Palabras de salutación del Nuncio a la LXXXVIII Asamblea Plenaria

MonteirodeCastro

Palabras de salutación del Nuncio a la LXXXVIII Asamblea Plenaria

Excmo. Señor Presidente,
Emmos. Señores Cardenales,
Excmos. Señores Arzobispos y Obispos,
Hermanos y hermanas:


MonteirodeCastro

De nuevo me siento complacido al aceptar la invitación del Excelentísimo y Reverendísimo Señor Don Ricardo Blázquez Pérez, Presidente de la Conferencia Episcopal Española, para dirigirme a ustedes al comienzo de la Asamblea Plenaria. Transmito a todos ustedes, a sus Iglesias diocesanas y a todos los presentes, el saludo y la bendición del Santo Padre, a quien tengo el honor de representar en España.

1. El Encuentro Mundial de las Familias, celebrado en Valencia con gran éxito de organización, contó, a pesar del intenso calor, con una participación de personas que superó todas las expectativas. El Santo Padre propuso la doctrina de la Iglesia sobre la familia, animándola a vivir en amor y en fidelidad su unión matrimonial.

2. Permítanme que ahora les recuerde algunos de los puntos del mensaje que el Santo Padre dirigió a los Obispos españoles. Después de los meses transcurridos, es bueno volver a leerlo para constatar su oportunidad y su actualidad.

a) “Proseguid una incesante e incisiva pastoral familiar en vuestras diócesis”. Después, en la homilía del domingo, nos recordó que “la Iglesia nos enseña a respetar y promover la maravillosa realidad del matrimonio indisoluble entre un hombre y una mujer, que es, además, el origen de la familia”. Y añadió que “reconocer y ayudar a esta institución es uno de los mayores servicios que se pueden prestar hoy día al bien común y al verdadero desarrollo de los hombres y de las sociedades”. Estamos llamados a anunciar las características propias de la familia según el plan de Dios, pero también promoviendo en las parroquias y en las diócesis la pastoral familiar.

b) “Mantened vivo y vigoroso el espíritu misionero”, que ha acompañado la vida de los españoles en su historia.

c) “En este tiempo de rápida secularización… seguid proclamando sin desánimo que prescindir de Dios, actuar como si no existiera o relegar la fe al ámbito de lo meramente privado, socava la verdad del hombre e hipoteca el futuro de la cultura y de la sociedad”. Dios es el garante de nuestra libertad. Dios, que es amor, es la única luz que en el fondo ilumina la oscuridad del mundo. No perdáis el ánimo, proclamad que Jesús es el que tiene palabras de vida eterna.

d) “Os exhorto encarecidamente a mantener y acrecentar vuestra comunión fraterna”.

Los cuatro puntos, que ahora no necesitan ninguna glosa, constituyen cuatro grandes temas para la actuación de los Obispos de la Conferencia Episcopal Española.

3. Aprovecho la ocasión para agradecerles la cercanía de todos ustedes y su solidaridad con el Santo Padre con motivo de los ataques injustificados que sufrió tras su discurso en la Universidad de Ratisbona. El Santo Padre ha reiterado posteriormente en varias ocasiones que la religión no va con la violencia, sino con la razón. “En un mundo caracterizado por el relativismo –dijo el Papa a los embajadores musulmanes– y que con demasiada frecuencia excluye la trascendencia de la universalidad de la razón, necesitamos imperativamente un auténtico diálogo entre las religiones y las culturas capaz de ayudarnos a superar juntos todas las tensiones, con un espíritu de colaboración fecunda” (Discurso del 25-09-2006).

Que la Santísima Virgen María les bendiga. A Ella encomiendo los trabajos y el fruto de esta Asamblea.



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