Sagrada Biblia
Oseas

Oseas

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11Palabra del Señor a Oseas, hijo de Beerí, en los tiempos de Ozías, Jotán, Ajaz y Ezequías, reyes de Judá, y de Jeroboán, hijo de Joás, rey de Israel.
2Comienzo de lo que dijo el Señor por medio de Oseas. Dijo el Señor a Oseas: «Ve, despósate con una mujer | ligada a la prostitución | y acepta los hijos de su prostitución, | porque el país no hace sino prostituirse, | apartándose del Señor».
3Él fue y se desposó con Gómer, hija de Diblaín, que concibió y dio a luz un hijo.
4El Señor le dijo: «Ponle de nombre Yezrael, pues dentro de poco pediré cuentas a la descendencia de Jehú por los crímenes de Yezrael, y pondré fin a la monarquía de la casa de Israel.
5Aquel día quebraré el arco de Israel en el valle de Yezrael».
6Ella volvió a concebir y dio a luz una hija. Y el Señor le dijo: «Ponle de nombre “No compadecida”, | porque ya no tendré más compasión | de la casa de Israel | ni los soportaré más.
7Pero tendré compasión de la casa de Judá | y los salvaré por obra del Señor su Dios. | No los salvaré por medio del arco, | de la espada y la guerra, | con caballos y caballeros».
8Apenas había destetado a «No compadecida» cuando ella concibió y dio a luz un hijo.
9Y el Señor le dijo: «Ponle de nombre “No mi pueblo”, | porque ni vosotros sois mi pueblo, | ni yo existo para vosotros».
21«El número de los hijos de Israel | será como la arena del mar | que no se puede medir ni contar; | y en el lugar donde se decía de ellos | “vosotros no sois mi pueblo”, | se dirá de ellos: | “¡Hijos del Dios viviente!”.
2Los hijos de Judá y los hijos de Israel se reunirán, | y se elegirán un único jefe. | Crecerán desde la tierra. | Sí, magnífico será el día de “Dios siembra”.
3Decid a vuestros hermanos: “Pueblo mío”, | y a vuestras hermanas: “Compadecida”».
4«Acusad, a vuestra madre, acusadla, | porque ella ya no es mi mujer | ni yo soy su marido; | para que aparte de su rostro la prostitución | y sus adulterios de entre sus pechos.
5Si no, la despojaré dejándola desnuda, | la dejaré como el día de su nacimiento, | la convertiré en un desierto, | la dejaré como una tierra árida, | la mataré de sed.
6No tendré compasión de sus hijos, | porque son hijos de prostitución.
7Sí, su madre se ha prostituido. | Se cubrió de vergüenza la que los concibió, | cuando decía: “Me iré detrás de mis amantes, | que me dan mi pan y mi agua, | mi lana y mi lino, | mi aceite y mis bebidas”.
8Por eso yo cierro | tu camino con espinos, | lo rodeo de una cerca, | no encontrará sus senderos.
9Perseguirá a sus amantes | pero no los alcanzará, | los buscará sin encontrarlos. | Entonces se dirá: | “Voy a volver a mi primer marido, | porque estaba entonces mejor que ahora”.
10Y es que ella no comprendía | que era yo quien le había dado | trigo, mosto y aceite virgen, | quien le había prodigado plata y oro: | los convirtieron en ídolos.
11Por eso volveré a recuperar | mi trigo en su sazón, | el mosto en su estación; | le arrancaré mi lana y mi lino, | que cubrían su desnudez.
12Entonces descubriré su infamia | a la vista de sus amantes, | y nadie la salvará de mi mano.
13Pondré fin a toda su alegría: | su fiesta, su novilunio y su sábado, | a todas sus celebraciones.
14Devastaré su viña y su higuera, | de las que decía: | “Son mi salario, | me lo dieron mis amantes”. | Las convertiré en selva, | las devorará el animal salvaje.
15Le pediré cuentas de los días | en que quemaba incienso a los ídolos. | Ataviada con su anillo y su collar, | corría detrás de sus amantes, | y a mí, me olvidaba» | —oráculo del Señor—.
