Mt 7, 15-20. Por sus frutos los conoceréis.

Cuidado con los profetas falsos; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos? Así, todo árbol sano da frutos buenos; pero el árbol dañado da frutos malos. Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos. El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego. Es decir, que por sus frutos los conoceréis.

Otras lecturas del día:

– Gén 15, 1-12. 17-18. Abrahán creyó a Dios y le fue contado como justicia; y el Señor concertó alianza con él.

– Sal 104. El Señor se acuerda de su alianza eternamente.