Nota de prensa final de la CCIV reunión de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española

Nota de prensa final de la CCIV reunión de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española

La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha celebrado en Madrid, los días 27 y 28 de febrero, su CCIV reunión. Los obispos han reflexionado sobre la situación de la enseñanza en España y han aprobado una declaración titulada “La Ley orgánica de Educación (LOE), los Reales Decretos que la desarrollan y los derechos fundamentales de los padres y escuelas”.

Declaración sobre la LOE

Los obispos miembros de la Comisión Permanente de la CEE entienden que vivimos un momento decisivo para el futuro de la educación y por ello presentan en esta declaración una valoración detenida de la LOE y los Reales Decretos que la desarrollan. Además, argumentan cómo en esta normativa no se respetan algunos derechos fundamentales. El documento se estructura en cuatro epígrafes principales: “La enseñanza de la Religión católica”, “El profesorado de Religión católica”, “La Educación para la Ciudadanía” y “Las libertades de enseñanza y de elección de centro educativo”.

Con respecto a la enseñanza de la religión, los obispos señalan que, en la Ley y en los Reales Decretos que la desarrollan, “carece de la seriedad académica que reclama el derecho de quienes la solicitan libremente, es decir, cerca del ochenta por ciento de los padres”. Contrariamente a lo que se estipula en los Acuerdos Iglesia-Estado, en la LOE esta enseñanza no es tratada como equiparable a una asignatura fundamental.

La Ley introduce una nueva regulación del profesorado de Religión que no responde satisfactoriamente ni a los compromisos adquiridos por el Estado con la Iglesia Católica, ni a la jurisprudencia sobre la materia. Se asimila la situación legal de los profesores de Religión en las escuelas estatales a las formas contractuales generales reguladas por el Estatuto de los Trabajadores, no reconociendo suficientemente el carácter específico de su trabajo, derivado de la misión canónica que les encomienda la enseñanza de la religión y moral católica.

La nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía es una formación estatal obligatoria de las conciencias. Si el texto de la Ley dejaba algún margen para la duda, los Decretos que la desarrollan establecen expresamente que dichas enseñanzas pretenden formar, con carácter obligatorio, “la conciencia moral cívica” de todos los alumnos en todos los centros. La autoridad pública no puede imponer ninguna moral a todos: ni la supuestamente mayoritaria, ni la católica, ni ninguna otra. Esta Educación para la Ciudadanía de la LOE es inaceptable en la forma y en el fondo: en la forma, porque impone legalmente a todos una antropología que sólo algunos comparten y, en el fondo, porque sus contenidos son perjudiciales para el desarrollo integral de la persona. Por todo ello, esta nueva asignatura reclama una actuación responsable y comprometida por parte de los padres y de los centros educativos. En este sentido, en el documento se señala que “los padres harán muy bien en defender con todos los medios legítimos a su alcance el derecho que les asiste de ser ellos quienes determinen la educación moral que desean para sus hijos. Los centros católicos de enseñanza, si admiten en su programación los contenidos previstos en los Reales Decretos, entrarán en contradicción con su carácter propio, informado por la moral católica. El Estado no puede obligarles a hacerlo, si no es vulnerando el derecho a la libertad de enseñanza y a la libertad religiosa”.

Por otra parte, las libertades de enseñanza y de elección de centro educativo se encuentran, en la LOE, muy condicionadas, al quedar definida la educación, con un claro tinte estatalista, como un “servicio público” con el que la sociedad debe colaborar.

Los obispos concluyen afirmando que es necesario llegar a un gran consenso o pacto de Estado en las cuestiones básicas que afectan a los derechos fundamentales de las personas y de la escuela, y agradeciendo la labor de los profesores de religión, directores de centros educativos, Escuela Católica, educadores y padres.

Felicitación a la FERE en su 50º aniversario

La Comisión Permanente ha tenido conocimiento de que este año se celebra el cincuenta aniversario de la Federación Española de Religiosos de Enseñanza (FERE) y ha decidido hacerles llegar “la expresión más sincera de gratitud por el servicio excepcional prestado por tantos religiosos y religiosas, entregados plenamente a su vocación de educadores y de apóstoles”. Las Escuelas de los religiosos, señalan los obispos de la Comisión Permanente en su felicitación, han gozado y gozan de gran estima en la Iglesia y la sociedad, porque prestan a los padres una colaboración impagable a la formación integral de sus hijos y, de este modo, a toda la sociedad y a la Iglesia.

Orden del día de la Asamblea Plenaria

Ha sido aprobado el orden del día de la LXXXIX Asamblea Plenaria que se celebrará del 23 al 27 de abril. En esta Asamblea se estudiará el documento “La Escuela Católica. Oferta de la Iglesia en España a la educación en el Siglo XXI”. También ha pasado a la Plenaria la reflexión sobre la Música en el ordinario de la Misa, presentado por la Comisión Episcopal de Liturgia. Igualmente entra en el orden del día la reflexión sobre el fenómeno de las migraciones en España.

Como es habitual, el Presidente de la CEE y Obispo de Bilbao, Mons. D. Ricardo Blázquez Pérez, y el Secretario General y Portavoz, P. Juan Antonio Martínez Camino, han informado sobre asuntos de seguimiento y acciones realizadas en el ejercicio de su cargo. Los Presidentes de las Comisiones Episcopales han informado sobre el cumplimiento del Plan Pastoral. La Comisión Permanente ha revisado los temas económicos y otros asuntos de seguimiento, y ha realizado una serie de nombramientos que detallamos a continuación.

Nombramientos

  • D. José Lladó Fernández-Urriutia, laico de la Archidiócesis de Madrid,
    reelegido Presidente del Patronato de la Universidad Pontificia de Salamanca.
  • Rvdo. D. Manuel Reyes Ruiz, sacerdote de la Archidiócesis de Granada,
    reelegido como Consiliario General del “Movimiento Familiar Cristiano”.
  • D. Juan Ramón Hinojosa Gutiérrez, laico de la Archidiócesis de Sevilla,
    como Presidente del “Movimiento Scout Católico (MSC)”.
  • Irune Fernández López, laica de la Diócesis de Bilbao,
    como Presidenta nacional de la Asociación Eclesial “Juventudes Marianas Vicencianas” (JMV).
  • Rvdo. D. Juan Robles Diosdado, sacerdote de la Diócesis de Salamanca,
    como Presidente de la Asociación de Sacerdotes de la OCSHA.
  • Rvdo. D Fernando Lozano Pérez, sacerdote de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara y Secretario Técnico de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos de la CEE, como Asesor Eclesiástico de la Federación Nacional Nuestra Señora “Salus Infirmorum”.
  • Dª. María del Carmen del Valle Sánchez, laica de la Archidiócesis de Zaragoza, actualmente Directora del Archivo y Biblioteca de la Conferencia Episcopal, como Presidenta de la “Asociación de Bibliotecarios de la Iglesia en España”.
  • Rvdo. D. José Ramón Sacristán Ruiz de Gopegui, sacerdote de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, como Presidente de la “Asociación de Museólogos de la Iglesia en España”.
  • Isabel Cuenca Anaya, de la Archidiócesis de Sevilla,
    como Presidenta d
    el Consejo Permanente de “Justicia y Paz”.

  • Vicenta Font Gregori, de la Archidiócesis de Barcelona,
    como Vicepresidenta del Consejo Permanente de “Justicia y Paz”.
  • D. José Padilla Nardínez, de la Archidiócesis de Madrid,
    como Secretario General del Consejo Permanente de “Justicia y Paz”.