Palabras de Salutación a la XCVIII Asamblea Plenaria

RenzoFratini

Palabras de Salutación a la XCVIII Asamblea Plenaria

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Eminentísimo Señor Cardenal Presidente,
Eminentísim
os Señores Cardenales,
Excelentísimos Señores Arzobispos y Obispos,
Señoras y Señores:

Como representante del Santo Padre en España, me es muy grato acoger la invitación presentada y poder saludarles fraternalmente al iniciar los trabajos de la XCVIII Asamblea Plenaria.

RenzoFratini

En nuestro recuerdo están muy vivas las experiencias de la reciente Jornada Mundial de la Juventud. Fue impresionante y altamente edificante el verdadero ejemplo de fe y de civismo de más de dos millones de jóvenes. Este evento histórico, constituye un signo de esperanza importante en la misión de toda la Iglesia. Los jóvenes buscan a Jesús. Con el Santo Padre postrado, todos le adoraron presente en el Santísimo Sacramento en medio de un silencio más elocuente que cualquier palabra. Sabían que Dios estaba ahí y El, con su Espíritu Santo, ha fortalecido su fe, ha confirmado su caridad y los ha convertido ahora en testigos de esperanza en sus ambientes.

El éxito de la Jornada Mundial de la Juventud está en la gracia del Señor, en las oraciones que, movidas por el amor a la Iglesia y obedeciendo vuestras iniciativas, han elevado las almas contemplativas desde sus claustros, a las que se han sumado las de tantos cristianos, familias,niños, jóvenes, adultos y también enfermos que ofrecen al Señor su dolor. Con la oración, cada una de las Diócesis ha sabido aprovechar la pastoral juvenil poniendo todos los medios a su alcance, implicando también en la acogida a instituciones y fieles. Ahora esa pastoral, reactivada y orientada con ilusión, debe continuar, ese es vuestro deseo.

De hecho, y con el ánimo de recoger todas las fuerzas desplegadas aquel día, el programa de esta Asamblea Plenaria presenta el nuevo Plan Pastoral.

Este Plan se sintetiza en la nueva evangelización. Pienso que el punto crucial de esta nueva evangelización se encuentra señalado en los Lineamentapara preparar la próxima XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos cuando – tomando los términos del Santo Padre – nos hablan de una “emergencia educativa”. La nueva evangelización y la iniciación a la fe debe ir acompañada hoy  “por una acción educativa desarrollada por la Iglesia como servicio al mundo”. Es urgente educar en la verdad. Esta tarea educativa consiste en “transmitir los valores fundamentales de la existencia  y de un recto comportamiento”, de forma que los jóvenes, viviendo su relación con Jesucristo, vean el sentido de su vida y puedan contribuir en la sociedad mediante un compromiso de vida auténtico, desde el cual ellos mismos sean capaces de cuestionar a los demás, invitándoles a la búsqueda de Dios(Cf. Lineamenta, Sínodo de Obispos XIII Asamblea General Ordinaria, n. 20).

Evidentemente que los primeros agentes de esta evangelización son los sacerdotes. Esto supone una atención particular hacia el fomento vocacional, siendo tarea de los directores espirituales, formadores y delegados diocesanos y cuantos se entregan a esta pastoral, el debido discernimiento. Asimismo es de particular importancia la atención en los seminarios a la formación filosófica y teológica, siguiendo fielmente las directrices de la Santa Sede, y el fomento de una auténtica vida espiritual, alma de toda vida sacerdotal.

La Iglesia en España tiene un preclaro modelo que ofrece a toda la Iglesia, S. Juan de Ávila. El Santo Padre, comprendiendo y apreciando altamente su figura, convencido personalmente, ha acogido muy gustoso la petición presentada y, en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud ha querido cumplir por si mismo su deseo de hacer pública la noticia de Su concesión al título de Doctor de la Iglesia. Este maestro de santos es ejemplo de fidelidad sacerdotal; su palabra será siempre estímulo de la prioridad de la vida espiritual, sin la cual sería imposible ejercer un ministerio fecundo e identificarse realmente con todos los signos que comporta la propia identidad sacerdotal, la cual reclama totalmente la mente y el corazón en íntima unión con Jesucristo de por vida.

Ahora que tengo la oportunidad de estar con todo el episcopado español, reciban muy de corazón mis más sentidas felicidades porque el Santo Padre ha acogido favorablemente la solicitud de esta Conferencia Episcopal para la Declaración de S. Juan de Ávila como Doctor de la Iglesia Universal; viva congratulación que extiendo también, con la seguridad de mi oración y mi cercanía fraterna, por todas las gracias que el Señor, por intercesión de su Madre Santísima la Virgen María, ha concedido a la Iglesia que peregrina en España a través de la Jornada Mundial de la Juventud.

Muchas gracias.

Mons.  Renzo Fratini

Nuncio Apostólico



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