Jn 12, 24-26. A quien me sirva, el Padre lo honrará.

«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: en verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo honrará».

Otras lecturas del día:

– 2 Cor 9, 6-10. Dios ama al que da con alegría.

Sal 44. Escucha, hija, mira: inclina el oído.