16«Por eso, yo la persuado, | la llevo al desierto, le hablo al corazón,
17le entrego allí mismo sus viñedos, | y hago del valle de Acor | una puerta de esperanza. | Allí responderá como en los días de su juventud, | como el día de su salida de Egipto.
18Aquel día —oráculo del Señor— | me llamarás “esposo mío”, | y ya no me llamarás “mi amo”.
19Apartaré de su boca los nombres de los baales, | y no serán ya recordados por su nombre.
20Aquel día haré una alianza en su favor, | con las bestias del campo, | con las aves del cielo, | y los reptiles del suelo. | Quebraré arco y espada | y eliminaré la guerra del país, | y haré que duerman seguros.
21Me desposaré contigo para siempre, | me desposaré contigo | en justicia y en derecho, | en misericordia y en ternura,
22me desposaré contigo en fidelidad | y conocerás al Señor.
23Aquel día yo responderé | —oráculo del Señor—, | yo responderé con los cielos, | y ellos responderán a la tierra.
24La tierra responderá con el trigo, | el mosto y el aceite nuevo, | y ellos responderán a “Dios-siembra”.
25Yo la sembraré para mí en el país, | tendré compasión de “No compadecida”, | y diré a “No mi pueblo”: | “Tú eres mi pueblo”; | y él dirá: “Mi Dios”».
31El Señor me dijo: —Ve otra vez y ama a una mujer, amada por su amigo y adúltera, como ama el Señor a los hijos de Israel, aunque ellos se vuelven hacia otros dioses, que se complacen con las tortas de uvas.
2Así pues yo me la compré por quince piezas de plata y más de un quintal de cebada.
3Y le dije: —Durante mucho tiempo te quedarás reservada para mí. No te prostituirás, no serás de ningún hombre, ni yo me acercaré a ti.
4Porque largo tiempo quedarán los hijos de Israel sin rey ni autoridad, sin sacrificio ni estela, sin amuletos ni dioses domésticos.
5Después retornarán los hijos de Israel y buscarán al Señor, su Dios, y a David su rey. Acudirán con temor al Señor y a sus bienes en la sucesión de los días.
41¡Escuchad la palabra del Señor, hijos de Israel! | El Señor tiene un proceso | contra los habitantes del país, | porque falta fidelidad y falta amor, | falta el conocimiento de Dios en el país.
2Se multiplican juramento y mentira, | asesinato, robo y adulterio, | y el crimen limita con el crimen.
3Por eso está de luto el país, | y languidecen sus habitantes, | junto con los animales del campo | y las aves del cielo. | ¡Si hasta los peces desaparecen del mar!
4Pero que nadie acuse, nadie critique. | ¡Contra ti va mi pleito, sacerdote!
5Tropiezas de día, y también tropieza | el profeta contigo de noche. | Reduzco a tu madre al silencio.
6Perece mi pueblo | por falta de conocimiento. | Ya que tú rechazaste el conocimiento, | yo te rechazo de mi sacerdocio; | ya que olvidaste la enseñanza de tu Dios, | también yo me olvido de tus hijos.
7Cuantos más eran, más pecaban contra mí, | cambiaré su gloria en ignominia.
8Se alimentan del pecado de mi pueblo, | ansían el fruto de su pecado.
9¡Como el pueblo, así el sacerdote! | Le pediré cuentas de sus andanzas, | le retribuiré según sus obras:
10comerán, pero no se saciarán, | se prostituyeron pero no se multiplicarán, | porque abandonaron al Señor.
11Prostitución, vino y mosto | poseen el corazón.
12Mi pueblo consulta a su madero, | su cayado lo instruye. | La pasión de la prostitución | los ha extraviado, | se prostituyen alejándose | del abrigo de su Dios.
13Sacrifican sobre la cumbre de los montes, | queman incienso sobre las colinas, | al abrigo de la encina, | del álamo y del terebinto, | porque su sombra es buena. | ¡Por eso se prostituyen vuestras hijas | y vuestras nueras cometen adulterio!
14No pediré cuentas a vuestras hijas | si se prostituyen, | ni a vuestras nueras | si cometen adulterio: | porque son ellos, los sacerdotes, | los que se van con prostitutas | y sacrifican con las consagradas. | ¡Y un pueblo que no comprende, se pierde!
