XIX Encuentro Europeo del Catecumenado "La transmisión de la fe hoy"

XIX Encuentro Europeo del Catecumenado "La transmisión de la fe hoy"

Los días treinta de abril y uno y dos de mayo tendrá lugar en Barcelona el decimonoveno Encuentro Europeo del Catecumenado al que están convocados los responsables del catecumenado de todos los países de Europa junto con sus equipos nacionales. El tema que se abordará es «La transmisión de la fe hoy». El encuentro está organizado por la Subcomisión Episcopal de Catequesis y su Secretariado Nacional y colaboran en esta organización tanto el Arzobispado de Barcelona como el Secretariado Interdiocesano de Catequesis de Cataluña y las Islas Baleares.

Nos ha parecido interesante ofreceros en este número no sólo el programa detallado de este encuentro, sino también la historia del catecumenado en Europa, en la que estos encuentros, que comenzaron en el año 1969, han tenido un papel fundamental.

La Historia del Catecumenado en Europa

La historia del catecumenado en Europa comienza en torno al año 1950, con mucha diversidad en cada uno de los países, donde el catecumenado ha experimentado y experimenta aún hoy un resurgimiento y una nueva organización. Por ejemplo, si el papel desarrollado por algunos sacerdotes en la recuperación del catecumenado es importante, el papel desarrollado por algunas comunidades religiosas ha sido determinante en algunos países: Hermanas de la Asunción, del Cenáculo, en Bélgica y Francia; Auxiliadoras del Purgatorio y Hermanas del Cenáculo en Francia. En España y Portugal el protagonismo lo han tenido las comunidades parroquiales. En Inglaterra el catecumenado empieza después de la II Guerra Mundial, bajo la influencia de la Misión de Francia: un sacerdote anglicano que escribió una obra sobre el apostolado de los laicos, había sido influido por los grupos de la Misión de Francia en París y en otros lugares. La organización del catecumenado también es diferente: si el catecumenado francés tiene estructuras diocesanas, regionales, nacionales propias y autónomas, los catecumenados belga y suizo tienen una organización más ligera (Bruselas y Ginebra, son los centros). En Inglaterra se estructura entorno a la catequesis. En Italia esta más vinculado a la liturgia. En España a la catequesis de adultos y en estos momentos se va estructurando en relación con el reciente documento de la Conferencia Episcopal Española «Orientaciones Pastorales para el Catecumenado».(1)Para conocer la historia del catecumenado será bueno pues seguir los encuentros europeos. Cada dos años (desde el 1971) se reúne el «Meeting» o encuentro general, en el cual participan unos 5 delegados per cada una de las iglesias de los diferentes países, teniendo presente per Inglaterra vienen los representantes católicos y anglicanos, por ejemplo. Alternativamente se reúne el «Bureau» formado por 1 representante de cada una de las iglesias de los distintos países. Veamos pues cual ha sido en síntesis la historia del catecumenado en Europa.

Durante la sesión nacional de Peyruis (Francia) el 1967, algunos responsables del catecumenado en cuatro países europeos: Bélgica, Francia, Suiza y Portugal, se reunieron y, sin ser enviados oficialmente por sus respectivos obispos decidieron proponer a los otros países un encuentro europeo restringido. Varias fueron las razones que les impulsaron a reflexionar juntos sobre una «pastoral catecumenal»: la influencia de los textos conciliares sobre la evangelización y el catecumenado en nuestro tiempo, la presencia en muchos países de personas llamados a ser cristianas en la edad adulta, la necesidad de crear lugares y pequeños grupos capaces de facilitar la entrada en la Iglesia a los nuevos convertidos.Este encuentro restringido se celebró en París, los días 15 y 16 de febrero de 1968. Participaron 5 representantes de Bélgica, 4 de Francia, 2 de España, 2 de Portugal, 1 de Suiza. También participaron el P. Lacombe de la Misión de Francia, como teólogo, los P. Puyo y P. Sandreau, así como Mons. Coffy. Los organizadores del encuentro no habían escogido el tema central. A partir de los informes presentados por cada un de los diversos países sobre la situación del catecumenado, cada representante evocó el lugar del catecumenado en la Iglesia diocesana y como una pastoral de conjunto integraba la dimensión catecumenal. De todas las aportaciones surgieron unos puntos en común y unas cuestiones específicas.Los puntos en común fueron: la conversión del cristiano está unida al anuncio del Evangelio, la dimensión catecumenal de la Iglesia es signo de su espíritu y de su acción misionera, los sacramentos de la iniciación cristiana son signos privilegiados del encuentro de los creyentes con Dios (la entrada en la Iglesia se realiza por ellos), y que la fe tiene que nacer en la vida de los hombres inmersos en el mundo. Las cuestiones fueron las siguientes: ¿cómo hablar de Jesucristo al hombre de hoy?, ¿qué vínculos existen entre los compromisos humanos en la sociedad y el encuentro personal con Jesucristo?.Los delegados de cada país, que valoraren positivamente el encuentro, decidieron reunirse periódicamente, en el principio anualmente (1969, 1970, 1971); después cada dos años, dejando el año alternativo para la reunión del Bureau, constituido por un delegado de cada país, al cual corresponde escoger los temas de los encuentros y organizar su programación.Después de esta introducción que corresponde al encuentro «fundacional» nos limitaremos a consignar cada una de los encuentros europeos, indicando el tema y haciendo algún subrayado cuando sea significativo para comprender el catecumenado.

