Los obispos de la COMECE han tenido su reunión plenaria de Otoño de 2003 en Bruselas, los días 30-31 de octubre de 2003. En ella ha participado en representación de la Conferencia Episcopal Española Mons. D. Elías Yanes, Arzobispo de Zaragoza. La COMECE es una comisión de las Conferencias episcopales de católicas de los Estados miembros de la Unión Europea. Las Conferencias episcopales de la República Checa, de Hungría, de Lituania, de Malta, de Polonia, de Eslovaquia, de Eslovenia y de Suiza son miembros asociados. El principal mensaje de los Obispos reunidos en Bruselas es que la fe cristiana, que a lo largo de la historia ha ayudado a unir a Europa, puede ser también hoy una fuerza para su unidad.

El Proyecto de Tratado constitucional

Los obispos de la COMECE han tomado en consideración los trabajos de la Conferencia intergubernamental que prepara el Tratado constitucional, cuyo proyecto ha sido elaborado por la Convención europea.

Los obispos han sido unánimes en acoger favorablemente este proyecto en su conjunto. Consideran que una conclusión positiva de la Conferencia intergubernamental es no sólo deseable sino también posible.

Han conocido el modo como las cuestiones religiosas han sido tenidas en cuenta en el proyecto y han estimado positivamente el espacio que se les ha reservado en ésta, especialmente en el artículo 51.

Además, los obispos tanto de los actuales como de los futuros Estados miembros de la Unión Europea han renovado su llamamiento a los participantes en la Conferencia intergubernamental para que se haga una referencia al cristianismo en el preámbulo del tratado. Han subrayado el valor positivo de la mención del cristianismo para el porvenir de Europa. Reconocer la importancia de las raíces de Europa no es sino constatar una verdad histórica y esto no disminuye en nada la aportación de otras tradiciones religiosas o de pensamiento, también mencionadas claramente en el preámbulo. El hecho de referirse al cristianismo y a su importancia no supone reducir le herencia de Europa a una sola religión. Esto no pone en cuestión ni la distinción entre Iglesia y Estado, ni la neutralidad de las instituciones europeas, ya que la Iglesia católica las sostiene sin restricción.

Con el recuerdo de tantas guerras y la experiencia de los regímenes totalitarios, los obispos se alegran de que Europa hoy llegue a ser un lugar donde los ciudadanos de convicciones diferentes – los unos reconociendo su última responsabilidad delante de Dios y los otros refiriéndose a una visión inmanente de la existencia humana – vivan juntos y cooperen en el bien común. Han lamentado que esta cuestión no haya podido ser asumida en el preámbulo actualmente en discusión.

La Iglesia en Europa

Durante el debate público organizado con ocasión de la reunión plenaria, el Cardenal Godofredo DANNEELS, Arzobispo de Malinas- Bruselas, y S.E.M. Pierre MOREL, Embajador de Francia ante la Santa Sede, se ha tratado sobre “Ecclesia in Europa”, la Exhortación Apostólica del Papa Juan Pablo II sobre la Iglesia en Europa, publicada en junio de este año.

“El papel del Cristianismo en la formación de Europa es un hecho histórico innegable” ha dicho el Cardenal Daneels. Y ha añadido: “Si se le niega este papel, esto se hace por razones ideológicas”. “Incluso si todos los valores que nosotros tenemos en común no son exclusivamente cristianos”, ha explicado él, “ellos han pasado a través de la matriz del Cristianismo”.

“La Europa de mañana no será la Europa de la Edad Media, donde el Cristianismo unión técnicamente a Europa “ dijo el Cardenal. “Si el Cristianismo llegar a unir a Europa en el futuro, es porque él da una escala de valores comunes”

La posición de Francia respecto a una referencia al Cristianismo en el proyecto de Constitución de la Unión Europea, “no es negativa, sino prudente”, ha afirmado el Embajador Pierre Morel. “Las demandas a favor de una mención específica de las fuentes cristianas suscitan demandas concernientes a otras fuentes”, ha explicado, “y si se entra entonces en un delicado arbitraje: o bien una enumeración de las diferentes fuentes, con lo cual se neutralizaría la contribución del Cristianismo, o bien una selección que llevaría a debates sin fin. Según el Embajador, Francia ha acogido el artículo 51 del actual proyecto de Constitución sobre el estatuto de las Iglesias y las organizaciones religiosas, lo cual representa un “avance mayor…sin precedentes ni equivalentes en la legislación francesa o europea”