15Si tú te prostituyes, Israel, | que Judá no incurra en culpa. | No vayáis a Guilgal, | no subáis a Betavén, | no juréis «por vida del Señor».
16Puesto que Israel se empecinó | como una vaca obstinada, | ¿puede apacentarlos el Señor | como a cordero en la pradera?
17Efraín está ligado a los ídolos. | ¡Olvídalo!
18Se ha vuelto a su embriaguez, | se entregó a la prostitución, | sus jefes se apasionan por la infamia.
19La pasión los estrecha entre sus alas, | y se cubren de vergüenza sus altares.
51¡Escuchad, sacerdotes! | Atención, casa de Israel! | Corte del rey, prestad oídos: | ¡Contra vosotros es el proceso! | Porque fuisteis una trampa en Mispá | y un lazo tendido en el Tabor.
2Llevaron al colmo las inmolaciones en Sitín. | Yo soy una advertencia para todos.
3Yo conozco a Efraín, | Israel no se me oculta. | Ahora has inducido a Efraín a prostituirse, | se ha manchado Israel.
4Sus acciones no les permiten | volver a su Dios, | porque la pasión de la prostitución está en ellos | y desconocen al Señor.
5La soberbia de Israel ha testimoniado contra ellos, | Israel y Efraín tropiezan por sus faltas, | hasta Judá tropieza con ellos.
6Con su rebaño y su ganado | irán a buscar al Señor, | pero no lo encontrarán: | se despojó de ellos.
7Traicionaron al Señor | engendrando bastardos. | Ahora los devorará la luna nueva, | a ellos con su herencia.
8¡Tocad el cuerno en Guibeá, | la trompeta en Ramá! | ¡Suene la alarma en Betavén, | al estilo de Benjamín!
9Efraín quedará en ruinas | el día del castigo. | Lo anuncio como cosa segura | entre las tribus de Israel.
10Las autoridades de Judá han sido | como los que desplazan los linderos. | Sobre ellos derramaré | mi furor como agua.
11Efraín está oprimido, | quebrantado su derecho | porque prefirió conducirse | según sus propias normas.
12Yo soy como tiña para Efraín, | como podredumbre para la casa de Judá.
13Efraín ha visto su enfermedad | y Judá su úlcera. | Y así Efraín se dirigió a Asiria | y envió un mensaje al Gran Rey. | Pero este no puede sanaros, | ni curar vuestra llaga.
14Pero yo soy como un león para Efraín, | y como un cachorro de león para la casa de Judá. | Yo, yo desgarro la presa y me marcho, | la llevo conmigo, nadie podrá salvarla.
15Me voy, me vuelvo a mi guarida | hasta que expíen su falta y me busquen. En su angustia me buscarán, diciendo:
61«Vamos, volvamos al Señor. | Porque él ha desgarrado, | y él nos curará; | él nos ha golpeado, | y él nos vendará.
2En dos días nos volverá a la vida | y al tercero nos hará resurgir; | viviremos en su presencia
3y comprenderemos. | Procuremos conocer al Señor. | Su manifestación es segura como la aurora. | Vendrá como la lluvia, | como la lluvia de primavera | que empapa la tierra».
4¿Qué haré de ti, Efraín, | qué haré de ti, Judá? | Vuestro amor es como nube mañanera, | como el rocío que al alba desaparece.
5Sobre una roca tallé mis mandamientos; | los castigué por medio de los profetas | con las palabras de mi boca. | Mi juicio se manifestará como la luz.
6Quiero misericordia y no sacrificio, | conocimiento de Dios, más que holocaustos.
7Mas ellos, cual Adán, | transgredieron la alianza, | así me fueron infieles.
8Galaad es villa de malhechores | con rastros de sangre.
9Como bandoleros al acecho, | la banda de los sacerdotes | asesina en el camino de Siquén, | como habían previsto en sus planes.
10En la casa de Israel he visto | una cosa horrible: | allí se prostituye Efraín, | se contamina Israel.
