Miércoles de la IV semana del Tiempo Ordinario

Miércoles de la IV semana del Tiempo Ordinario

 

Mc 6, 1-6. No desprecian a un profeta más que en su tierra.

Saliendo de allí se dirigió a su ciudad y lo seguían sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada: «¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada? ¿Y esos milagros que realizan sus manos? ¿No es este el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?». Y se escandalizaban a cuenta de él.

Les decía: «No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa». No pudo hacer allí ningún milagro, solo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se admiraba de su falta de fe.

Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.

Otras lecturas del día:

– Heb 12, 4-7. 11-15. El Señor reprende a los que ama.

– Sal 102. La misericordia del Señor dura por siempre, para aquellos que lo temen.