
Pascua
¡Cristo ha resucitado! ¡Feliz Pascua!
Mensaje de Mons. Argüello para la Pascua
El pecado y la muerte han sido vencidos por Jesucristo resucitado de entre los muertos. Ofrecemos el mensaje de Pascua del presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello. ¡Feliz Pascual de Resurrección!
Es tiempo de alegría y júbilo. Celebramos el misterio central de nuestra fe. Los cristianos celebramos la fiesta más importante del año: el «paso» de Jesús de la muerte a la vida.
El papa León XIV: anunciar la Pascua de Cristo significa
dar nueva voz a la esperanza
En la Octava de Pascua, el Papa León XIV dirigió el rezo de la oración mariana del Regina Coeli. Desde la ventana del Palacio Apostólico el Pontífice invitó a testimoniar en el mundo: la Pascua del Señor, porque “el anuncio pascual exime del sepulcro nuestro futuro”. Y recordó “con particular afecto, a la luz del Resucitado”, al Papa Francisco, quien precisamente el Lunes de Pascua del año pasado entregó su vida al Señor.
Toda la creación entra en el tiempo de la salvación
A los más de ocho mil fieles y peregrinos que se congregaron en la Plaza de San Pedro para rezar a la Madre de Dios, el Santo Padre les manifestó el tradicional saludo pascual: “¡Cristo ha resucitado! ¡Feliz Pascua!”. Y les dijo que, este saludo, lleno de asombro y de alegría, nos acompañará toda la semana.
“Al celebrar el día nuevo que el Señor ha hecho para nosotros, la liturgia celebra el ingreso de toda la creación en el tiempo de la salvación; la desesperación de la muerte es removida para siempre, en el nombre de Jesús”.
Del sepulcro vacío al anuncio de la victoria de Cristo sobre la muerte
Al comentar el Evangelio que la liturgia presenta este Lunes de la Octava de Pascua (Mt 28, 8-15), el Pontífice señaló que, este texto bíblico nos pide elegir entre dos relatos: el de las mujeres, que han encontrado al Resucitado (vv. 9-11), o el de los guardias, que han sido sobornados por los jefes del sanedrín (vv. 11-14).
“Las primeras anuncian la victoria de Cristo sobre la muerte; los segundos anuncian que la muerte vence siempre y en todo caso. En su versión, Jesús no ha resucitado, sino que su cadáver ha sido robado. De un mismo hecho, el sepulcro vacío, brotan dos interpretaciones: una es fuente de vida nueva y eterna, la otra de muerte cierta y definitiva”.
Por este motivo, el Santo Padre señaló lo "importante es que este Evangelio ¡llegue sobre todo a quienes están oprimidos por la maldad, que corrompe la historia y confunde las conciencias! Y su pensamiento se dirigió especialmente a los pueblos atormentados por la guerra, a los cristianos perseguidos por su fe, a los niños privados de la educación.
“Anunciar con palabras y obras la Pascua de Cristo significa dar nueva voz a la esperanza, que de otro modo sería sofocada en manos de los violentos. Cuando es proclamada en el mundo, la Buena Nueva disipa toda sombra, en cada época”.