11¡Tú también Judá, | te estás preparando una cosecha! | Cuando quería cambiar el destino de mi pueblo,
71cuando quería curar a Israel, | se reveló la falta de Efraín | y los crímenes de Samaría. | Sí, ellos practican la mentira: | un ladrón entra en la casa, | la banda se despliega fuera.
2Y no piensan | que yo recuerdo todas sus maldades. | Sus acciones han terminado por encadenarlos, | están en mi presencia.
3Con su maldad regocijan al rey, | con sus engaños, a los funcionarios.
4Todos ellos son adúlteros, | un horno ardiente | que el panadero descuida, | desde que prepara la masa | hasta que esta fermenta.
5En el día de nuestro rey | las autoridades se enferman | por los vapores del vino. | ¡Él tiende su mano a los socarrones!
6Se acercan, al acecho, | su corazón como un horno. | ¡Toda la noche ha dormido el panadero! | Por la mañana arde como fuego llameante.
7Todos están ardientes, como el horno. | Devoran a sus jueces, | todos sus reyes han sucumbido. | ¡No hay entre ellos quien me invoque!
8Efraín se mezcla con los pueblos, | Efraín es una torta mal volteada.
9Extranjeros devoran su energía | y él no lo reconoce. | La vejez se extiende sobre él, | y él no lo reconoce.
10La soberbia de Israel testimonia contra él. | Pero no han vuelto al Señor su Dios, | y a pesar de todo no lo buscan.
11Efraín es como una paloma, | ingenua y sin cordura. | Invocan a Egipto, | marchan hacia Asiria.
12Mientras van de camino | arrojaré mi red sobre ellos, | los haré descender como al ave del cielo, | los atraparé cuando oiga que están reunidos.
13¡Ay de ellos, que huyeron lejos de mí! | Serán eliminados por rebelarse contra mí. | Yo quería liberarlos, | pero ellos decían mentiras contra mí.
14No clamaron a mí de corazón. | Mientras se lamentaban en sus lechos, | se agitaban por el pan y por el mosto, | se rebelaban contra mí.
15Yo había dirigido y fortificado sus brazos, | pero ellos maquinaban el mal contra mí.
16No se vuelven hacia lo alto, | son como un arco sin tensar. | Caerán por la espada sus autoridades, | por su lenguaje insolente. | Serán el hazmerreír de Egipto.
81A tus labios la trompeta, | como un heraldo contra el templo del Señor, | porque han transgredido mi alianza | y se rebelaron contra mi ley.
2Me invocan gritando: | «¡Dios de Israel, te conocemos!».
3Israel ha rechazado el pacto; | el enemigo lo perseguirá.
4Han constituido reyes, sin contar conmigo, | autoridades, y yo no sabía nada. | Con su plata y con su oro | se hicieron ídolos para establecer pactos.
5¡Tu becerro te ha rechazado, Samaría! | Mi ira se inflamó contra ellos. | ¿Hasta cuándo serán culpables
6de la suerte de Israel? | ¡Un artesano lo ha hecho, | pero eso no es un Dios! | Sí, terminará hecho pedazos | el becerro de Samaría.
7Puesto que siembran viento, | cosecharán tempestades; | «espiga sin brote no produce harina». | Tal vez la produzca, | pero la devorarán extranjeros.
8Israel ha sido devorado. | Ahora están entre las naciones | como un objeto indeseable.
9Cuando marcharon a Asiria, | Efraín, un asno desbandado, | se procuró amores.
10Aunque los consiga entre las naciones, | ahora lo domestico. | Sufrirán dentro de poco los dolores de parto | por el tributo al rey de los señores.
11Efraín multiplicó los altares de pecado, | y fueron para él altares de pecado.
12Para él escribo todos mis preceptos, | son considerados cosa de otros.
13¡Sacrificios de carne asada! | Sacrificaron la carne y se la comieron. | El Señor no los acepta. | Tiene presente su perversión | y castiga sus pecados: | deberán retornar a Egipto.
14Ha olvidado Israel a su Hacedor | y ha edificado palacios. | Judá multiplicó las ciudades fortificadas. | Pero yo pegaré fuego a sus ciudades, | y devorará sus fortalezas.
