Palabras de un voluntario en el encuentro de Benedicto XVI con voluntarios JMJ
Querido Santo Padre, me llamo Javier Reyes, tengo 25 años, soy maestro y un voluntario de la JMJ de Madrid.
Quiero darle las gracias en nombre de todos los que hemos trabajado para que los jóvenes pudiéramos vivir esta maravillosa experiencia y fiesta de fe.
Santidad, cuando convocó a todos los jóvenes del mundo a la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid una gran ilusión y esperanza nos llenó a todos. Nuestro Cardenal Arzobispo de Madrid, nos llamó a todos para que fuésemos voluntarios con un claro objetivo que quienes viniesen aquí, a nuestra ciudad, disfrutasen, se sintiesen acogidos, queridos, se encontrasen y descubriesen a Dios. La respuesta a su llamada la ve, Santo Padre, aquí. Somos 22.500 voluntarios que pertenecemos a parroquias, colegios, asociaciones y movimientos de la Iglesia. A los voluntarios de Madrid se han unido voluntarios de España y de otras naciones. Todos servidores en la Iglesia.
Santo Padre, gracias por confiar en nosotros, los jóvenes. Tenemos ganas de trabajar y aprender y la Iglesia nos regala esta oportunidad. Santidad, su testimonio de entrega, manifestado en este viaje apostólico a Madrid, ha sido un ejemplo para toda la juventud.
Nos queda otra gran tarea: seguir creciendo como Iglesia, como personas arraigadas en Cristo y protegidos por nuestra Madre la Virgen María, para ser testigos de Jesucristo.
¡Gracias de nuevo, Santo Padre, por estar a nuestro lado, por confiar en nosotros y por tenernos siempre presentes en sus oraciones. Vuelva siempre que quiera a esta su casa, de puertas abiertas. Gracias, gracias, gracias.