Primer encuentro: Ginebra, 14-17 de febrero de 1969: el tema fue el siguiente: «a partir de los diálogos existentes, ¿de qué manera las experiencias humanas pueden ser el terreno mismo del encuentro con Jesucristo? En esta misma perspectiva, estudio de la relación del catecúmeno con un medio que le ayude en su proceso».Segundo encuentro: Bruselas, 1-3 de mayo de 1970: el tema fue: «catecumenado y misión en una Iglesia «nueva». Catecumenado y comunidades nuevas». En este encuentro participaron nuevos países: Italia y Holanda. La presencia de algunos anglicanos y ortodoxos dio al encuentro una dimensión ecuménica, que nunca ha cesado desde entonces.Tercer encuentro: Madrid 1-3 de mayo de 1971: el tema fue: «en fidelidad a la inspiración evangélica, ¿cómo integrar a los catecúmenos en las nuevas comunidades?» Durante este encuentro se tomo conciencia más profunda de que las comunidades catecumenales eran verdaderas comunidades de la Iglesia, donde se desarrollaba la iniciación de los catecúmenos, tal y como señala el Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos. Si existe el peligro en estas comunidades de cerrarse en si mismas, se recordó que estaban enraizadas en la Palabra, las obras y la presencia de Cristo y que su misión era estar al servicio del anuncio y de la acogida del reino de Cristo, en una solidaridad real con los hombres de nuestro tiempo.Cuarto encuentro: Estrasburgo, 28 de abril-1 de mayo de 1973: el tema fue: «en la Europa secularizada de hoy, ¿cómo se vive la conversión de un hombre, su paso de la increencia a la fe? ¿dónde se vive? ¿en qué lugar, en qué grupo? ¿cómo se celebra en el seno mismo del grupo, en este lugar?» Se hicieron unas constataciones, que fueron las siguientes:

a) La conversión traduce la distinción entre no-creyente y creyente. El punto de partida puede ser o bien la búsqueda espiritual o bien la expresión de la vida comunitaria en un grupo ya comprometido en el terreno político y social. La conversión abarca no solamente el terreno religioso, sino toda la vida humana.b) Las comunidades tienen un lugar importante como espacio de conversión, como espacio de confianza para los catecúmenos. Son comunidades vivas, aunque en algún caso se sitúen al margen de la Iglesia.c) Los sacramentos como punto de referencia celebrativo del paso de la increencia a la fe, pierde fuerza, se prefiere vivir día a día de forma progresiva la conversión.d) Se constata que la renovación carismática en algunos países está ayudando a tomar conciencia de que es la acción del Espíritu la que se encuentro en el origen de la conversión.

Quinto encuentro: Amsterdam, 2-5 de mayo de 1975: el tema fue: «el anuncio de Jesucristo a los hombres de hoy. En un mundo en ebullición -con las relaciones de clase, de fuerza-, en contextos económicos, políticos, culturales marcados por cada nacionalidad, a personas que viven o no una cierta inquietud religiosa, ¿como anunciarles «eficazmente» a Jesucristo?».Sexto encuentro: Lión, 6-7 de mayo de 1977: el tema fue: «signos de los tiempos y palabra de Dios. Provocación de la conversión, hoy». En el tema estaban comprendidos cuatro temas: Palabra de Dios para el hombre de hoy; una dinámica propia creadora de comunidades; los sacramentos de la iniciación, signos del Reino; y llamadas desde la increencia a un proceso original hacia la fe cristiana en las comunidades.Séptimo encuentro: Amberes, 5-7 de mayo de 1979: el tema fue: «existen comunidades catecumenales. Se habla de «corriente catecumenal». ¿en qué medida estos compromisos son signos para los creyentes? ¿en qué medida son «provocadores» para la Iglesia? El tema definido en aquel año tenia su origen en una constatación hecha por diferentes países: en los países marcados por la descristianización, ¿cómo puede la Iglesia ser testimonio de Jesucristo y de su Evangelio, de forma que los hombres de hoy, en occidente, descubran la salvación de Dios?Octavo encuentro: Madrid, 1-4 de mayo de 1981: el tema fue: «en un clima de secularización, el catecumenado aparece como una urgencia y una oportunidad. ¿cómo hacer posible una vida fraterna, hacer visibles la apertura y los vínculos con los otros lugares de la Iglesia, permitir que los más alejados se aproximen?

