La LXXXI Asamblea Plenaria de la CEE aprobó un informe y unas propuestas sobre la situación de los cristianos de Tierra Santa y sobre la ayuda que se les puede prestar desde España

La LXXXI Asamblea Plenaria de la CEE aprobó un informe y unas propuestas sobre la situación de los cristianos de Tierra Santa y sobre la ayuda que se les puede prestar desde España

La Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE) aprobó en su última reunión, celebrada en Madrid del 17 al 21 de noviembre, unas propuestas sobre la situación de los cristianos en Tierra Santa y sobre la ayuda que se les puede prestar desde España.

El Obispo de Urgell, Mons. D. Joan Enric Vives, fue el encargado de presentar el informe. El prelado representó a la CEE en un encuentro que se celebró en Jerusalén, del 13 al 16 de enero de 2003, y que reunió a Obispos de Conferencias Episcopales de Europa y América del Norte, miembros del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CCEE) y de la Comisión de Episcopados de la Comunidad Europea (COMECE) con representantes de la Iglesia de Tierra Santa para buscar formas concretas de ayuda a los cristianos de Oriente Medio.

La CEE recibió información sobre este encuentro en la reunión Plenaria de junio de 2003. En la última Asamblea se retomaron las deliberaciones y se aprobaron algunas líneas de actuación y propuestas para vivir una “mayor comunión y solidaridad con las comunidades cristianas de Tierra Santa”, que se definen en cuatro apartados.

Dar a conocer la existencia de las Comunidades Cristianas en Tierra Santa

El primer apartado estudia cómo establecer los medios para dar a conocer su existencia y sus necesidades. Como primer paso se propone que se hable de las comunidades cristianas en Tierra Santa dentro del panorama de explicaciones y claves sobre el conflicto entre Israel y Palestina que tienden a simplificarlo hablando sólo de judíos y musulmanes. Además, se informará sobre su situación a las Autoridades españolas y a los políticos para que puedan promover acciones pacificadoras hacia la región.

También se plantea conocer mejor y valorar lo que se está realizando desde la Obra Pía, la Custodia Franciscana, los religiosos, institutos de vida consagrada, movimientos y comunidades eclesiales. Y a través de ellos, dar a conocer en las diócesis la realidad de Tierra Santa.

Peregrinaciones

El informe dedica un segundo apartado al tema de las “Peregrinaciones”. Los Obispos proponen reanudarlas, pues “las comunidades cristianas en Tierra Santa nos ayudarían a realizarlas de forma segura”. No obstante, “deberán ser más selectivas en el momento presente y con personas concienciadas de la novedad de esta situación”. Los Obispos especifican que deben entrar en contacto con la Iglesia Católica local presente en Tierra Santa. Se deben visitar los santuarios y además se pueden proponer encuentros con las comunidades cristianas y sus pastores, comunidades religiosas o escuelas cristianas, “piedras vivas de los verdaderos santuarios”.

Se propone contactar con el Patriarcado Latino de Jerusalén, que preside la Conferencia Episcopal, y cuando sea posible tener un encuentro con él o algunos de sus Obispos auxiliares. También plantea el informe dar a conocer la diversidad y riqueza de las Iglesias orientales, sus ritos y el valor de sus tradiciones antiquísimas. Se aconseja recibir ayuda de la Custodia Franciscana y otras órdenes religiosas y comunidades que trabajan en Tierra Santa; además de promover algún viaje anual de Obispos españoles en comité o acompañando alguna peregrinación diocesana.

Solidaridad cristiana

Los Obispos han estudiado cómo priorizar las ayudas materiales a estas comunidades cristianas ya que “la situación es desesperada”. Entienden que las ayudas se pueden potenciar y canalizar a través de Cáritas Española, las Cáritas diocesanas y Manos Unidas, con las que “ya hay muy buena relación y ambas instituciones muestran un gran interés”. Además se asumirían algunos proyectos concretos a través del Patriarcado de Jerusalén.

Se promoverán hermanamientos de diócesis, parroquias y escuelas católicas poniendo especial interés en la escolarización de los niños cristianos y en la promoción de viviendas. Se potenciará dar trabajo a los cristianos de allí, como ya se hizo con los rosarios en la visita del Papa en mayo. Se trataría de hacer algo similar con belenes, lámparas o felicitaciones para Navidad.

Acciones de la propia CEE

La Asamblea Plenaria ha aprobado por último acciones concretas en las que se constata que la CEE debe estar presente en Tierra Santa a través de la Obra Pía y de la Casa de Santiago, continuando con los esfuerzos por obtener un mejor y más amplio emplazamiento y por intentar una representación más significativa. La CEE participará en los encuentros internacionales de apoyo a los cristianos de Tierra Santa. El próximo encuentro de las Conferencias Episcopales está previsto del 12 al 15 de enero de 2004. Se ha propuesto, además, que la Comisión Episcopal de Pastoral se implique y ayude a través del Departamento de Pastoral de Turismo, Santuarios y Peregrinaciones en la organización de las peregrinaciones y en otras acciones.

Los Obispos recabarán el máximo de información sobre lo que las diócesis y congregaciones religiosas están haciendo para incentivarlo aún más y evitar duplicidades. Estas informaciones y acciones se canalizarán a través de la Oficina del “Fondo Nueva Evangelización” como instrumento para ayudar a Mons.D. Joan Enric Vives, Obispo encargado por el Comité Ejecutivo, que en conexión con la Secretaría General, mantendrá informados a los Obispos y a las diócesis de España.