91No te alegres, Israel, | no te goces como los otros pueblos, | porque así te prostituyes apartándote de tu Dios. | Haces el amor por un salario | sobre todas las eras del trigo.
2La era y el lagar no se ocuparán de ellos. | El mosto los engañará.
3No habitarán en la tierra del Señor. | Efraín regresará a Egipto, | y en Asiria comerán alimentos impuros.
4No harán más libaciones de vino al Señor, | y no le agradarán sus sacrificios. | Serán para ellos como pan de duelo, | quienes lo comen quedan impuros. | Su pan es solo para sus gargantas, | no debe entrar en la casa del Señor.
5¿Qué podréis ofrecer en el día de la solemnidad, | en el día de la fiesta del Señor?
6Mirad, partieron por causa de la devastación. | Egipto los acoge, Menfis les da sepultura. | Su tesoro de plata lo hereda la ortiga, | el espino que crece en sus tiendas.
7Han llegado los días de rendir cuentas, | han llegado los días de la represalia: | que lo sepa Israel. | El profeta es un insensato; | el hombre de espíritu, un exaltado, | por la magnitud de tu falta | y la dimensión de tu hostilidad.
8El centinela de Efraín es un profeta | que está con mi Dios: | ¡arman una trampa de cazador en sus caminos, | lo hostigan en la casa de su Dios!
9Han llegado al fondo de la corrupción, | como en los días de Guibeá. | El Señor tiene presente su perversión, | pedirá cuentas de sus pecados.
10Como uvas en el desierto, | encontré a Israel, | como breva en la higuera, | como su fruto primerizo, | descubrí a vuestros padres. | Nada más llegar a Baal Peor | se consagraron a la ignominia. | Se volvieron abominación, como su amado.
11¡Efraín! Como un ave | volará lejos su Gloria, sin nacimientos, | sin embarazos, sin concepciones.
12Si acaso pueden criar a sus hijos, | los privaré de ellos antes de hacerse hombres. | ¡Ay de ellos, cuando de ellos me aparte!
13Efraín, cuando lo vi, | era como roca plantada en la pradera. | Ahora, en cambio, Efraín | debe entregar sus hijos al verdugo.
14Dales, Señor… ¿Qué les darás? | Dales un seno que aborte y pechos resecos.
15Toda su perversidad se concentró en Guilgal. | Fue allí donde les cobré odio. | Por sus malas acciones | los expulsaré de mi casa. | No los amaré más; | todas sus autoridades son rebeldes.
16Efraín ha sido golpeado, | en su raíz se va secando, | no producirán fruto. | Aunque den a luz, | haré morir los tesoros de sus entrañas.
17Mi Dios los rechazará, | porque no lo escucharon. | Andarán errantes entre las naciones.
101Una viña arrasada es Israel, | el fruto es como ella. | Por la abundancia de sus frutos, | multiplicó sus altares. | Cuanto más rica era su tierra, | más adornaban sus estelas.
2Su corazón es inconstante, | así pues pagarán. | Él mismo hará pedazos sus altares, | demolerá sus estelas.
3Entonces dirán: no tenemos rey | porque no tuvimos temor del Señor…, | y el rey ¿que haría por nosotros?
4Pronunciar discursos, | jurar en vano, | establecer pactos…, | y entre tanto, florecen los procesos | como hierba venenosa | en los surcos de los campos.
5Por las terneras de Betavén | se estremecen los habitantes de Samaría. | Su pueblo está de duelo por él, | sus sacerdotes se agitan por él, | por su gloria, | porque ha sido deportado.
6También a él lo llevarán a Asiria, | como oblación para el Gran Rey. | Efraín cargará con la vergüenza, | se avergonzará Israel de su decisión.
7Ha desaparecido el rey de Samaría, | como una rama de la superficie del agua.
8Serán destruidos los altozanos de la Iniquidad, | ¡pecado de Israel! | Espino y maleza crecerán sobre sus altares. | Dirán a las montañas: «Cubridnos», | y a las colinas: «Caed sobre nosotros».