Europa y sus vecinosLos Obispos han discutido sobre las relaciones entre la Unión Europea y sus nuevos vecinos después de la adhesión de los 10 nuevos Estados miembros el 1º de mayo de 2004. La Sr. Loyola de PALACIO, Vice-presidenta de la Comisión Europea, ha explicado los puntos sensibles de este asunto hacia el Este, como la energía y el transporte con Rusia, Ucrania, Bielorusia y Moldavia. El Embajador MELANI, Representante Permanente de Italia en el Comité político y de seguridad de la Unión Europea, ha hablado de los desafíos relacionados con la seguridad y el diálogo cultural con los países mediterráneos hacia el Sur. M. Michael LEIGH, Director General adjunto para las relaciones exteriores de la Comisión Europea, ha presentado la iniciativa de la Comisión para promover una“gran Europa” de estabilidad política y de desarrollo económico.

Los obispos han acogido positivamente esta iniciativa y han subrayado “El último paso para destruir el muro de hierro, no debe ser construir un nuevo muro de hierro- ni siquiera un “muro de plata” – más al Este. Ellos han expresado la esperanza de que esta iniciativa no signifique fijar ya para siempre las fronteras de la Unión Europea. Se ha afirmado que “Incluso si los países vecinos deben esperar a que pase mucho tiempo para estar en disposición de entrar en la Unión Europea, debe estar claro que países como Ucrania forman parte, por su historia, por su cultura y su religión de la familia europea”.

En lo que concierne a los países del Próximo Oriente y de África del Norte, los obispos han estimado positivamente los proyectos de la Comisión destinados a promover el diálogo entre las culturas y las religiones. Ellos solicitarán a la Comisión asegurar, por espeto al principio de subsidiaridad, que los representantes de las tres principales religiones monoteístas tengan un lugar propio y autónomo en este diálogo. En 1995, justo antes del encuentro Euro-Mediterráneo (Proceso de Barcelona), la COMECE, en colaboración con representantes de las otras Iglesias cristianas y de las comunidades islámicas y judías había hecho propuestas para tal diálogo en una conferencia organizada por la Comisión Europea en Toledo (España).2004.- Un año importante para EuropaEn abril de 2004, para señalar la importancia de la adhesión de 10 nuevos Estados miembros y la adopción de la Constitución Europea, la COMECE tiene el proyecto de organizar un serie de acontecimientos en torno a Santiago de Compostela. En el curso de la Asamblea Plenaria, los obispos han discutido el proyecto de peregrinación del 17 al 24 de abril de 2004 desde Santo Domingo de Silos a Santiago de Compostela, siguiendo la ruta de los peregrinos de Europa durante siglos. Unos 300 peregrinos, representantes de diferentes Iglesias y de instituciones políticas de la Unión, van a recorrer a pie o en autobús las ciudades de Burgos, León y otras.

Los días 22 y 23 de abril, los obispos tendrán un congreso en Santiago sobre el tema: “La responsabilidad de los católicos y el proyecto europeo”, que reunirá a teólogos, politicólogos y expertos. Como preparación para este congreso, los obispos han publicado un documento de consulta titulado “Abramos nuestros corazones”, invitando a participar en la preparación del texto definitivo con aportaciones escrita que deben ser entregadas antes del 15 de noviembre. Se puede encontrar en el Internet de la COMECE: www.comece.orgLos acontecimientos de Santiago de Compostela se clausurarán en una asamblea plenaria de primavera de la COMECE, el 24 de abril de 2004, en la cual los delegados de las Conferencias Episcopales de los Estados que se adhieren a la UE será oficialmente acogidos como miembros de pleno derecho de la COMECE.

Bruselas, 30-31 de octubre de 2003