Inauguración del Congreso ‘Conferencias episcopales: orígenes, presente y perspectivas’ en la Universidad Pontificia de Salamanca

Inauguración del Congreso ‘Conferencias episcopales: orígenes, presente y perspectivas’ en la Universidad Pontificia de Salamanca

La Conferencia Episcopal Española y la Universidad Pontificia de Salamanca han inaugurado el Congreso ‘Conferencias episcopales: orígenes, presente y perspectivas. A los 50 años de la creación de la Conferencia Episcopal Española’. El presidente de la CEE y Gran Canciller de la UPSA, cardenal Ricardo Blázquez Pérez, presidió el acto inaugural acompañado por la rectora, Mirian de las Mercedes Cortés Diéguez; el secretario general de la CEE, José María Gil Tamayo; el presidente del Comité organizador del Congreso y vicerrector de Relaciones Institucionales y Comunidad Universitaria, Jacinto Núñez Regodón, y el arzobispo emérito de Pamplona Fernando Sebastián Aguilar.

El presidente de la CEE y Gran Canciller de la UPSA, cardenal Ricardo Blázquez Pérez, ha inaugurado el Congreso, que ha promovido Conferencia Episcopal para celebrar sus 50 años de creación, «cincuenta años de vida con la trayectoria trabajosa, esperanzada, siempre atenta al desarrollo de la Iglesia y de la sociedad española», apuntó.

El cardenal ha destacado la necesidad de recordar este cincuentenario «haciendo memoria, pensando en el hoy y de cara al futuro», indicó. También se ha referido a la creación de la CEE y «al deseo de los obispos españoles, desde el mismo día en que se clausuraba el Concilio Vaticano II, de expresar su intención de instituir pronto la Conferencia Episcopal Española». El cardenal ha destacado la gran cantidad de trabajo realizado por la Conferencia Episcopal Española durante este tiempo: «la Conferencia Episcopal es una ayuda para todos en el quehacer diario de nuestras iglesias», concluyó.

La rectora, Mirian de las Mercedes Cortés Diéguez, ha agradecido a la Conferencia Episcopal Española «la confianza depositada en la Universidad por la organización del Congreso».

La rectora ha recordado los 75 años (1940) en los que la Santa Sede eligió a la UPSA para restaurar los estudios de Teología y Derecho Canónico, que estuvieron en el origen de la institución universitaria salmantina hace ocho siglos. Desde 1970 la UPSA pertenece a la CEE «y como Universidad católica sentimos no solo la responsabilidad de sostener y fomentar el diálogo fe y cultura en general, sino que está en nuestra naturaleza el compromiso de prestar el mayor servicio a la Iglesia, obispos y sacerdotes y a las comunidades eclesiales a través de la formación académica y de otras formas de colaboración», apuntó.

La rectora se ha referido a la acción de la Conferencia Episcopal en la Transición «demostrando por un lado el profundo deseo de la Iglesia de integrarse en una nueva sociedad democrática y pluralista y, por otro lado, aunque no le correspondía desempeñar papel político alguno -en palabras de Adolfo Suárez- era capaz de llevar paz y serenidad a la mayoría de los ciudadanos», concluyó.

El secretario general de la CEE, José María Gil Tamayo, ha aludido a las palabras del Papa Francisco en las que invita a una más intensa conversión pastoral y misionera, «para la cual destaca el papel de las conferencias episcopales que deben desarrollar sus potencialidades y asumir nuevas atribuciones al servicio de las diócesis protagonistas de la evangelización».

«Es también un tiempo para revisar, renovar y trazar camino de futuro», añadió. «Y este congreso nos dará, desde cada una de las disciplinas, la luz necesaria nacida de la investigación, reflexión y debate para llevar a cabo nuestra misión de la CEE», concluyó.

