yo comencé a entender lo que había perdido, afligida fuime a una imagen de Nuestra Señora y supliquéla fuese mi madre, con michas lágrimas. Paréceme que, aunque se hizo con simpleza, me ha valido porque conocidamente he hallado a esta Virgen soberana en cuanto me he encomendado a ella, y en fin me ha tornado a sí”.

CRISTO DE LOS AJUSTICIADOS

clausuravcentenario_cristoEs una talla esbelta y de un realismo sobrecogedor del siglo XVI. Desconocemos el autor al que el Ilustre Patronato de la Santa Vera Cruz encargó su realización. Recibió al principio el título de “Santísimo Cristo de la Buena Muerte” y muy pronto pasó a llamarse “Santísimo Cristo de los Ajusticiados” por la misión especial de acompañar a los reos en sus últimos momentos antes de la ejecución.

Se venera en la Ermita del Humilladero, y aunque no es la imagen titular del Patronato es la más venerada, además de contar con la mayor devoción de cuantas tallas de crucificados hay en la ciudad de Ávila. Devoción que tiene su momento más destacado en la madrugada del Viernes Santo, cuando miles de abulenses acompañan a esta talla en el recorrido del Vía Crucis penitencial alrededor de la muralla, convirtiendo este recorrido en la Vía Dolorosa de esta Jerusalén castellana.

Imagen contemporánea de La Santa y por ello se justifica su presencia presidiendo el altar de la misa de apertura del año jubilar, además de ser la perfecta plasmación de lo que Santa Teresa de Jesús escribió en el capítulo IX del Libro de la Vida: “Era de Cristo muy llagado y tan devota que, en mirándola, toda me turbó de verle tal, porque representaba bien lo que pasó por nosotros. Fue tanto lo que sentí de lo mal que había agradecido aquellas llagas, que el corazón me parece se me partía, y arrojéme cabe Él con grandísimo derramamiento de lágrimas, suplicándole me fortaleciese ya de una vez para no ofenderle.”


Información facilitada por la diócesis de Ávila