Noveno encuentro: Londres, 6-9 de mayo de 1983: el tema fue: «¿es posible avanzar en la fe sin celebrarla?» Este tema tenia la ventaja de hacer converger diferentes estudios sobre un tema común: la celebración. ¿Qué lugar ocupaban los ritos en la transmisión de la fe? Por qué «la transmisión de la fe no se reduce a una simple comunicación de creencias -dijo el P. Gérard Réniers en la introducción del encuentro-; pasa por los ritos, es decir, por un simbolismo». Era la ocasión para preguntarse por las etapas en la iniciación cristiana.

Décimo encuentro: Ginebra-Annecy, 10-13 de mayo de 1985: el tema fue: «acompañar la fe es respetar al hombre».

Undécimo encuentro: Gazzada, 8-11 de mayo de 1987: el tema fue: «catecumenado y fundamento bautismal de la Iglesia». En las palabras de bienvenida del Card. Carlo Mª Martini, este reconocía que en su diócesis el número de adultos y de jóvenes que solicitaban el bautismo iba en aumento y que el número de bautizados que tenían que rehacer la iniciación o bien abordarla por primera vez, era realmente enorme. El tema a tratar en este encuentro era de vital importancia para las iglesias de Europa. En efecto, si antes la iniciación catecumenal estaba asegurada por la familia, actualmente es más bien la comunidad cristiana quien se hace responsable. Es necesario pues que la Iglesia, la gran comunidad se interese en la iniciación: este es un reto para la segunda evangelización.

Duodécimo encuentro: Augsburgo-Leitershofen, 5-8 de mayo de 1989: el tema fue: «Iniciación, reiniciación y comunidad cristiana». Éste encuentro, celebrada per primera vez en Alemania, ha marcado sin duda un hito importante en la conciencia catecumenal común de Europa. Al mismo tiempo el carácter ecuménico de los encuentros anteriores se ha visto reforzado. La delegación anglicana no estaba solamente como no católica. Una delegación de Suecia (anticipada desde 1987) ha participado también en el encuentro. El encuentro de Augsburg puso de relieve la dualidad de dinamismos presentes en el catecumenado europeo. Unos países tienen un catecumenado en sentido estricto y se abren a la búsqueda de personas ya bautizadas que quieren volver a la fe. Otros países siguen el camino inverso. La preocupación por los adultos bautizados pero no iniciados ha sido prioritaria para ellos y están en camino de percibir la necesidad de una institución catecumenal al servicio de los no bautizados que solicitan la iniciación cristiana.

Decimotercer encuentro: Bayona, 3-6 de mayo de 1991: el tema fue: «la comunidad como camino y horizonte de la comunidad cristiana»

Decimocuarto encuentro: Roma, 7-11 de mayo de 1993: el tema fue: «¿el mismo catecumenado para el futuro?

Decimoquinto encuentro: Upsala, mayo de 1995.

Decimosexto encuentro: Berlín, mayo de 1997 el tema fue: «la confrontación entre unas sociedades marcadas por la postmodernidad en occidente y unas sociedades que surgen de los regímenes comunistas, o la caída del muro, como sugerencia de interrogantes de orden pastoral».

Decimoséptimo encuentro: París, mayo de 1999: el tema fue: «la historia y la experiencia del catecumenado en Francia, desde la praxis concreta de los equipos diocesanos y regionales». En este encuentro participaron representantes de Chequia y del Canadá.

Decimoctavo encuentro: Leeds, 4-8 de mayo de 2001: el tema fue: «el umbral». Las delegaciones católica y anglicana prepararon conjuntamente el encuentro incidiendo en les espacios de evangelización, de acogida, de diálogo entre los alejados o los no-creyentes y los creyentes. Los ritos de paso a la fe.

Decimonoveno encuentro: Barcelona (España), 30 de abril al 2 de mayo de 2003: el tema será: «La transmisión de la fe, hoy».