El presidente del Comité organizador del Congreso y vicerrector de Relaciones Institucionales y Comunidad Universitaria, Jacinto Núñez Regodón, ha destacado el encuentro de 1988 en el que también en la Universidad se debatió sobre la naturaleza y futuro de las conferencias episcopales, «en esta ocasión es desde una perspectiva nueva -a partir de las palabras del Papa Francisco- que indican que no se ha explicitado suficientemente un Estatuto de las conferencias episcopales que las conciba como sujetos de atribuciones concretas».

El vicerrector ha destacado la participación activa de todas las Facultades de Teología y Derecho Canónico de las universidades españolas. Posteriormente, ha explicado el programa desarrollado en tres bloques: el histórico (gestación de las Conferencias Episcopales y papel de la CEE en la Transición), teológico-canónico (desde el Vaticano II hasta el pontificado del Papa Francisco) y pastoral (misión de las Conferencias Episcopales y su repercusión en la vida diaria).

El arzobispo emérito de Pamplona, cardenal Fernando Sebastián Aguilar, ha sido el encargado de pronunciar la conferencia inaugural titulada ‘La Conferencia Episcopal y la renovación conciliar en España’.

El cardenal ha expresado el gran valor de la institución en la vida moderna de la Iglesia «Las Conferencias episcopales no se interponen entre el Papa y los obispos como instancias intermedias, sino que son un ejercicio permanente de sinodalidad».

En su intervención ha desarrollado un repaso histórico desde la creación de la Conferencia Episcopal Española y ha recordado el contexto de la iglesia española en sus inicios «bastante aislada de la vida y del mundo internacional».

El cardenal recordó la actitud de los obispos españoles ante las orientaciones del Concilio Vaticano II «los obispos españoles mantuvieron la teoría tradicional de la tolerancia y en pocos meses se desató en España una verdadera revolución en la doctrina y en las actividades pastorales».

Sebastián Aguilar se ha referido también a las dificultades específicas que se produjeron en los comienzos: la politización de las cuestiones eclesiales, los conflictos surgidos, así como la unidad católica de España. «El Concilio se convertía en una crítica frontal al régimen de Franco, las posturas intereclesiales vinculadas al Concilio se politizaron y todo aquello produjo confusión y apasionamiento».

El cardenal ha destacado la actitud del Papa Pablo VI para apoyar el Concilio en España «se dirigió con admirable clarividencia para defender la distensión y la paz y mantener cercano al pueblo», indicó. Y la actitud decidida de la CEE en cuestiones como la reforma litúrgica, la catequesis, el apostolado seglar «Se planteó una amplia renovación de la catequesis y se mantuvo la asistencia religiosa en hospitales y cárceles». El arzobispo emérito se ha referido a las cuestiones sociales y políticas que ha vivido la Conferencia Episcopal Española durante estos 50 años, destacando la publicación del documento ‘La Iglesia y la comunidad política’ (1973) en el que la Iglesia renuncia a su propio Estatuto jurídico y afirma su plena independencia de las instituciones políticas «La CEE tuvo que intervenir para resolver conflictos entre grupos eclesiales y políticos que retrasaron la aplicación de las propuestas conciliares», detalló.Y con la muerte de Franco «la Iglesia apoyó un cambio políticamente indeterminado pero que a su vez tuviera un reconocimiento de los derechos civiles de los españoles apoyando la reconcilicación», apuntó.

Sebastián Aguilar cerró su intervención tratando cuestiones pendientes  como -la intensificación del laicismo- «sectores laicos de nuestra sociedad no han comprendido del todo los gestos de la Iglesia» -la evangelización- «hoy la evangelización de la sociedad española requiere un esfuerzo de clarificación en las comunidades»,  y -la renovación interior- «necesitamos recuperar la autenticidad religiosa en los sacramentos más reconstituyentes como el bautismo y el matrimonio».

Para concluir, el cardenal reconoció la necesidad de «crear un marco cultural reconciliado con la fe, donde la CEE debe ser un foro de reflexión a partir de la ejemplaridad que está llevando a cabo el Papa Francisco para conseguir esta movilización evangelizadora».



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