
Adviento
Comentarios lecturas domingos y festivos
Comentarios lecturas domingos y festivos
Las lecturas del Evangelio tienen una característica propia: se refieren a la venida del Señor al final de los tiempos (primer domingo), a Juan Bautista (segundo y tercer domingo), a los acontecimientos que prepararon de cerca el nacimiento del Señor (cuarto domingo). Las lecturas del Antiguo Testamento son profecías sobre el Mesías y el tiempo mesiánico, tomadas principalmente del libro de Isaías. Las lecturas del Apóstol contienen exhortaciones y enseñanzas relativas a las diversas características de este tiempo. Este año el Adviento comienza el 30 de noviembre y finaliza el 24 de diciembre de 2025.
En la misa dominical comienza a utilizarse el volumen I-A del Leccionario
El color de las vestiduras litúrgicas es el morado o violeta. El rosa puede emplearse el Domingo III «Gaudete» (cf. OGMR, 346d.f.). En las memorias de los santos, hasta el 16 de diciembre, puede usarse el color propio (blanco o rojo), pero a partir del 17 de diciembre, aunque se haga conmemoración de alguna memoria, debe usarse el color morado o violeta.
Lecturas de domingos y festivos en este año 2025
Durante estas cuatro semanas se recuerda la primera venida del Hijo de Dios a los hombres y se espera, a la vez, su segunda venida al final de los tiempos (elog. del Martirologio Romano).
En este tiempo de Adviento del año 2025:
Con el Primer Domingo de Adviento se inicia el nuevo año litúrgico 2025-2026, de Ciclo A, y año par.
Comienza a utilizarse el volumen I de la Liturgia de las Horas
En la misa dominical: volumen I- A del Leccionario
En la misa ferial: volumen II del Leccionario
Domingo I de Adviento (30 de noviembre)
LECC.: vol. I (A).
- Is 2, 1-5. El Señor congrega a todas las naciones en la paz eterna del
Reino de Dios. - Sal 121. R. Vamos alegres a la casa del Señor.
- Rom 13, 11-14a. La salvación está más cerca de nosotros.
- Mt 24, 37-44. Estad en vela para estar preparados.
El Adviento comienza este domingo. En Isaías encontramos una gran súplica para que el Señor intervenga y traiga la salvación a un pueblo que vive en la angustia y en las tinieblas. En el Evangelio Jesús pide una actitud de vigilancia constante, pues él vendrá en la noche del mundo; y san Pablo nos recuerda que los cristianos esperamos la manifestación de Jesucristo. He aquí la gran palabra del adviento: «¡Velad!», la actitud que Jesús nos pide. Significa estar a la altura de lo que somos como hijos de Dios. Es tener los pies en la realidad, los sentidos despiertos para no caer en las idolatrías de este mundo. Significa ser conscientes de la presencia de Dios, poniendo nuestro corazón en los bienes del cielo.

Domingo 7 de diciembre.
LECC.: vol. I (A).
- Is 11, 1-10. Juzgará a los pobres con justicia.
- Sal 71. R. Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente.
- Rom 15, 4-9. Cristo salva a todos los hombres.
- Mt 3, 1-12. Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos.
LUNES. INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, patrona de España,
solemnidad
LECC.: vol. IV.
- Gen 3, 9-15. 20. Pongo hostilidad entre tu descendencia y la descendencia
de la mujer. - Sal 97. R. Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.
- Ef 1, 3-6. 11-12. Dios nos eligió en Cristo antes de la fundación del
mundo. - Lc 1, 26-38. Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.
Este día es la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Celebramos hoy que la Virgen María fue concebida sin pecado original para que así el Hijo de Dios, al hacerse hombre en su seno, encontrara una digna morada. Y fue preservada de todo pecado, en previsión de la muerte del Hijo (Co). Ella es comienzo e imagen de la Iglesia, la segunda Eva, esposa e imagen de Cristo, el nuevo Adán (Pf). En ella se cumple la profecía hecha a la serpiente en el paraíso: la estirpe de Eva «te aplastará la cabeza cuando tú la hieras en el talón» (1 Lect). Por todo esto la saludamos como la llena de gracia, con quien está el Señor.

Domingo III de Adviento "Gaudete" (14 de diciembre)
LECC.: vol. I (A).
- Is 35, 1-6a. 10. Dios viene en persona y os salvará.
- Sal 145. R. Ven, Señor, a salvarnos.
- Sant 5, 7-10. Fortaleced vuestros corazones, porque la venida del Señor
está cerca. - Mt 11, 2-11. ¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?
La alegría ante la cercana venida del Señor en la Navidad es la característica propia de este domingo. Alegría porque Dios viene en persona y nos librará de todos nuestros males. Escuchamos la voz de un profeta que anuncia la buena noticia de la salvación. Y escuchamos también la voz de su pueblo que
entona una acción de gracias por este anuncio. Es un pueblo pobre y necesitado, pero en medio de su pobreza sabe ver los signos de la salvación de Dios, y por eso se alegra. Y nosotros también lo hacemos con el Salmo responsorial. San Pablo nos da la clave de esta alegría: oración y agradecimiento para saber discernir y así mantenernos alejados de todo mal. Juan el Bautista es como el profeta Isaías de la primera lectura, pobre y humilde, para anunciar la salvación que viene de Dios a través de Jesús.

Domingo IV de Adviento (21 de diciembre)
LECC.: vol. I (A).
- Is 7, 10-14. Mirad: la virgen está encinta.
- Sal 23. R. Va a entrar el Señor; él es el Rey de la gloria.
- Rom 1, 1-7. Jesucristo, de la estirpe de David, Hijo de Dios.
- Mt 1, 18-24. Jesús nacerá de María, desposada con José, hijo de David.
Este domingo es el gran preludio de la Natividad. Este día nos habla del gran acontecimiento para la humanidad: Dios NACE y se hace hombre para salvarnos. Es Dios quien toma la iniciativa, y a esto respondemos cantando con el Salmo su misericordia eterna. El nacimiento de Jesús es el fruto de un encuentro único de Dios con nuestra humanidad a través de María. A Jesús solo Dios nos lo podía dar. Y así Dios se hace hombre en la humanidad más pobre para intervenir como creador, de modo que María pueda concebir un hijo sin haber conocido a ningún hombre. En María hay un vacío puro y generoso que Dios puede llenar con su presencia, de manera que la Palabra de Dios se pueda hacer carne. Por eso María es tan importante para nosotros, pues a ella podemos mirar y en ella nos podemos mirar.

TERMINA EL TIEMPO DE ADVIENTO

