Mc 6, 7-13. Los fue enviando.

Llamó a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto. Y decía: «Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, en testimonio contra ellos».

Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

Otras lecturas del día:

– Heb 12, 18-19. 21-24. Vosotros os habéis acercado al monte Sion, ciudad del Dios vivo.

– Sal 47. Oh, Dios, meditamos tu misericordia en medio de tu templo.