Los primeros momentos del cónclave

procesion

Los primeros momentos del cónclave

El 12 de marzo de 2013 se inicia el cónclave para elegir al que será el 266º Papa de la historia de la Iglesia Católica.

El derecho a elegir al Romano Pontífice le corresponde a los 117 cardenales electores que hay actualmente en el Colegio Cardenalicio. Sin embargo, han confirmado que no asistirán ni el cardenal Julius Riyadi Darmaatmadja, S. J. (Indonesia) ni el cardenal Keith Michael Patrick O’Brien (Escocés). Así, serán 115 cardenales procedentes de 48 países los que participarán en el cónclave.

 La elección de Romano Pontífice se desarrolla según lo previsto en la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis, firmada por el Papa Juan Pablo II el 22 de febrero de 1996 y la Carta Apostólica en forma de «Motu Proprio» sobre algunas modificaciones a las normas relativas a la elección del Romano Pontífice firmada por el Papa Benedicto XVI el 22 de febrero de 2013 (procedimiento elección).

La entrada en el cónclave se describe en el Ordo Rituum Conclavis. 

Antes del inicio de las votaciones se establece que:

Por la mañana (10,00 horas) los cardenales electores se reunan en la Basílica de San Pedro en el Vaticano para participar en la solemne celebración eucarística con la Misa votiva Pro eligiendo Pontífice. Preside el Decano del Colegio Cardenalicio (Cardenal Angelo Sodano) y concelebran todos los cardenales. 

procesion

Por la tarde (16,30 horas) la entrada en el cónclave:

Oración inicial en la Capilla Paulina, El primer cardenal por orden y antigüedad (cardenal Giovanni Battista Re) preside el acto, que comienza haciendo la señal de la cruz y pronunciando las siguientes palabras:

El Señor, que guía nuestros corazones en el amor y la paciencia de Cristo, esté con todos vosotros

Tras esta breve oración, el cardenal Re invita a todos los reunidos a comenzar la procesión hacia la Capilla Sixtina, lugar de reunión del Cónclave, con estas palabras:

Venerables hermanos: después de haber celebrado el divino misterio, entramos ahora en Cónclave para elegir al Romano Pontífice.

Toda la Iglesia, unida a nosotros en oración, invoca constantemente la gracia del Espíritu Santo, para que sea elegido de entre nosotros un digno Pastor de toda la grey de Cristo.

El Señor dirija nuestros pasos en la vía de la verdad, a fin de que, por la intercesión de la Beata Siempre Virgen María, de los Apóstoles Pedro y Pablo, y de todos los Santos hagamos siempre aquello que sea de su agrado

Los cardenales electores en hábito coral se dirigen en solemne procesión, con el canto de las letanías de los santos, hasta la Capilla Sixtina, lugar y sede del desarrollo de la elección.

Orden de la procesión: Cruz, cantores, algunos prelados, Secretario del cónclave, cardenal para la meditación (Card. Prosper Grech, O.S.A) y los cardenales en orden inverso de precedencia (Diáconos, Presbíteros, Obispos). La comitiva la concluye un diácono, revestido con alba y estola, que lleva el libro de los evangelios, y el Cardenal Giovanni Battista Re con el Maestro de Ceremonias (Mons. D. Guido Marini). 

Así, acompañan a los cardenales: el Auditor general de la Cámara apostólica (Mons. D. Giuseppe Sciacca);  dos miembros de la Junta de Protonotarios Apostólicos; dos miembros del Colegio de los Prelados Auditores de la Rota Romana, dos miembros del Colegio de Prelados de Cámara, el secretario del cardenal que preside el Cónclave; los ceremonieros pontificios y los miembros de la Capilla Musical Pontificia.

A la entrada de la Sixtina son acogidos por el el Prefecto de la Casa Pontificia (arzobispo Georg Gänswein); el Substituto de la Secretaría de Estado (arzobispo Angelo Becciu); el Secretario para las Relaciones con los Estados (arzobispo Dominique Mamberti); el Comandante de la Guardia Suiza Pontificia (Daniel Rudolf Anrig); los religiosos y religiosas encargados de la Sacristía; los sacerdotes confesores; y el personal de servicio autorizado. Guardan las puertas de la Capilla Sixtina miembros del Cuerpo de la Guardia Suiza Pontificia.

Cada uno de los cardenales ocupada entonces el sitial de madera de cerezo con su nombre, dispuesto según el orden de precedencia: obispos, presbíteros y diáconos. Todos juntos entonan el «Veni Creator». Terminado el canto, el cardenal Re les invita a pronunciar el siguiente juramento en latín:


 

conclave2

 

Todos y cada uno de nosotros Cardenales electores presentes en esta elección del Sumo Pontífice prometemos, nos obligamos y juramos observar fiel y escrupulos
amente todas las prescripciones contenidas en la Constitución Apostólica del Sumo Pontífice Juan Pablo II, Universi Dominici Gregis, emnada el 22 de febrero de 1996. Igualmente, prometemos, nos obligamos y juramos que quién quiera de nosotros que, por disposición divina, sea elegido Romano Pontífice, se comprometerá a desempeñar fielmente el «munus petrinum» de Pastor de la Iglesia universal y no dejará de afirmar y defender denodadamente los derechos espirituales y temporales, así como la libertad de la Santa Sede. Sobre todo, prometemos y juramos observar con la máxima fidelidad y con todos, tanto clérigos como laicos, el secreto sobre todo lo relacionado de algún modo con la elección del Romano Pontífice y sobre lo que ocurre en el lugar de la elección, concerniente directa o indirectamente al escrutinio; no violar de ningún modo este secreto tanto durante como después de la elección del nuevo Pontífice, a menos que sea dada autorización explícita por el mismo Pontífice; no apoyar o favorecer ninguna interferencia, oposición o cualquier otra forma de intervención con la cual las autoridades seculares de cualquier orden o grado, o cualquier grupo de personas o individuos quisieron inmiscuirse en la elección del Romano Pontífice

A continuación, cada Cardenal elector, según el orden de precedencia, tocando los Santos Evangelios presta juramento con la fórmula siguiente:

Y yo, N. Cardenal N. prometo, me obligo y juro, y poniendo la mano sobre los Evangelios, añadirá: Así Dios me ayude y estos Santos Evangelios que toco con mi mano

Al finalizar el juramento el último de los Cardenales electores (James Michael Harvey), el Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias (Mons. D. Guido Marini), pronuncia el Extra ommes y abandonan la Capilla Sixtina todos aquellos que no participan en el cónclave, excepto el Maestro de Celebraciones Litúrgicas Pontificias y el cardenal Prosper Grech, responsable de la segunda meditación. Una vez terminada su exhortación, ambos dejan la Capilla Sixtina.

Tras esta exhortación, el cardenal Giovanni Battista Re propone al Colegio de los Electores que accedan a la primera elección del Cónclave.



eget commodo vulputate, Praesent justo id Curabitur