9Desde los días de Guibeá pecaste, Israel, | y en el pecado permanecieron, | pensando que no los alcanzaría en Guibeá | la guerra contra los perversos.
10Quiero corregirlos: | se unirán contra ellos los pueblos | por haberse apegado a sus dos crímenes.
11Efraín había sido una ternera domesticada, | le gustaba trillar. | Yo pasé mi mano por su fuerte cerviz: | «Unciré a Efraín, Judá abrirá el surco, | Jacob rastrillará con él».
12Sembrad con justicia, | recoged con amor. | Poned al trabajo un terreno virgen. | Es tiempo de consultar al Señor, | hasta que venga y haga llover | sobre vosotros la justicia.
13Habéis cultivado la maldad, | cosechado la perversión, | comido el fruto del engaño. | Porque confiaste en tus decisiones, | y en tus numerosos guerreros,
14por eso se alza un tumulto | de guerra contra tu pueblo | y todas tus fortalezas son devastadas, | como Salmán devastó Betarbel | en el día del combate, | cuando una madre | era despedazada sobre sus hijos.
15Esto es lo que ha hecho | Betel por vosotros, | a causa de vuestra extrema maldad. | Al alba, habrá desaparecido | para siempre el rey de Israel.
111Cuando Israel era joven lo amé | y de Egipto llamé a mi hijo.
2Cuanto más los llamaba, | más se alejaban de mí: | sacrificaban a los baales, | ofrecían incienso a los ídolos.
3Pero era yo quien había criado a Efraín, | tomándolo en mis brazos; | y no reconocieron que yo los cuidaba.
4Con lazos humanos los atraje, | con vínculos de amor. | Fui para ellos como quien alza | un niño hasta sus mejillas. | Me incliné hacia él | para darle de comer.
5Volverán a la tierra de Egipto, | Asiria será su rey, | ya que rehusaron convertirse.
6Se abatirá la espada sobre sus ciudades, | aniquilará sus defensas, | los devorará por culpa de sus decisiones.
7Mi pueblo está sujeto a su apostasía. | También claman hacia lo alto | pero el ídolo no puede salvarlos.
8¿Cómo podría abandonarte, Efraín, | entregarte, Israel? | ¿Podría entregarte, como a Admá, | tratarte como a Seboín? | Mi corazón está perturbado, | se conmueven mis entrañas.
9No actuaré en el ardor de mi cólera, | no volveré a destruir a Efraín, | porque yo soy Dios, | y no hombre; | santo en medio de vosotros, | y no me dejo llevar por la ira.
10Marcharán detrás del Señor: | como un león rugirá. | (Rugirá y temblará | la gente de Occidente).
11Temblarán como un pájaro al regreso de Egipto, | como una paloma, desde la tierra de Asiria. | Yo los haré habitar en sus casas | —oráculo del Señor —.
121Israel me ha rodeado de calumnias, | de engaño, la casa de Israel. | Pero Judá todavía está con Dios | y es fiel al Santo.
2Efraín pastorea el viento, | persigue el viento del este todo el día, | falsedad y pillaje multiplica. | Hasta han hecho una alianza con Asiria, | y ofrecen aceite a Egipto.
3El Señor tiene un pleito contra Israel, | pide cuentas a Jacob de su conducta, | le retribuirá como merecen sus acciones.
4En el seno materno suplantó a su hermano, | y en la edad adulta luchó con Dios.
5Luchó con el ángel y lo pudo, | él lloró y le suplicó. | En Betel lo encuentra, | allí habla con nosotros:
6Señor, Dios del universo, | «Señor» es su nombre.
7Tú regresarás por obra de tu Dios. | Procede con amor y con justicia | y confía siempre en tu Dios.
8Canaán utiliza una balanza trucada, | le gusta sacar ventajas.
9Y Efraín dice: | «Ciertamente me he enriquecido, | he adquirido una fortuna; | en todo lo que he hecho | no me encontrarán culpa ni pecado».
10Pero yo soy el Señor tu Dios, | desde la tierra de Egipto. | Te haré habitar de nuevo en tiendas, | como en los días del encuentro.
11Hablaré contra los profetas; | yo multiplicaré las visiones, | y por medio de los profetas te destruiré.
12Si Galaad es una ignominia, | tanto más es corrupción | el sacrificio de toros en Guilgal; | sus altares son como escombros | en los surcos del campo.
13Huyó Jacob a los campos de Arán, | por una mujer sirvió Israel, | y por una mujer vigiló los rebaños.
14Pero por un profeta hizo salir el Señor | a Israel de Egipto, | y por un profeta fue vigilado.
15Efraín irritó amargamente a su Señor; | él lo abandonará a sus crímenes, | y le devolverá sus ultrajes.
131Cuando hablaba Efraín | inspiraba terror en Israel, | pero se hizo culpable por Baal | y pereció.
2Y sin embargo continúan pecando | y se fabrican estatuas fundidas, | con su plata hacen ídolos, | según su destreza: | todo obra de artesanos. | Se les dice: «Sacrificadle; | hombres besan a becerros».
3Por eso serán como nube mañanera, | como el rocío que temprano se disipa, | como paja que se arremolina lejos de la era, | como humo que escapa por una abertura.
4Pero yo soy el Señor, tu Dios, | desde la tierra de Egipto, | y no conoces a otro dios fuera de mí, | ni a otro salvador, sino a mí.
5Yo te conocí en el desierto, | en una tierra ardiente.
6Cuando tenían grano se saciaban, | se saciaban y se ensoberbecía su corazón; | por eso me olvidaron.
7Yo me volví para ellos como un leopardo, | como una pantera espiaba su camino.
8Los atacaré como una osa privada de sus crías, | desgarraré las membranas de su corazón, | los devoraré allí mismo como una leona, | una bestia salvaje que los despedaza.
9Voy a aniquilarte, Israel, | ¿quién será tu ayuda?
10¿Dónde, dónde está tu rey, | que debía salvarte en todas tus ciudades, | dónde tus jueces, a los que decías: | «Dame un rey y autoridades»?
11Te doy un rey en mi cólera, | y te lo quito en mi furor.
12La culpa de Efraín está asegurada, | a buen recaudo su pecado.
13Le llegarán los dolores de la parturienta, | pero su hijo será torpe: | cuando llegue el momento, | no acudirá a la salida del seno.
14¿Los rescataré del poder del Abismo? | ¿Los libraré de la muerte? | ¿Dónde está tu fetidez, muerte? | ¿Dónde está tu contagio, Abismo? | La compasión se oculta a mis ojos.
15Aunque florezca entre carrizos, | llegará el viento del este, | el viento del Señor | se levantará desde el desierto, | y secará su manantial, | agotará su fuente; | saqueará su tesoro, | todos los objetos preciosos.
141Culpable es Samaría, | porque se ha rebelado contra su Dios. | Por la espada caerán, | sus vástagos serán estrellados | y sus mujeres encintas | abiertas en canal.
2Vuelve, Israel, al Señor tu Dios, | porque tropezaste por tu falta.
3Tomad vuestras promesas con vosotros, | y volved al Señor. | Decidle: «Tú quitas toda falta, | acepta el pacto. | Pagaremos con nuestra confesión:
4Asiria no nos salvará, | no volveremos a montar a caballo, | y no llamaremos ya “nuestro Dios” | a la obra de nuestras manos. | En ti el huérfano encuentra compasión».
5«Curaré su deslealtad, | los amaré generosamente, | porque mi ira se apartó de ellos.
6Seré para Israel como el rocío, | florecerá como el lirio, | echará sus raíces como los cedros del Líbano.
7Brotarán sus retoños | y será su esplendor como el olivo, | y su perfume como el del Líbano.
8Regresarán los que habitaban a su sombra, | revivirán como el trigo, | florecerán como la viña, | será su renombre como el del vino del Líbano.
9Efraín, ¿qué tengo que ver con los ídolos? | Yo soy quien le responde y lo vigila. | Yo soy como un abeto siempre verde, | de mí procede tu fruto».
10¿Quién será sabio, para comprender estas cosas, | inteligente, para conocerlas? | Porque los caminos del Señor son rectos: | los justos los transitan, | pero los traidores tropiezan en ellos.