Jueves de la I semana del Tiempo Ordinario. San Antonio, abad.

Jueves de la I semana del Tiempo Ordinario. San Antonio, abad.

 

Mc 1, 40-45. La lepra se le quitó, y quedó limpio.

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: «Si quieres, puedes limpiarme». Compadecido, extendió la mano y lo tocó diciendo: «Quiero: queda limpio». La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio. Él lo despidió, encargándole severamente: «No se lo digas a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés». Pero cuando se fue, empezó a pregonar bien alto y a divulgar el hecho, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en lugares solitarios; y aun así acudían a él de todas partes.

Otras lecturas del día:

– Heb 3, 7-14. Animaos los unos a los otros mientras dure este “hoy”

 Sal 94. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón».